La ministra de Defensa, Margarita Robles, saluda a los mendos de la Base Naval de Rota. MDE
La Base de Rota se prepara para la llegada de las F-110 con una inversión de más de 250 millones hasta 2030
La Base Naval se consolida como un eje fundamental de la Armada.
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La Base Naval de Rota (Cádiz) afrontará hasta 2030 un ambicioso plan de inversiones que superará los 250 millones de euros, enmarcado en un proceso de modernización tecnológica y de infraestructuras destinado a consolidarla como “un eje fundamental en el conjunto de las capacidades de la Armada y las Fuerzas Armadas españolas”.
Entre los principales proyectos de futuro destaca la preparación de la base para acoger las nuevas fragatas F-110. La primera unidad de esta serie, la F-111 ‘Bonifaz’, está prevista para 2028.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha visitado este viernes las instalaciones para supervisar el avance de estos proyectos, según ha informado el Ministerio en un comunicado.
Durante la visita, Robles ha mantenido una reunión con el nuevo almirante del Arsenal de Cádiz, el vicealmirante José María Ibáñez Martín, junto a su equipo de jefes de sección.
Posteriormente, se ha reunido con el comandante de la US Navy del Grupo de Escoltas en Europa y ha visitado el Helicopter Maritime Strike Squadron (HSM) 79, unidad de helicópteros de la Marina estadounidense desplegada de forma permanente en la base gaditana.
helicópteros de la Marina estadounidense desplegado de forma permanente en la base de Rota. MDE
En el ámbito industrial, la Base de Rota avanza en la consolidación del Centro de Especialización de Fabricación y Reparación de Piezas de la Armada (CESFARE), convertido ya en un referente nacional en fabricación aditiva, con más de 2.700 componentes producidos.
Paralelamente, continúa la incorporación de nuevas capacidades aeronáuticas, con la entrada en servicio de los helicópteros NH-90 y la futura llegada de los MH-60R, que reforzarán de manera significativa las capacidades aeronavales de la Armada.
La incorporación de estas plataformas implicará el desarrollo de nuevas infraestructuras, entre ellas hangares, simuladores, almacenes logísticos e instalaciones de apoyo, dentro de un programa inversor que superará los 250 millones de euros hasta el final de la década.