Blanco aéreo no tripulado SCRAB

Blanco aéreo no tripulado SCRAB SCR/Sener

Observatorio de la Defensa

El Ministerio de Defensa financia el desarrollo de tres proyectos de drones 'kamikaze' por 1,8 millones de euros

Los tres están dentro del Programa Coincidente impulsado a finales de 2025.

Hay un cuarto dirigido a enjambres de drones aéreos, navales y terrestres.

Más información: Aurea Avionics y GMV desarrollarán un sistema de navegación autónomo para los drones de las Fuerzas Armadas

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Las claves

Las claves

El Ministerio de Defensa financia tres proyectos de drones kamikaze (MURADE, MAMMA y MILPRO) con una inversión total de 1,8 millones de euros.

Estos proyectos buscan desarrollar municiones merodeadoras con capacidades de identificación y ataque autónomos, incorporando inteligencia artificial y navegación avanzada.

Las empresas adjudicatarias son Sener (MURADE), Arquimea (MAMMA) y la UTE formada por STS e Instalaza (MILPRO), cada una trabajando sobre diferentes plataformas y alcances.

El dron MILVUS, parte del proyecto MILPRO, está diseñado para inutilizar tanques y puede operar en enjambres, continuando su misión incluso bajo ataques de guerra electrónica.

La guerra de Ucrania ha actuado como una aceleradora de tecnologías que llevaban años desarrollándose en los laboratorios de las compañías armamentísticas. Entre ellas, destacan las municiones merodeadoras en forma de munición merodeadora de identificar y atacar de forma autónoma a los objetivos.

Actualmente, las Fuerzas Armadas españolas no cuentan en su inventario con ningún sistema de este tipo, pero desde el Ministerio de Defensa los han posicionado como una prioridad dentro del programa Coincidente.

En total, la Subdirección General de Adquisiciones de Armamento y Material ha adjudicado tres proyectos de I+D para este tipo de sistemas en el marco de ese mismo programa.

MURADE, MAMMA y MILPRO, como así se llama el trío, tienen como objetivo el desarrollo de un demostrador tecnológico nacional de munición merodeadora, aunque con algunas diferencias notables en cuanto al alcance o capacidades.

El proyecto MURADE está adjudicado a la compañía vasca Sener por 241.000 euros para el "desarrollo de nuevas capacidades nacionales en el ámbito de las municiones merodeadoras" tomando como base al sistema aéreo no tripulado SCRAB II.

El SCRAB II es un modelo de dron que se emplea actualmente como blanco aéreo para la práctica de las Fuerzas Armadas. Cuenta con un propulsor de turbina, con versiones de uno y dos motores, que le permite alcanzar velocidades de hasta 120 metros por segundo.

Aprovechando este dron como base, el objetivo del programa MURADE es la integración de los "últimos avances tecnológicos" en la plataforma y convertirla así en una munición merodeadora.

En concreto, desde la Dirección General de Armamento y Material (DGAM) hablan de la incorporación de inteligencia artificial, la navegación y el posicionamiento autónomos y las comunicaciones.

Una tarea que no debería requerir de mucha complejidad técnica por parte de Sener, que cuenta con experiencia en este tipo de áreas, y buena parte del trabajo en la plataforma ya está realizado al contar con el SCRAB II en el catálogo.

La versión actual que sirve de target drone cuenta con una carga útil de 10 kilogramos, un techo de servicio de 6.000 metros, una autonomía de 60 minutos y un alcance de 100 kilómetros.

Sener adquirió la compañía SCR a NTT Data en el año 2024 para ampliar sus capacidades en el terreno de las aeronaves no tripuladas y con experiencia dentro del Ministerio de Defensa, ya que eran proveedores de estos blancos aéreos a varias unidades de las Fuerzas Armadas.

Lanzamiento de una munición merodeadora Q-SLAM 40

Lanzamiento de una munición merodeadora Q-SLAM 40 Arquimea

En cuanto al proyecto MAMMA, se trata de una adjudicación a Arquimea por 803.000 euros de la que apenas existe información.

Según la nota de formalización publicada en el portal de contratación del Estado, el objeto del contrato del MAMMA es la investigación y desarrollo de una munición merodeadora de medio alcance que, además de aprovechar las tecnologías, el know-how y componentes clave derivados del desarrollo de la munición merodeadora de corto alcance, incorpore las tecnologías más avanzadas.

Arquimea cuenta en su catálogo con dos plataformas que se encuadran dentro de las municiones merodeadoras: el Q-SLAM 100 y el Q-SLAM 40. El primero de ellos cuenta con una autonomía de hasta 120 minutos y un alcance entre 60 y 70 kilómetros.

La compañía lo califica como "dron merodeador de largo alcance", pero se desconoce si podría protagonizar el proyecto MAMMA y considerarse medio alcance.

En cuanto al Q-SLAM 40, Arquimea cifra en 20 minutos de vuelo la autonomía con un alcance de entre 10 y 20 kilómetros.

MILPRO y SEMMID

Sobre el MILPRO, este proyecto está adjudicado a las compañías STS (filial de Zelenza) y la aragonesa Instalaza que, a través de una UTE, recibirán 805.000 euros del Ministerio de Defensa para el desarrollo de una munición merodeadora de medio alcance.

El proyecto tomará como base el sistema MILVUS, diseñado y fabricado por la propia STS, que integrará tanto la tecnología de enjambre desarrollada por la empresa como todas las funcionalidades previstas en el programa Coincidente relativas al proyecto de Enjambre (SEMMID).

El objetivo del proyecto SEMMID, adjudicado igualmente a STS en enero de este año por 724.000 euros, es el desarrollo y validación de un sistema de enjambre de vehículos autónomo multidominio, que incluirá plataformas aéreas, terrestres y navales.

De esta forma, MILPRO y SEMMID convergerán una vez finalice el desarrollo de la tecnología para proporcionar capacidad industrial nacional para la creación de enjambres de drones loitering.

Una de las partes que se recogen en la documentación de la adjudicación es que MILPRO se apoyará en un sistema embarcado de cámaras electroópticas e infrarrojas, "cuyo flujo de vídeo será procesado con un modelo de inteligencia artificial que permita realizar la autodetección de los objetivos".

Detalle de un dron merodeador o suicida MILVUS, cuya cabeza estará fabricada por Instalaza.

Detalle de un dron merodeador o suicida MILVUS, cuya cabeza estará fabricada por Instalaza. Sara Fernández E. E.

El MILVUS es un dron merodeador kamikaze que puede integrar cabezas de guerra de hasta 1,4 kilogramos fabricadas por la zaragozana Instalaza.

Según explicó a EL ESPAÑOL Félix Hernanz, coronel en la reserva e ingeniero en STS, en una entrevista hace un año, un MILVUS podría inutilizar un tanque T-80 o un T-90 fabricados por Rusia.

Esta capacidad es posible gracias a que están configurados para tener ángulos de ataque de más de 45 grados, indicó, aprovechando los puntos débiles existentes en el blindaje de los carros de combate.

Uno de los aspectos más destacados es que estos modelos de drones pueden llevar la misión precargada en el sistema informático integrado.

De esta forma, si los enjambres son atacados con técnicas de guerra electrónica, pueden continuar su misión de forma autónoma.