El miércoles 12 de agosto, en presencia de las autoridades del Estado, se celebrará el bautismo del buque. Un día después, el ORP ‘Wicher’ será botado.

El miércoles 12 de agosto, en presencia de las autoridades del Estado, se celebrará el bautismo del buque. Un día después, el ORP ‘Wicher’ será botado. Ministerio de Defensa de Polonia.

Observatorio de la Defensa

Así es el ‘Wicher’, el nuevo coloso naval con el que Polonia blindará su flanco marítimo frente a Rusia

Su entrada en servicio está programada para 2029.

Las Miecznik sustituirán las viejas fragatas ‘Gen. K. Pułaski’ y ‘Gen. T. Kościuszko’.

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Las claves

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Polonia presenta el ORP ‘Wicher’, la primera fragata del programa Miecznik, que reforzará su defensa marítima frente a Rusia.

Las fragatas Miecznik, de 138 metros y 6.000 toneladas, están diseñadas para defensa aérea, guerra antisubmarina y combate contra buques de superficie.

Estas nuevas fragatas sustituirán a los veteranos barcos de clase Oliver Hazard Perry y permitirán a Polonia proteger rutas marítimas y participar en misiones de la OTAN.

El programa, con un coste superior a 3.400 millones de euros, busca fortalecer la industria naval polaca y dotar a la Armada de capacidades modernas en el mar Báltico.

El futuro ORP ‘Wicher’, primera de las tres fragatas del programa Miecznik, será presentado este miércoles ante las autoridades polacas durante la ceremonia de bautismo del buque. El casco ya ha salido de la nave de ensamblaje de PGZ Stocznia Wojenna, en Gdynia, y se prepara para su botadura, prevista para el 13 de agosto. La entrada en servicio está programada para 2029.

Diseñado para misiones de defensa aérea, guerra antisubmarina y combate contra buques de superficie, el ‘Wicher’ representa un nuevo avance en la reconstrucción del poder naval polaco. Sus dos unidades gemelas, los futuros ORP ‘Burza’ y ORP ‘Huragan’, se incorporarán progresivamente hasta 2032.

Las tres fragatas se convertirán en los principales buques de combate de superficie de la Armada polaca y sustituirán a los veteranos navíos de la clase Oliver Hazard Perry, transferidos por Estados Unidos a comienzos de siglo. Con el programa Miecznik, Varsovia busca cerrar una de las principales brechas de su rearme y reforzar el mar como espacio de disuasión frente a Rusia.

Basado en el diseño Arrowhead 140 de Babcock International y construido con amplia participación de la industria polaca, el programa busca recuperar una capacidad naval de alta intensidad y reforzar la posición de Varsovia en el estratégico mar Báltico.

El resultado será una fragata de unos 138 metros de eslora y hasta 6.000 toneladas de desplazamiento, dimensiones que convierten a estos buques en los mayores combatientes de superficie construidos para la Marina polaca en décadas.

Guerra multidominio

Los buques incorporarán un sistema de lanzamiento vertical Mk 41 para misiles de la familia CAMM, destinados a proporcionar defensa antiaérea, además de misiles antibuque NSM de Kongsberg.

El armamento se completará con artillería naval y torpedos, mientras que el conjunto de sensores permitirá localizar y seguir amenazas aéreas, de superficie y submarinas.

Fuentes oficiales polacas señalan precisamente la capacidad de estos buques para combatir objetivos navales, submarinos y terrestres en zonas costeras, además de proporcionar defensa aérea desde el mar.

La combinación resulta especialmente relevante en el Báltico. Se trata de un teatro de operaciones reducido, densamente vigilado y rodeado de sistemas terrestres de misiles y aviación, en el que los tiempos de reacción pueden ser extremadamente cortos.

El Miecznik representa el intento de trasladar esa transformación al dominio marítimo.

El Miecznik representa el intento de trasladar esa transformación al dominio marítimo. Ministerio de Defensa de Polonia.

