Caza J-15T con misiles de crucero YJ-83K despegando del portaaviones Fujian

Caza J-15T con misiles de crucero YJ-83K despegando del portaaviones Fujian Xinhua

Observatorio de la Defensa

China dota a su avión J-15T con misiles de crucero YJ-83K para convertirlo en el caza antibuque de mayor alcance del mundo

Esta aeronave despega desde el superportaaviones Fujian de Pekín.

El peso del misil ronda los 700 kg y tiene un alcance de 230 km.

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Las claves

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China ha equipado su caza embarcado J-15T con misiles de crucero YJ-83K, ampliando significativamente su capacidad antibuque.

El J-15T, integrado en el portaaviones Fujian con catapultas electromagnéticas, puede despegar con cuatro misiles YJ-83K, alcanzando un peso de casi tres toneladas solo en armamento.

Pruebas recientes sugieren que el J-15T podrá llevar el avanzado misil YJ-15, que dobla el alcance del YJ-83K y se acerca a velocidades hipersónicas.

La combinación de cazas J-15T y J-35 en el Fujian proporciona a China una ventaja en radio de combate y potencia de fuego frente a los portaaviones estadounidenses.

La Marina del Ejército Popular de Liberación de China ha expuesto públicamente el potencial de ataque a superficie de su caza J-15T configurado, por primera vez, específicamente para misiones antibuque mediante el despliegue de cuatro misiles de crucero subsónicos YJ-83K.

Esta exhibición es una muestra no sólo de la madurez tecnológica de la aviación embarcada china sino también del salto cualitativo en la proyección de fuerza antisuperficie del gigante asiático, para revolucionar la operatividad de los tres portaaviones principales de Pekín.

La incorporación de este sofisticado vector aéreo responde a una ambiciosa estrategia de modernización que abarca tanto a las plataformas de despegue por rampa de los buques Liaoning y Shandong, como el superportaaviones Fujian.

A diferencia de las capacidades de las aeronaves embarcadas de las potencias occidentales -principalmente el F-35B y F-35C-, el J-15T destaca por ofrecer dimensiones físicas, volúmenes de almacenamiento interno de combustible y capacidades de transporte de armamento ostensiblemente superiores.

No obstante, el elemento verdaderamente revolucionario en la operatividad de este caza radica en su plena integración en el Fujian, un coloso que dispone de un sistema de lanzamiento por catapulta electromagnética.

Esta tecnología de punta, compartida únicamente a nivel mundial con el moderno portaaviones estadounidense USS Gerald R. Ford, permite al aparato despegar al límite de su peso máximo, expandiendo de manera simultánea su radio de acción y su eficacia letal en entornos de alta intensidad.

El núcleo de la configuración revelada se fundamenta en el misil YJ-83K, un proyectil subsónico cuya letalidad ha sido probada exhaustivamente en diversos ejercicios. Con un peso individual que ronda los 700 kilogramos y un alcance operativo de 230 kilómetros, la disposición de cuatro de estas unidades supone que el caza despega con una carga neta de casi tres toneladas dedicadas en exclusividad al ataque marítimo.

Un caza J-15 despega del portaaviones chino Fujian.

Un caza J-15 despega del portaaviones chino Fujian. Li Tang. Europa Press.

Este tonelaje, cabe destacar, no incluye los sistemas complementarios de autodefensa, compuestos habitualmente por misiles aire-aire de corto y medio alcance, ni tampoco los depósitos externos de combustible, esenciales para misiones extendidas.

Este peso de despegue atestigua las profundas modificaciones estructurales y el riguroso refuerzo del tren de aterrizaje sufridos por esta variante respecto a los modelos previos de la familia J-15, optimizados ahora para soportar el violento estrés mecánico derivado de los lanzamientos electromagnéticos.

A pesar de la contundencia inherente al YJ-83K, esta arma no constituye la cúspide del arsenal que el J-15T está capacitado para portar. A comienzos de 2026, diversas pruebas de la fuerza naval china revelaron la existencia de vuelos experimentales donde este mismo caza transportaba maquetas funcionales del avanzado misil YJ-15.

Este nuevo proyectil supone una evolución en términos de prestaciones puras, ya que dobla el alcance de su predecesor al rozar los 500 kilómetros y es capaz de desarrollar velocidades de crucero cercanas al umbral hipersónico.

Portaviones Fujian

Portaviones Fujian China Military

Además, el diseño exterior del YJ-15 expone una geometría aerodinámica sumamente compleja que incorpora tres juegos diferenciados de planos estabilizadores distribuidos a lo largo del fuselaje, optimizados para maniobras evasivas a altas velocidades en la fase terminal del ataque.

El peso estimado del misil, situado entre una y dos toneladas, corrobora la tesis de que el J-15T es el único caza embarcado del planeta diseñado para portar simultáneamente múltiples proyectiles de semejante envergadura destructiva.

Fujian vs. Gerald R. Ford

La comparación directa entre la infraestructura naval de China y la de Estados Unidos permite calibrar con mayor precisión el alcance de estas innovaciones. El portaaviones Fujian presenta un desplazamiento aproximado de 85.000 toneladas, una cifra inferior a las 100.000 que desplazan los navíos de las clases Nimitz y Gerald R. Ford de la US Navy.

Asimismo, el buque asiático dispone de tres líneas de catapulta electromagnética en comparación con las cuatro vías presentes en sus contrapartes norteamericanas, las cuales se benefician además de la autonomía virtualmente ilimitada que concede la propulsión nuclear.

Sin embargo, el desarrollo operativo estadounidense se ha visto lastrado por persistentes fallos de diseño y rendimiento en el USS Gerald Ford, afectando de manera crítica a sus elevadores de armamento, sus sistemas de catapultas y la gestión general de subsistemas internos.

Estas fallas estructurales crónicas han motivado duras críticas por parte de organismos de supervisión gubernamental en Washington, que han llegado a catalogar el proceso constructivo del navío como un compendio de errores de planificación industrial.

Fotografía de archivo del 24 de mayo de 2023 del portaaviones USS Gerald Ford entrando en el fiordo de Oslo en Jeloya (Noruega).

Fotografía de archivo del 24 de mayo de 2023 del portaaviones USS Gerald Ford entrando en el fiordo de Oslo en Jeloya (Noruega). Terje Pedersen EFE

Pese a las limitaciones logísticas del Fujian, el ala aérea que alberga en su cubierta de vuelo compensa con creces el menor tonelaje del buque insignia chino. La combinación de los cazas de cuarta generación avanzada J-15T y las unidades furtivas de quinta generación J-35 proporciona una superioridad palpable en cuanto a radio de combate útil y volumen de fuego frente a la flota compuesta por los cazas F-18E/F Super Hornet y F-35C de la Marina estadounidense.

Las ventajas operativas chinas se extienden también a las plantas motrices de sus aeronaves, que presumen de una superior relación empuje-peso, así como al empleo de radares de barrido electrónico activo de mucho mayor diámetro físico.

Esta ventaja en la conciencia situacional se ve reforzada por el avión de alerta temprana y control aerotransportado KJ-600, una plataforma dotada de la más moderna electrónica que optimiza la designación de blancos en rangos extremadamente alejados.

De este modo, la letalidad intrínseca del J-15T se complementa a la perfección con la potencia misilística de los destructores de escolta que protegen al portaaviones, consolidando una red defensiva y ofensiva capaz de disputar el dominio del Pacífico.