Merops durante maniobras en Polonia. Noviembre de 2025.

Merops durante maniobras en Polonia. Noviembre de 2025. US Army

Observatorio de la Defensa

EEUU despliega el sistema antidrones Merops en Oriente Próximo para frenar los ataques de los Shahed iraníes

El concepto central de Merops es el equilibrio coste-efectividad. Cada interceptor Surveyor cuesta aproximadamente entre 14.500 y 15.000 dólares.

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Las claves

Estados Unidos ha desplegado el sistema antidrones Merops en Oriente Próximo para contrarrestar los ataques de drones Shahed iraníes tras la operación Furia Épica.

Merops es una solución económica y flexible para interceptar drones kamikaze, cubriendo el vacío entre los costosos sistemas Patriot o THAAD y los ataques masivos de drones de bajo coste.

El sistema destaca por su movilidad y capacidad de integración con sensores y radares externos, permitiendo su uso dentro de redes aéreas multinacionales.

Merops es especialmente eficaz contra drones de mayor tamaño como los Shahed, mejorando el equilibrio coste-efectividad y permitiendo la recuperación y reutilización de interceptores no empleados.

Estados Unidos ha comenzado a desplegar en Oriente Próximo su sistema antidrones Merops, una nueva herramienta diseñada para interceptar drones de ataque iraníes tipo Shahed que amenazan a bases estadounidenses y a infraestructuras críticas de la región, tras el estallido de la operación Furia Épica.

La iniciativa responde a la creciente presión que los enjambres de drones baratos iraníes ejercen sobre las defensas aéreas tradicionales, obligando a Washington a introducir una capa de defensa más económica y flexible.

Según fuentes militares estadounidenses citadas por AP, Merops viene a tapar el hueco entre los caros escudos de alta gama —como Patriot o THAAD— y la avalancha de drones kamikaze de bajo coste. Estos sistemas avanzados nacieron para abatir misiles balísticos y de crucero, pero su empleo contra vehículos no tripulados baratos resulta prohibitivo.

Así, cada misil interceptor puede costar entre cuatro y doce millones de dólares. Una batería completa —que incluye radar, lanzadores y centro de mando— puede superar los 1.800 millones de dólares. En contraste, los misiles de corto alcance y los drones kamikaze a los que se enfrentan ahora tienen un precio de entre 20.000 y 50.000 dólares.

El Merops es un sistema compacto de defensa antidrones (C-UAS) diseñado para interceptar amenazas aéreas de pequeño tamaño mediante una arquitectura modular.

Está compuesto por varios elementos clave: el interceptor de ala fija Surveyor, un raíl de lanzamiento portátil, una estación de control en tierra y enlaces con sensores externos, como radares o sistemas electroópticos. En conjunto, estos componentes permiten detectar, rastrear y neutralizar drones hostiles de forma rápida y a un coste reducido.

Una de sus ventajas es su movilidad. El sistema puede desplegarse desde la caja de una camioneta y conectarse a diferentes sensores de vigilancia aérea, lo que permite integrarlo dentro de redes de defensa aérea más amplias.

Durante demostraciones de la OTAN en Polonia, Merops se integró con el radar italiano RPS-42, demostrando su capacidad para recibir datos de distintos sensores y operar dentro de arquitecturas de mando y control multinacionales.

La economía del combate contra drones

El concepto central de Merops es el equilibrio coste-efectividad. Cada interceptor Surveyor cuesta aproximadamente entre 14.500 y 15.000 dólares, puede alcanzar velocidades superiores a 280 km/h y destruir su objetivo mediante impacto directo o con una pequeña carga explosiva de proximidad.

En comparación, un dron Shahed puede costar entre 20.000 y 50.000 dólares, mientras que un interceptor de sistemas de defensa aérea avanzados puede superar ampliamente esa cifra.

El dron iraní Shahed-136.

El dron iraní Shahed-136. EL ESPAÑOL

El uso de Merops permite por tanto mejorar el “intercambio económico” del combate aéreo: derribar drones sin agotar misiles estratégicos.

Además, si no llega a realizar una interceptación, el interceptor puede descender en paracaídas para ser recuperado y reutilizado.

Protección frente a ataques de saturación

La urgencia del despliegue está directamente relacionada con la escalada militar regional tras la operación estadounidense Furia Épica, iniciada el 28 de febrero contra infraestructuras militares iraníes. Desde entonces, la respuesta iraní ha incluido oleadas de drones y misiles dirigidas contra Israel, países del Golfo y posiciones militares estadounidenses.

En ese contexto, el mando estadounidense en Oriente Próximo (CENTCOM) busca reforzar rápidamente la protección de sus instalaciones frente a ataques de saturación, una táctica que combina grandes números de drones con misiles balísticos y de crucero.

Aun así, Merops no está diseñado para todos los tipos de amenazas. Las pruebas realizadas por la OTAN indican que es más eficaz contra drones de mayor tamaño —como los Shahed o UAV de reconocimiento— que contra pequeños cuadricópteros FPV que vuelan a muy baja altura.

Por ello, su valor aumenta cuando se combina con sensores avanzados, radares y otros sistemas de defensa dentro de una arquitectura de defensa aérea en capas.