Cuca Gamarra, en el Congreso.

Cuca Gamarra, en el Congreso. Quique Falcón.

Opinión HABLANDO SOBRE ESPAÑA

Cuca Gamarra: "El feminismo y el ecologismo forman parte de la esencia del Partido Popular"

"Vamos a presentar un proyecto al que se puede sumar una amplísima mayoría, para que el PP pueda gobernar con tranquilidad y además en solitario" / "La salida de Iglesias no ha supuesto la salida de las políticas comunistas del Gobierno".

26 septiembre, 2021 02:50

Cuca Gamarra (Logroño, 1974) presume de su experiencia en la política municipal como alcaldesa de su ciudad natal. En una de las tres fotografías que adornan su despacho de portavoz del Grupo del PP en el Congreso de los Diputados se la puede observar jugando al mus con varios ancianos de una residencia de la capital riojana.

Con puntualidad, llega a la cita con EL ESPAÑOL tras cruzar la Carrera de San Jerónimo desde el edificio que alberga el Hemiciclo, el de la Puerta de los Leones, hasta una de las ampliaciones de la Cámara Baja, donde están las dependencias de los grupos parlamentarios. Antes de empezar la entrevista, su equipo la requiere para dar el último vistazo a las preguntas de la sesión de control al Gobierno de la semana siguiente. 

Este lunes comienza la convención nacional del PP, una gran apuesta de Pablo Casado para el rearme ideológico del partido. ¿Por qué hacía falta?

Hay un proyecto de centroderecha que está creciendo y necesita consolidarse. Sobre todo, que lo que hace es abrirse a la sociedad. ¿Por qué crece el PP? Por un proceso de apertura hacia derecha e izquierda. Y eso es lo que hace que se esté consolidando, entre los españoles, la alternativa que necesitan. Este es el momento. Casado se puso al frente del partido hace tres años y ha tenido que trabajar mucho, junto a su equipo, para llegar al punto en el que estamos hoy. 

Hablando de España con... Cuca Gamarra

La convención es, como explica, una alternativa al Gobierno de Pedro Sánchez, como corresponde al primer partido de la oposición, pero también puede servir para reafirmar el perfil propio del PP con respecto al partido a su derecha, Vox. En ese sentido, por ejemplo, se va a hablar de "feminismo liberal" y de sostenibilidad y medio ambiente, dos puntos en los que hay una diferencia importante con los de Santiago Abascal. 

Pero lo más importante es que además forman parte de la esencia del proyecto del PP, y la convención lo pondrá de manifiesto. El proyecto que lidera Casado se afianza desde la libertad y la igualdad entre los españoles. Desde esos dos principios se afrontan esas veinticinco mesas que van a tener lugar durante la próxima semana y en el que el liberalismo llega al feminismo o a nuestra política económica o a las políticas de sostenibilidad. 

¿El PP ha pecado en el pasado, con otros líderes, de venderse solo como un gestor eficaz, olvidando las cuestiones ideológicas de fondo que pretende abordar esta convención? 

Si miramos a nuestra historia, hemos alcanzado grandes resultados electorales, grandes mayorías absolutas. Y cuando eso se ha logrado es, sin duda alguna, porque había un proyecto integrador al que se sumaban millones de españoles, con sus diferencias pero que se sentían integrados. Y eso solo se consigue desde los valores y desde las ideas. Pero cada momento histórico tiene desafíos y retos distintos, y eso el partido tiene que hacerlo siempre. 

¿No le incomoda la presencia en la convención de Nicolás Sarkozy, condenado recientemente por corrupción?

No me incomoda la presencia de ninguno de los grandes líderes que van a estar en la convención y yo creo que todos van a aportar y que tendrá una grandísima repercusión todo lo que allí se diga. 

Dos semanas después de la convención se cumplirá un año de la moción de censura de Abascal contra Sánchez, que tuvo un no contundente y un discurso muy sonado de Casado. Desde entonces han pasado muchas cosas, y Vox aparece como el socio posible del PP por encima de Ciudadanos, que tiene un apoyo menguante. Muchos se preguntan si aquel discurso de Casado ya no vale para la coyuntura actual. 

Cuca Gamarra, en un momento de la entrevista.

Cuca Gamarra, en un momento de la entrevista. Quique Falcón.

No, yo creo que fue un momento importante para consolidar un proyecto político que tiene una personalidad propia y que tiene un proyecto propio. Pablo Casado y toda la dirección del partido lo que aspiramos es, sin mirar a derecha e izquierda, sino mirando de frente a los españoles, plantear una alternativa real y posible y sumar una amplia mayoría que nos permita ofrecerles a los ciudadanos un proyecto, el nuestro. 

