Misil de largo alcance del Tomahawk

Misil de largo alcance del Tomahawk Raytheon

Observatorio de la Defensa

Alemania asegura que EEUU ha aceptado venderle los misiles Tomahawk que le denegó en mayo

Estos misiles pueden alcanzar los 2.500 kilómetros.

Más información: Pistorius advierte que la ausencia de los Tomahawk de EEUU deja a Alemania ante un “vacío de capacidad”

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Las claves

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Estados Unidos ha aprobado la venta de misiles de crucero Tomahawk a Alemania para su despliegue en territorio nacional.

El acuerdo se alcanzó al margen de la reunión de la OTAN en Ankara y cubre misiles con un alcance de hasta 1.600 kilómetros.

La adquisición cierra una brecha estratégica en la defensa alemana y será una solución temporal hasta que Europa desarrolle sus propios sistemas de ataque de largo alcance.

La decisión supone un giro respecto a la postura previa de Washington, que había descartado la entrega de Tomahawk por limitaciones de inventario.

El canciller alemán, Friedrich Merz, afirmó este jueves que Estados Unidos ha dado luz verde a la venta de misiles de crucero de largo alcance Tomahawk a Alemania, con el objetivo de desplegarlos en territorio nacional.

Así lo ha asegurado Merz, durante una declaración ante el Bundestag, en la que precisó que el acuerdo se alcanzó “al margen de la reunión de la OTAN en Ankara” y contempla la adquisición de estos sistemas, con un alcance de hasta 1.600 kilómetros.

“Con ello cerramos una importante brecha estratégica en nuestra defensa”, subrayó el canciller, al tiempo que destacó la intención de desarrollar capacidades propias europeas a medio plazo.

El anuncio supone un giro respecto a meses anteriores. En 2024, el entonces presidente estadounidense Joe Biden y el canciller Olaf Scholz habían acordado el despliegue de misiles Tomahawk en Alemania a partir de 2026 como parte de la disuasión frente a Rusia.

Sin embargo, en mayo pasado Washington descartó inicialmente la entrega, alegando limitaciones de inventario y confirmando además la retirada de 5.000 soldados del país.

El propio Merz había reconocido entonces que EEUU “no dispone actualmente de suficientes misiles para sí mismo”. En ese contexto, Berlín abrió negociaciones para adquirir los sistemas, en lugar de recibirlos como despliegue aliado.

El ministro de Defensa, Boris Pistorius, ya había señalado que la eventual llegada de los Tomahawk sería una “solución temporal” hasta que Europa desarrolle sus propias capacidades de ataque de precisión de largo alcance, un objetivo en el que Alemania y Reino Unido trabajan desde 2023.

La confirmación de Merz llega por sorpresa, apenas un día después de que el propio canciller afirmara, tras la cumbre de la OTAN, que las conversaciones aún no habían concluido. Ese mismo día, Pistorius hablaba de “movimientos” en las negociaciones, aunque sin resultados definitivos.

Los misiles Tomahawk, fabricados por Raytheon, pueden ser lanzados desde buques, submarinos o plataformas terrestres y están diseñados para ataques de precisión a larga distancia.