LUCAS, la versión de EEUU del dron iraní Shahed-136

LUCAS, la versión de EEUU del dron iraní Shahed-136 CENTCOM

Observatorio de la Defensa

El laboratorio de EEUU en Irán: el Pentágono prueba por primera vez drones 'kamikaze' LUCAS y nuevos Tomahawk

Estados Unidos ha desplegado en el teatro de operaciones iraní varios sistemas que nunca antes habían entrado en operaciones o no se tenía constancia de ello.

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Las claves

Estados Unidos ha utilizado por primera vez drones kamikaze LUCAS y una nueva variante del misil Tomahawk en ataques coordinados con Israel en Irán.

Los drones LUCAS, desarrollados a partir de ingeniería inversa del Shahed-136 iraní, destacan por su bajo coste y capacidad para ataques en enjambre.

El diseño de los LUCAS permite coordinación autónoma y despliegue mediante diferentes mecanismos, facilitando operaciones de saturación contra defensas aéreas.

El Pentágono también ha empleado misiles Tomahawk pintados de negro, posiblemente para reducir su visibilidad sobre el agua y mejorar capacidades de sigilo.

El ataque coordinado de Israel y Estados Unidos a Irán está sirviendo como campo de pruebas para algunas tecnologías que, hasta ahora, no se habían desplegado en un teatro real de operaciones.

Solo durante las primeras 24 horas de la operación 'Furia Épica' (Epic Fury), el Pentágono ha empleado más de 20 tipos de aeronaves, plataformas navales, sistemas de armas y otras "capacidades especiales que no se pueden mencionar".

Dentro de las que sí han trascendido, están los drones kamikaze LUCAS y un nuevo modelo o variante del misil de crucero Tomahawk, los dos en el plano estadounidense.

Según una publicación emitida por el Mando Central de EEUU (CENTCOM), por primera vez en la historia, el Task Force Scorpion Strike está empleando "drones unidireccionales en combate durante la Operación Epic Fury".

"Estos drones de bajo coste, diseñados siguiendo el modelo de los drones Shahed de Irán, ahora están proporcionando represalias fabricadas en Estados Unidos", apuntan desde el Comando Central.

Durante los últimos años, Teherán ha conseguido crear un tejido industrial y de innovación clave para este tipo de armamento, con especial ayuda a Rusia en el mantenimiento de guerra contra Ucrania.

Entre todos los modelos desarrollados, destaca el Shahed-136, un dron kamikaze con más de 1.500 kilómetros de alcance que se ha erigido como una de las principales armas que ha empleado Irán en varios ataques contra Israel.

Empleando una técnica de ataque por saturación, algunas unidades han conseguido traspasar la famosa Cúpula de Hierro e impactar contra los objetivos programados en varias ocasiones.

Un éxito en el que se fijó Estados Unidos, que tradicionalmente había dejado a un lado este tipo de armamento y había apostado por el desarrollo de misiles.

La encargada del desarrollo del dron LUCAS (Low-Cost Uncrewed Combat Attack System) ha sido la compañía SpektreWorks. Mediante un proceso de ingeniería inversa de un Shahed-136 que llegó a sus manos, consiguió destripar los secretos de la aeronave iraní para replicarlos.

Pete Hegseth, secretario de Guerra de Estados Unidos, fue el ideólogo de esta iniciativa a principios del 2025 y también el artífice de la creación de la Task Force Scorpion (TFSS) para la operación de las nuevas aeronaves.

El TFSS está específicamente bajo el paraguas del Comando Central de Operaciones Especiales del país, que se encarga de supervisar las actividades especiales de Estados Unidos en todo el Medio Oriente.

Según recogió TWZ en su momento, los drones llevan desplegados en la región desde finales de noviembre o principios de diciembre.

Dron Shahed en vuelo

Dron Shahed en vuelo

Además, el diseño de LUCAS incluye características que permiten cierta coordinación autónoma, lo que los hace adecuados para tácticas de enjambre y ataques centrados en la red.

"Con un coste aproximado de 35.000 dólares por plataforma, LUCAS es un sistema escalable que proporciona capacidades de vanguardia a una fracción del coste de los sistemas estadounidenses tradicionales", según explicó un capitán del Comando Central al mismo medio.

"El sistema de drones tiene un alcance amplio y la capacidad de operar más allá de la línea de visión, lo que proporciona una capacidad significativa en toda la vasta área operativa del CENTCOM", aseguró el militar.

En un comunicado de prensa, el propio CENTCOM aseguró que los drones LUCAS pueden desplegarse mediante “diversos mecanismos”, entre ellos catapultas, despegue asistido por cohetes, y sistemas móviles terrestres y sobre vehículos.

Este tipo de plataformas se han convertido en actores clave para los ataques mediante enjambre. Su formato low cost comparado con los misiles convencionales junto a su largo alcance les permiten ejecutar operaciones por saturación que consiguen atravesar los sistemas antiaéreos.

La implicación de los drones "de un solo uso" supone un incremento importante de la amenaza sobre Irán, que no dispone de las mejores baterías antiaéreas.

Además, Estados Unidos ha combinado el empleo de los LUCAS junto a una operación de guerra electrónica a gran escala que ha facilitado —todavía más— el ingreso de las aeronaves en espacio aéreo iraní.

Por el momento, ni el Departamento de Guerra ni el CENTCOM han informado sobre qué objetivos han sido neutralizados o alcanzados con este nuevo modelo de dron.

Misil sigiloso

Además de los drones LUCAS, el Pentágono ha publicado unas imágenes en las que se puede apreciar el lanzamiento de un misil Tomahawk desde un buque de la clase Arleigh Burke.

Este sería un disparo de los —probablemente— cientos de misiles que se han lanzado durante las últimas horas, pero el detalle de ir pintado totalmente en negro ha llamado la atención de los analistas.

Lanzamiento de un Tomahawk pintado de negro

Lanzamiento de un Tomahawk pintado de negro USN

La mayoría de los misiles cuentan con una capa externa estandarizada de color gris, de una tonalidad similar a la que se suelen recubrir los buques de guerra o algunos aviones de combate.

Tal y como recogen en TWZ, ese color oscuro para un Tomahawk coincide con el patrón de los misiles AGM-158C (LRASM) que también se encuentra en el arsenal de la Marina estadounidense.

Si bien se desconoce si el Tomahawk lanzado pertenece a una nueva variante ya constituida o a una unidad de pruebas, este cambio en el color del recubrimiento puede deberse a la intención de rebajar su firma visual.

Por ejemplo, al ser misiles lanzados desde plataformas navales, este nuevo recubrimiento reduce de forma notable la visibilidad del Tomahawk mientras sobrevuela masas de agua.