Pero esa mayoría sin Vox se antoja casi imposible. Con las encuestas en la mano, incluso las que mejores resultados le dan al PP. 

Lo importante es que estamos en un proceso de crecimiento y de apertura. Nuestro objetivo de seguir sumando una mayoría de españoles a un proyecto no termina con la última encuesta que nos da la posibilidad de sumar con otro partido, queremos algo más. 

Desde la moción de censura, ¿las relaciones con Vox han mejorado?

Las relaciones con Vox, como con todas las fuerzas políticas, son las que en cada momento las circunstancias van marcando. Pero el objetivo que tiene el Grupo parlamentario Popular es el de trabajar para materializar en iniciativas legislativas el proyecto que nosotros ofrecemos a los españoles. Y por tanto, quiénes conformen, en este momento, el resto del arco parlamentario, es un aspecto que tenemos en cuenta a la hora de presentar esas propuestas para que, desde el debate, puedan sumarse a ellas. Pero no condiciona nuestra acción política, ni la va a condicionar.

Este es un partido con una personalidad, un liderazgo y una historia que nos hace creer en nosotros mismos. Lo que sí que tenemos claro es que le vamos a presentar a los españoles un proyecto al que se puede sumar una amplísima mayoría para que el PP pueda gobernar con tranquilidad, con estabilidad y además en solitario. 

Vox no condiciona nuestras políticas, ni las va a condicionar. 

¿Qué le parece que Abascal, en una entrevista esta semana en esRadio, no quisiera decir si se ha vacunado?

Creo que los que ostentamos una responsabilidad política y una responsabilidad pública tenemos una responsabilidad también social. En ese sentido yo quiero lanzar un mensaje positivo, en relación a la vacunación, cuando es el camino no solo para la recuperación sino para la protección de toda la sociedad española. Ese es el camino correcto. Yo por eso animo a la gente a vacunarse y he hecho público cuándo me he vacunado. 

¿Cómo valora la actuación de Sánchez tras la detención y puesta en libertad de Carles Puigdemont en Italia? 

La puesta en libertad de Puigdemont parece haber aliviado de momento a Sánchez, que estará muy pendiente de lo que ocurra el 4 de octubre porque podrían peligrar sus apoyos para aprobar los presupuestos de 2022... Pero Sánchez debe tener claro que debe primar el cumplimiento de la Ley, el interés general, a su interés personal de permanecer en la Moncloa. Por eso, el Gobierno tiene que hacer todo lo que esté en su mano para sentar en el banquillo al prófugo Puigdemont, principal responsable de uno de los mayores golpes contra la democracia española de los últimos cuarenta años; le instamos a ello. No caben errores. Tiene que ser entregado, juzgado y cumplir su condena. Sánchez debe comprometerse a no indultarlo y a no reformar el Código Penal para hacer un traje a medida de Puigdemont en su enjuiciamiento por sedición y malversación.

Sánchez tiene que hacer todo lo que esté en su mano para sentar en el banquillo a Puigdemont.

El PP ha iniciado una ofensiva parlamentaria por el caso Ghali, pidiendo incluso una comisión de investigación. Usted, haciendo una analogía con el caso GAL, ha llegado a hablar del "señor X". ¿Cree que Sánchez ordenó la acogida del líder del Frente Polisario, por la que está imputada González Laya? 

Lo que está claro es que no se está contando la verdad, y no se está contando lo que pasó. Y cuando uno no puede contar lo que pasó es porque tiene algo que ocultar. Si las cosas se hubieran hecho bien, no tendría  ningún problema el Gobierno en haberlo contado desde el primer momento, y sin embargo lo ocultó. Esto ha derivado en posibles responsabilidades penales, en un procedimiento en el que las declaraciones provienen del que ha sido hasta hace unos meses jefe de Gabinete de la ministra de Exteriores.

Hay unas responsabilidades políticas, y es lo que queremos que se dilucide en una comisión de investigación en el Congreso de los Diputados. Esa decisión no la toma un ministro de Exteriores, él solo. Ahora empezamos a saber por qué Sánchez necesitaba cesar a la ministra. Cuando el presidente del Gobierno se ha referido a este asunto dice que se "decidió" o "se actuó", pero la clave es quién decidió que se actuara. Y por qué la operación se llevó a cabo con una documentación falsa.

Recordemos que de estos hechos se ha desencandenado una grave crisis con Marruecos. Por todo ello en esta Cámara debemos controlar al Gobierno.  

¿Es posible que el CGPJ siga sin renovarse cuando termine esta legislatura?

Depende del PSOE. Si quiere, el Consejo General del Poder Judicial puede renovarse. Y siguiendo los estándares y parámetros que la Unión Europea está determinando en lo que tiene que ser la elección del gobierno de los jueces para garantizar su independencia. Un avance en lo que tiene que ser la separación de poderes y por tanto los máximos estándares de calidad democrática.

