Bienaventurados los que empiezan el año delgados, sin hambre y sin resaca.

Bienaventurados los que no se alteran por nada, los flemáticos y templados.

Bienaventurados los que se irritan ante injusticias, se conmueven y alborotan.

Bienaventurados los enamorados, con un mensaje por la mañana y otro por la noche.

Bienaventurados los que ocupan el centro de la cama, con o sin compañía.

Bienaventurados los que no roncan, los que no toman orfidal, ni diazepan, ni tilas, y se levantan frescos.

Bienaventurados los que salen a correr, los que presumen del kilometraje, los que regresan felices del recorrido y, además, tienen todo el día por delante.

Bienaventurados los que no corren, no tienen remordimientos y se la sopla todo lo que pase por detrás.

Bienaventurados los que tenéis vuestra talla en oferta, en invierno, en verano y en entretiempo.

Bienaventurados los que saben idiomas, escrito, hablado, por señas y entienden las canciones de la radio.

Bienaventurados los que no tienen que cambiar las ruedas de coche, ni cambiar el filtro, ni pasar la ITV.

Bienaventurados los que trasnochan con sólo un café solo y están atrevidos, libertinos y lozanos.

Bienaventurados los que ponen la tilde en sólo por no dejarnos solos.

Bienaventurados los que tienen el pelo liso y no son de derechas.

Bienaventurados los que lo tienen rizado y fingen serlo.

Bienaventurados los que no tienen haters, los que los bloquean alegremente, los que los silencian sibilinamente.

Bienaventurados los que tienen ofertas de trabajo que se ajustan a sus sueños.

Bienaventurados los felices de verdad, los que no cambian la voz ni fruncen el ceño.

Bienaventurados los sanos.

Bienaventurados los que hacen y no dicen.

Bienaventurados los que no tienen dolores de cabeza.

Bienaventurados lo que no tienen cabeza, ni sombrero, ni hacen morritos.

Bienaventurados los duros de piel.

Bienaventurados los que tienen arrugas y presumen de ellas.

Bienaventurados los que olvidan lo urgente pero recuerdan lo importante.

Bienaventurados los que se visten de rosa y solo tienen ropa en azul.

Bienaventurados los que dan likes a la vida y me gustas a la amistad.

Bienaventurados los niños, las niñas, con corona y sin corona.

Bienaventurados los padres que se visten de reinas, las madres que se ponen barba de Papá Noel y los que creen en la magia.

Bienaventurados los que saben volar.

Bienaventurados los que vuelan.