Jeff Bezos, CEO de Amazon.

Jeff Bezos, CEO de Amazon. Clodagh Kilcoyne Thomson Reuters

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Del Fire Phone a una web de viajes: los mayores fracasos de Jeff Bezos al frente de Amazon

Repasamos los mayores fiascos de Jeff Bezos, ex-CEO de Amazon en su trayectoria. El mítico teléfono de Amazon o una web para ver anime son solo unos pocos.

3 febrero, 2021 13:17

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Fin de una era: Jeff Bezos abandona la dirección de Amazon en medio de la pandemia mundial que asola a España y a numerosos países del mundo. Uno de los hombres más ricos deja su puesto privilegiado para centrarse en otras cosas aunque sin abandonar la presidencia de la compañía. Una compañía que, bajo su mando, ha cometido verdaderos fiascos.

Porque pese a que Amazon es una de las empresas más importantes del mundo actualmente, ha tenido en su historia fallos catastróficos que le han valido a la compañía pérdidas de miles de millones de dólares, según el propio Bezos. Errores que, además, parecían ideas lógicas cuando se concibieron.

Todas las empresas tienen sus fallos, y Amazon no es una excepción. Repasamos algunos de los fracasos más sonados de Amazon en un catálogo de lo más variopinto, que incluye webs de viajes, teléfonos e incluso anime.

Fire Phone

Amazon Fire Phone.

Amazon Fire Phone. Amazon Omicrono

Corría el año 2014, y la era de los smartphones estaba en su cresta más alta. Desde que Android e iOS irrumpieron antes de la década, los teléfonos inteligentes fueron (y son) la gran moda a la que todos querían apuntarse. Jeff Bezos sabía perfectamente que estos dispositivos eran el futuro, y Amazon no tardó mucho en lanzar el Fire Phone, su primer (y único) teléfono móvil.

Este fue un fracaso prácticamente desde el primer momento que le costó a Amazon 170 millones de dólares en pérdidas. ¿Por qué falló una idea tan buena de esta manera tan estrepitosa? Lo cierto es que el Fire Phone cometió los mismos errores que otros grandes sonados de la industria como el teléfono de RED:  una serie de malas decisiones que no supieron resolverse.

De partida, el teléfono tenía un coste de 649 dólares, un precio que incluso hoy en día con los costes por las nubes se nos antoja caro. Especialmente por todo lo que daba al usuario; construcción en plástico, una pantalla IPS con resolución 720p de 4,7 pulgadas, un Qualcomm Snapdragon 800 y una escasa batería de 2.400 mAh. Común para la época, pero sin justificar el alto precio que tenía.

Amazon quería justificar esa etiqueta de precio con una serie de ventajas, especialmente la aplicación FireFly. Esta aplicación, junto a un botón buscaba que el teléfono comprara por nosotros; mediante su sistema de cámaras, el teléfono era capaz de reconocer objetos y productos para que al escanearlos pudiéramos encontrarlos por Amazon y comprarlos. Lo mismo para la música o el contenido, que podíamos reproducirlo en otros servicios de Amazon.

En efecto, esta idea no cuajó por el simple hecho de que si buscábamos comprar algo, por ejemplo, en un supermercado no tenía sentido escanearlo porque ya teníamos el producto delante, y no teníamos que esperar a que nos llegara de Amazon. Todo esto, sumado al hecho de que el teléfono venía sin las aplicaciones de Google, provocó que tras una serie de bajadas drásticas de precio el teléfono desapareciera por completo.

Amazon Dash Buttons

Amazon Dash Buttons

Amazon Dash Buttons Amazon Omicrono

Amazon es una de las empresas más prolíficas en lo que a experimentar con tecnología se refiere. Entre su compendio de ideas locas, la empresa de Jeff Bezos concibió los llamados Dash Buttons, que llegaron a España en el año 2016. El concepto era simple; mediante un botón físico, el usuario podía comprar cualquier tipo de producto cotidiano solo pulsándolo, y recibiéndolo en un plazo de 24 horas.