Si el PSOE decide avenirse a lo que las instituciones europeas, el Tribunal Constitucional los jueces y magistrados y el PP están planteando de modificar el sistema para adaptarlo a esos estándares que marca Europa, que los jueces elijan a los jueces y que de manera inmediata se proceda a la renovación, con el sistema vigente, pues se podrá desbloquear esta cuestión.

Esta misma semana el PP ha llevado a la toma en consideración en el pleno del Congreso una iniciativa que lo que planteaba era la reforma legislativa, avanzando en ese camino de que los jueces elijan a los jueces, y en esa misma reforma una disposición que establecía el compromiso de la renovación inmediata por el sistema vigente. ¿Es posible? Si el PSOE quiere, ahí está la propuesta para que se lleve a cabo.

Cuca Gamarra, en el Congreso.

Cuca Gamarra, en el Congreso. Quique Falcón.

¿Por qué no se puede renovar el CGPJ antes de reformar el sistema?

Porque las dos cuestiones son las que nos exige Europa. Por eso, lo que nosotros estamos estableciendo, y es el planteamiento que hace el propio comisario de Justicia [Didier Reynders] es que se hagan las dos cosas. Reforma y compromiso de renovación, como establecíamos en nuestra propia proposición de ley, no creo que pueda haber manera más solemne y más transparente de asumir ese compromiso. 

Nuestra propuesta sobre el CGPJ incluye tanto su reforma como su renovación, pero el PSOE ha votado en contra. 

Si el Grupo Socialista, o el Gobierno, hiciesen un gesto para estudiar esa reforma, si abriesen, por ejemplo, una mesa de diálogo con ustedes, ¿podrían acceder a renovar un CGPJ que ya lleva tres años en la prórroga de su mandato? 

Lo que está claro es que, en esa legislatura, el PSOE sí ha modificado esa ley [se refiere a la reforma para limitar las competencias del CGPJ en funciones, como ocurre en la actualidad] y hay otro intento de modificiación, que lo paró Europa, porque en lugar de ir en el camino de que los jueces elijan a los jueces, iba en el camino contrario, que es que los elija el Gobierno. ¿Cómo? Adaptando la mayoría cualificada que existe en estos momentos, que garantiza que tenga que estar la oposición en esa renovación, y por tanto que no sea el Gobierno quien interviene en otro poder.

Ha habido ese intento y la reforma que le comento, que tenemos recurrida en el TC. Esa reforma impide que el CGPJ lleve a cabo ahora mismo algunas renovaciones [de jueces en determinados tribunales] porque el PSOE, con Podemos y sus socios, han limitado las funciones del Poder Judicial para intentar presionar. El PSOE cuando quiere, y es para limitar el CGPJ, va adelante, pero cuando hay un planteamiento de reforma para más independencia dice que no lo hace. 

Con Pablo Iglesias fuera, ¿el Gobierno da menos miedo? 

Lo que da miedo son las políticas comunistas en el Gobierno que están condicionando la estabilidad política, la seguridad jurídica y que hacen que muchísimos inversores recelen de nuestro país. La salida de Iglesias no es la salida de esas políticas del Gobierno, ni de sus socios, ERC y Bildu. Al final el Ejecutivo se sienta con un partido que tiene en esta Cámara a una condenada por enaltecimiento del terrorismo y con otro con políticos que hoy estarán indultados pero que han sido condenados por poner en jaque al Estado de Derecho. 

¿No influye menos Podemos en el Ejecutivo?

No, estamos viendo cómo en cada pulso que la parte socialista del Gobierno mantiene con la parte comunista-populista ganan los últimos. En la cuestión del Salario Mínimo Interprofesional, hemos visto a una vicepresidenta [Nadia Calviño] decir que había que esperar para conseguir el acuerdo con la Patronal, y y sin embargo quien se ha llevado el gato al agua ha sido Podemos de la mano de la vicepresidenta segunda [Yolanda Díaz]. Y lo mismo puede pasar con la derogación de la reforma laboral, que Podemos sigue exigiendo. Y ese no es el camino correcto para España. 

¿Se negocia mejor con Adriana Lastra o con Héctor Gómez?

[Media sonrisa] Héctor Gómez lleva muy poco tiempo. Pero he de decir que las negociaciones con el PSOE, con Pedro Sánchez al frente, lamentablemente no son las que el PP ha podido mantener con el PSOE en otras etapas. 

Se dice que el cambio hecho por Sánchez en la portavocía parlamentaria se asemeja, sobre todo en cuanto a los talantes, al cambio que hizo Casado hace un año, cuando usted sustituyó a Cayetana Álvarez de Toledo.

