Squire durante su primer vuelo

Squire durante su primer vuelo Regent

Observatorio de la Defensa

EEUU prueba un planeador naval autónomo para espionaje y guerra antisubmarina durante operaciones de desembarco

La compañía Regent ha completado por primera vez en su historia un vuelo con el ekranoplano Squire, enfocado a labores militares costeras.

Más información: EEUU y Filipinas inician el ejercicio ‘Balikatan’ con 17.000 militares en medio de la creciente tensión con China

Publicada
Las claves

Las claves

El Cuerpo de Marines de EEUU ha probado el Squire, un planeador naval autónomo diseñado para espionaje y guerra antisubmarina durante operaciones de desembarco.

El Squire, desarrollado por la empresa Regent, es un ekranoplano capaz de volar cerca de la superficie del agua y alcanzar velocidades de hasta 70 nudos con 160 km de autonomía.

La plataforma busca cubrir misiones críticas de inteligencia, vigilancia, reconocimiento (ISR), logística personalizada y guerra antisubmarina en zonas costeras.

Regent tiene un contrato de 15 millones de dólares con los Marines y planea seguir ampliando las capacidades autónomas y operativas del Squire.

La guerra costera y los desembarcos son dos de los escenarios más complejos para cualquier fuerza armada, incluido para el Cuerpo de Marines de Estados Unidos.

Bajo esta premisa, personal de los Marines ha estado probando la nueva embarcación Squire, fabricada por la compañía estadounidense Regent y con capacidad de operación autónoma.

Según explica la empresa, se trata de la primera vez que una aeronave de efecto suelo desarrollada específicamente para el ámbito de defensa vuela en Estados Unidos, "lo que posiciona al país para superar a China en este sector tecnológico crucial".

La demostración, apuntan, es "el logro más reciente en la campaña de pruebas del Squire de Regent y subraya la prioridad que la compañía otorga a esta plataforma en respuesta a las urgentes necesidades de defensa".

Por su parte, Regent se encuentra actualmente avanzando en el desarrollo del Squire y de otros buques planeadores específicos para defensa con el objetivo de "brindar a EEUU y a sus aliados capacidades marítimas modernas".

El primer vuelo "representa un gran éxito para nuestro programa de defensa y una clara señal de lo que la tecnología de planeadores puede ofrecer a los combatientes", según ha declarado Billy Thalheimer, cofundador y director ejecutivo de Regent.

"Actualmente no existen en el mercado productos que combinen la velocidad y la resistencia al oleaje de Squire a un precio tan competitivo", ha indicado. "Esto revolucionará la guerra marítima".

Squire durante su primer vuelo

A principios de este año, Regent presentó el buque Squire al secretario de Guerra estadounidense Pete Hegseth y a su equipo directivo.

Durante el encuentro, explicaron cómo los buques planeadores pueden proporcionar apoyo a diversas misiones críticas de las Fuerzas Armadas.

Los últimos datos apuntan a que la compañía mantiene un contrato de 15 millones de dólares con el Cuerpo de Marines de Estados Unidos.

Asimismo, Hegseth apuntó en la "urgente necesidad de subsanar las deficiencias operativas en áreas como la logística en zonas de conflicto" y la necesidad de que las compañías continúen desarrollando este tipo de plataformas navales.

Necesidad de los Marines

Los buques planeadores son, realmente, ekranoplanos, un tipo de aeronave que utiliza el efecto suelo para poder despegar de la superficie marítima y elevarse a poca altitud.

Vuelan sobre un colchón de aire aerodinámicamente eficiente dentro de la envergadura de sus alas con respecto a la superficie del agua, lo que "permite un rendimiento eficiente de largo alcance del radar".

El Squire cuenta con velocidades de hasta 70 nudos, un alcance operativo de unos 160 kilómetros y unos 22 kilogramos de carga útil.

"Los clientes del sector de la defensa requieren plataformas que puedan operar en amplias zonas marítimas con velocidad, alcance y flexibilidad de misión", ha indicado en este caso Tom Huntley, director general de Regent Defense.

"El Squire está diseñado para satisfacer precisamente esa necesidad". Huntley también ha indicado que la demostración recientemente realizada "muestra un progreso real hacia el desarrollo de una capacidad autónoma de alta velocidad para misiones ISR (Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento), logística personalizada y guerra antisubmarina".

Squire

Squire Regent

Estas últimas ramas mencionadas son dos de las más críticas para cualquier operación costera de desembarco, por lo que el empleo de una plataforma remotamente tripulada o autónoma puede suponer un importante salto de capacidades tecnológicas.

Las labores ISR son cruciales para la evaluación de la situación en tareas como la georreferenciación del adversario, sus sistemas de armas, infraestructuras o el movimiento de tropas que permiten obtener una ventana de información completa para ejecutar la misión.

Desde que la Guardia Costera de EEUU autorizó las pruebas de Squire el año pasado, Regent ha estado "validando gradualmente los sistemas, los controles y los parámetros operativos".

A partir de ahora, tal y como indican, la compañía continuará "ampliando el rendimiento, la autonomía y las capacidades operativas del Squire para operaciones marítimas listas para la misión".