A ello se suma la presencia rusa en Kaliningrado y el área de San Petersburgo, que convierte cualquier conflicto en el Báltico en un escenario en el que sensores, defensa aérea, guerra electrónica y lucha antisubmarina estarían estrechamente conectados.

El tamaño del Miecznik también responde a esta necesidad. Sus cerca de 6.000 toneladas proporcionan espacio para integrar radares, sistemas de armas, sensores submarinos, instalaciones de aviación, centros de mando y futuras modernizaciones sin las limitaciones de un buque de menor porte.

La plataforma dispondrá además de una autonomía de aproximadamente 8.000 millas náuticas y una velocidad máxima de 28 nudos, con propulsión CODAD basada en cuatro motores diésel. Su dotación será de unos 120 militares, con capacidad para embarcar otros 60 efectivos según la misión.

Del Báltico a las misiones de OTAN

Aunque su principal área de actuación será el Báltico, Polonia concibe estas fragatas como plataformas capaces de operar también fuera de sus aguas territoriales y contribuir a las misiones aliadas.

La Armada podrá emplearlas para proteger rutas marítimas, infraestructuras críticas, instalaciones energéticas, escoltar buques aliados y participar en operaciones multinacionales de la OTAN. El propio Gobierno polaco destaca que los Miecznik están destinados tanto a misiones nacionales como a operaciones y ejercicios con los aliados.

Las fragatas Miecznik estarán destinadas tanto a misiones nacionales como a operaciones y ejercicios con los aliados.

Las fragatas Miecznik estarán destinadas tanto a misiones nacionales como a operaciones y ejercicios con los aliados. Ministerio de Defensa de Polonia.

Esta capacidad adquiere especial relevancia en un Báltico cada vez más militarizado. La incorporación de Finlandia y Suecia a la OTAN ha alterado profundamente la geografía estratégica de la región, convirtiendo prácticamente todo el espacio marítimo en un área rodeada por territorio aliado, al tiempo que Rusia mantiene importantes capacidades militares en sus enclaves occidentales.

En este escenario, los tres Miecznik no modificarán por sí solos el equilibrio naval de la región, pero sí proporcionarán a Varsovia una capacidad de superficie que hasta ahora estaba limitada por una flota envejecida y relativamente pequeña. Reemplazarán los ORP ‘Gen. K. Pułaski’ y ‘Gen. T. Kościuszko’.

Polonia lleva al mar su rearme

El programa naval es la prolongación hacia el dominio marítimo de un proceso de rearme mucho más amplio. Polonia ha situado la modernización militar en el centro de su política de seguridad y en 2026 destinará alrededor de 200.100 millones de zlotys (unos 46.800 millones de euros) a defensa, el equivalente al 4,81% de su PIB previsto.

Ese esfuerzo se ha traducido en grandes programas para sus fuerzas terrestres y aéreas, con la adquisición de carros M1 Abrams y K2, artillería surcoreana, sistemas de defensa aérea Wisła y Narew, cazas F-35 y FA-50 y helicópteros de ataque AH-64E Apache.

Hasta ahora, el grueso de este rearme se había concentrado en las capacidades terrestres y aéreas. El Miecznik representa el intento de trasladar esa transformación al dominio marítimo.

La inversión es también industrial. Las tres fragatas se construyen en Gdynia, en unas instalaciones que han sido modernizadas para recuperar en Polonia la capacidad de fabricar grandes buques de combate.

El Gobierno polaco considera el programa una pieza fundamental para conservar conocimientos de ingeniería, construcción naval e integración de sistemas de armas dentro de su propia industria de defensa.

El coste estimado del programa supera los 15.000 millones de zlotys (unos 3.486 millones de euros al cambio actual), y el Ejecutivo de Donald Tusk lo ha presentado como una de las principales inversiones de la industria naval y de defensa polaca.