Yo creo que somos dos partidos muy distintos y que esos cambios responden a distintas cuestiones. El planteamiento que hizo Casado hace un año fue hacer distintos cambios dentro del partido, con la búsqueda de más apertura y de perfiles con experiencia en la gestión pública. Eso no tiene nada que ver con los cambios que hace ahora Sánchez.

Habla de potenciar a perfiles con experiencia en la gestión pública, como el suyo, que fue alcaldesa de Logroño. Parece que, al margen de las diferencias, el mismo espíritu está detrás de los cambios de Sánchez en el Gobierno, donde ha incorporado a varias alcaldesas. ¿Hemos dejado atrás la política espectáculo que trajo la llamada nueva política? 

La nueva política ha envejecido muy mal. No siempre lo nuevo es bueno. No ha traído buenas cosas para la clase política española y no ha estado a la altura de lo que los españoles merecen. Gobernar es algo muy complicado, que supone asumir responsabilidades y adoptar decisiones. Es gestionar un presupuesto y hacer políticas públicas de una manera responsable, no es improvisar ni ir generando incertidumbre. Tenemos que abandonar la política del tuit y el cortoplacismo. 

¿Qué solución tiene la situación creada en torno al PP de Madrid?

El PP tiene unos tiempos marcados y lo importante es que estemos todos a lo que nos corresponda, como estoy segura que están los líderes del PP madrileño.

¿Por qué no lleva razón Isabel Díaz Ayuso en reivindicar la presidencia orgánica, como el resto de barones?

Le corresponde a los afiliados del PP de Madrid, yo soy afiliada al PP de La Rioja. 

Ayuso será la única presidenta regional que no estará la semana que viene en la convención itinerante del PP, de la que hemos hablado antes, cuando pase por su territorio. ¿Lo entiende?

Cuando gobiernas, a veces es difícil compaginar la responsabilidad de gobierno con la responsabilidad que tienes en el partido. Ella va a hacer un grandísimo esfuerzo por estar presente en los días centrales de la convención, en Valencia, donde vamos a estar todos. Nadie se la quiere perder. 

¿Qué se puede hacer contra los homenajes a etarras que seguimos viendo en el País Vasco?

Hay que cambiar la ley. Este grupo parlamentario está impulsando una reforma legislativa en ese sentido. Pero lo que no entendemos es que el Gobierno, que tiene mucho mayor margen de maniobra, no haga algo al respecto. Tendría que ser el Gobierno de España el que liderase una reforma para que esos homenajes no se produzcan en nuestro país. 

Merkel ha sido una referencia, una líder europeísta, sensible y cercana. 

¿Qué hay de la reforma de la Ley de la Corona que el propio Casado dijo estar dispuesto a apoyar?

El PP no va a plantear ninguna iniciativa en ese momento al respecto. Tenemos ahora mismo a un fantástico jefe de Estado, el rey Felipe VI está a la altura de este país y está llevando a cabo un reinado ejemplar. 

Es inevitable preguntarle por Angela Merkel, ya que justo este domingo Almenia celebra las elecciones de las que saldrá su sucesor. Usted es una dirigente liberal-conservadora como ella y es también mujer. 

Curiosamente, el otro día recordaba con algunos de mis compañeros del grupo parlamentario que habíamos participado en la campaña electoral de Ángela Merkel antes de ser elegida canciller por primera vez [en 2005]. Fuimos con una iniciativa de la [Fundación] Konrad Adenauer y recordábamos lo que suponía estar en aquellos momentos en Alemania.

Quién nos iba a decir que aquella poco conocida Merkel marcaría, con su liderazgo político, las últimas dos décadas de Europa. Ha marcado una etapa no sólo en su país sino en Europa. Ha demostrado ser una gran estadista, europeísta convencida, impulsora de una política económica que ha favorecido el crecimiento en Alemania y Europa; un crecimiento del que nos hemos beneficiado en España. Además, siempre ha acompañado a su gestión su característica sensibilidad, realismos y cercanía, que la convirtió en Mama Ángela para muchos. Y desde el PP, como partido hermano de la CDU, podemos decirle a los españoles que siempre que hemos necesitado su apoyo en Europa, hemos contado con él.



Europa es un continente que ha tenido grandes mujeres líderes mundiales al frente de gobiernos; Margaret Thatcher y Ángela Merkel lo son, por sus indiscutibles méritos propios y su demostrada capacidad. Y sí, me siento orgullosa de ello como mujer y como mujer de derechas, porque la izquierda es muy aficionada a dar muchas lecciones de feminismo, pero no puede superar estos dos liderazgos. Así que no aceptamos las lecciones de superioridad que tanto le gustan a la izquierda.