Se conectaba por WiFi y después de configurarlo, simplemente teníamos que establecer un producto a comprar enlazándolo al botón. Si pulsamos el botón, se compra el producto y Amazon hace el resto del proceso. Si hay un accidente o alguien pulsa el botón de manera intencional, podremos cancelar los pedidos o modificarlos. Además, había un sistema para evitar este tipo de situaciones limitando el número de envíos que recibíamos.

El problema de estos botones fue básicamente que en el año 2015, cuando se concibieron, el concepto del hogar inteligente y conectado no estaba tan desarrollado, o al menos esa fue la explicación de Amazon. Aunque uno de los motivos que se suelen barajar adicionalmente es que estos botones dejaron de tener sentido desde el mismo momento en el que pudimos comprar con el asistente de Amazon, Alexa.

Amazon Restaurants

Amazon Restaurants

Amazon Restaurants Amazon Omicrono

De nuevo nos remontamos al año 2015, y Amazon lanzó Amazon Restaurants, un servicio de entrega de comida "fresca" preparada proveniente de restaurantes cercanos, usando el servicio de entrega en el mismo día de la compañía. Apenas duró unos años; en 2019, Restaurants dejó de funcionar en numerosos países de forma progresiva, de nuevo, por falta de interés por parte de los consumidores.

Amazon Tap

Amazon Tap

Amazon Tap Amazon Omicrono

Alexa se ha convertido en uno de los productos más exitosos de Amazon, y así lo refleja el interés por los aparatos domóticos que la incorporan actualmente. En su día, Amazon quiso dotar de más versatilidad a Alexa (justo como está haciendo ahora con, por ejemplo, Amazon Echo Auto) pero sin renunciar por ello a algunas funciones. Así nació Amazon Tap.

Una versión portátil del Amazon Echo que contaba en la parte superior con un botón para activar a Alexa cuando lo deseemos. Hubo dos problemas con este dispositivo; el primero era su precio de 130 dólares, que se antojaba caro y el segundo es que Alexa, como se demostró más tarde, demostró ser un asistente más pensado para el hogar y no tanto para un uso más liviano como Google Assistant en Android.

Amazon Prime Air

Drones de Prime Air.

Amazon Prime Air siguió un poco la misma trayectoria que el Fire Phone; nació como una idea motivada por una tendencia que al final se estableció. Nació así su primer servicio de entrega de paqueterías... mediante drones. Algo que cada vez es más habitual, pero que cuando se creó este servicio no lo era tanto.

El servicio no solo estaba subordinado a las legislaciones y restricciones sobre aviación de drones en cada país, sino que algunas compañías asociadas de reparto descubrieron problemas en el sistema. Por ejemplo, se necesitaban drones bastante grandes y pesados para llevar los paquetes, y compañías como DHL revelaron que estos drones debían ser cargados casi constantemente, lo que limitaba mucho el flujo de entregas.

Además, los drones son bastante caros y por ende una flota de ellos bastante grande (lo suficiente para abarcar el ritmo de entrega de paquetes de Amazon) costaba mucho dinero. A esto se le suman problemas derivados de este sistema, como el riesgo de perder los paquetes, los drones, etcétera. Si bien es cierto que Amazon sigue interesada en la idea, Amazon Prime Air nunca alcanzó el estatus que Bezos quiso que tuviera.

Amazon Strike

El anime está concebido como algo más que habitual, pero siempre ha estado rodeado de un halo de piratería. El consumo 'oficial' de anime no es algo tan extendido, y por ello el servicio exclusivo de anime Amazon Anime Strike desapareció. Además, llegó en un momento en el que otras plataformas como Crunchyroll y Funimation ya se habían establecido.

Crunchyroll, el 'Netflix' del anime

Crunchyroll, el 'Netflix' del anime

Además, estaba el problema de la disponibilidad. Un usuario de Amazon Prime que quisiera acceder al servicio tenía que pagar 5 dólares al mes, lo que para muchos de los usuarios era algo que ni siquiera tenía sentido.

Amazon Destinations

Finalizamos con Amazon Destinations, una web de viajes que, entre otras ventajas, tenía la capacidad de vender ofertas de hoteles y entrar así en la industria hotelera. Irónicamente, esta pequeña web tuvo una vida incluso más corta que el Amazon Fire Phone, ya que el poco uso y la irrelevancia de la web le valieron su cierre en el año 2015.

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