El panorama global de la seguridad y la defensa.

El panorama global de la seguridad y la defensa.

Observatorio de la Defensa

El giro de Europa en materia de defensa: de la narrativa a la realidad industrial

Europa encara un nuevo paradigma de seguridad, donde la competencia estratégica redefine las prioridades industriales, presupuestarias y militares.

Stian Melhus
Publicada

El panorama global de la seguridad está experimentando su transformación más significativa en décadas. La competencia estratégica ya no es un concepto geopolítico abstracto; está influyendo cada vez más en la política industrial, los ciclos de contratación y la estructura de los mercados de defensa.

Para Europa, este cambio refleja una reevaluación estructural de las necesidades de seguridad a largo plazo, desplazando el gasto en defensa de la discrecionalidad política a corto plazo hacia una planificación nacional y colectiva sostenida.

El renovado énfasis de Europa en la defensa responde a una combinación de factores que van más allá de la guerra en Ucrania. La mayor incertidumbre geopolítica —incluidas las dudas sobre el papel futuro de Estados Unidos dentro de la OTAN— ha llevado a los gobiernos europeos a reforzar sus propias capacidades y su resiliencia.

Los gobiernos ya no se limitan a elevar objetivos presupuestarios ni a emitir declaraciones políticas: están realizando pedidos.

La creciente asertividad de China y la difusión global de tecnologías militares avanzadas refuerzan aún más la necesidad de una inversión sostenida en preparación, resiliencia y capacidad industrial.

Lo que diferencia el entorno actual de ciclos anteriores es la creciente traslación de la intención política a acciones concretas. Los gobiernos ya no se limitan a elevar objetivos presupuestarios ni a emitir declaraciones políticas: están realizando pedidos.

Los marcos de contratación plurianuales, las alianzas a largo plazo y los acuerdos vinculantes de ampliación de capacidad están proporcionando a las empresas vinculadas a la defensa y la seguridad un grado de visibilidad y estabilidad que no se veía en Europa desde hace años.

Esto marca un punto de inflexión en el que la narrativa macroeconómica se traduce cada vez más en actividad industrial tangible.

2025: el punto de inflexión para las carteras de pedidos en defensa

Durante el último año, 2025 ha marcado un punto de inflexión decisivo en la captación de pedidos del sector de defensa europeo. Tras varios años en los que los anuncios presupuestarios superaban a la contratación efectiva, ahora observamos una expansión significativa de las carteras de pedidos en las compañías de defensa cotizadas.

Es importante destacar que estos pedidos vienen acompañados de una mayor claridad en los calendarios de entrega y en las fuentes de financiación, elementos de los que el mercado carecía incluso hace 12 a 18 meses.

El caso de inversión en defensa europea se sustenta ahora en negocio ya contratado, no en necesidades proyectadas. Esta distinción es clave. Desplaza el foco del análisis desde los titulares políticos hacia la ejecución industrial.

2026: el año de la entrega y la ejecución

Si 2025 fue el año de la aceleración de las carteras de pedidos, 2026 será el año del cumplimiento y la ejecución. El desempeño del sector dependerá cada vez más de la capacidad de las compañías para ejecutar aumentos de producción, convertir unas carteras de pedidos récord en ingresos y ampliar márgenes mediante escala y eficiencia operativa.

La defensa europea es hoy, al mismo tiempo, una historia tecnológica y una historia industrial.

Las compañías mejor posicionadas para obtener un desempeño superior serán aquellas que combinen capacidades diferenciadas con la capacidad de fabricar a escala. Innovación y escala industrial: un imperativo dual.

Los ejércitos europeos se están modernizando a través de dos vías paralelas, por el ámbito de la alta tecnología y por la denominada columna vertebral industrial de la conducción de la guerra.

El caso de inversión en defensa europea se sustenta ahora en negocio ya contratado, no en necesidades proyectadas.

La innovación es ahora fundamental para la supervivencia y la ventaja operativa. Entre las áreas clave se incluyen: drones y sistemas contra UAS (anti‑drones), guerra electrónica, sensores avanzados, comunicaciones tácticas seguras, ciberdefensa, mando y control definidos por software.

Estos segmentos son cada vez más críticos para permitir operaciones multidominio, mejorar la eficacia del combatiente y contrarrestar las tecnologías de los adversarios.

A pesar del rápido avance de los sistemas de alta tecnología, los conflictos contemporáneos han demostrado que la guerra a gran escala sigue dependiendo de plataformas y municiones tradicionales.

Europa necesita capacidad de producción industrial en: carros de combate y vehículos acorazados, sistemas de artillería, aviones de combate y de transporte, defensa aérea integrada, munición y repuestos.

Este perfil de demanda subraya que el futuro de la guerra se apoya en drones y datos, pero sigue funcionando, a escala, sobre carros de combate, aviones, artillería y munición.

Los ganadores ocultos de 2026

Si bien los contratistas principales siguen siendo centrales para la capacidad soberana de Europa, la próxima fase de desempeño superior del sector puede venir de los proveedores y elementos habilitadores.

Los subsistemas, la electrónica, los materiales compuestos, los componentes de propulsión, los proveedores de mantenimiento, los formadores y los especialistas en modernización están bien posicionados para beneficiarse de la profundidad y amplitud del ciclo de rearme europeo.

En 2026, la calidad de las carteras de pedidos y la capacidad de entrega serán más relevantes que los anuncios de contratación en términos de ingresos.

Posicionamiento de cartera: tres pilares estratégicos

La estrategia se centra en empresas que se sitúan en la intersección entre capacidades diferenciadas, relevancia industrial y crecimiento visible.

Empresas europeas líderes: escala y relevancia soberana. Rheinmetall sigue siendo el beneficiario más claro del ciclo de rearme europeo, con una exposición inigualable a la demanda de vehículos, munición y defensa aérea.

Por su parte, Thales aporta el centro neurálgico de la guerra moderna: radares, guerra electrónica, redes seguras y sistemas de mando y control, junto con un negocio de ciberseguridad globalmente competitivo.

Líderes tecnológicos ágiles – habilitadores de nicho con alcance global. Algunos ejemplos de empresas expuestas a estas temáticas son: Invisio, líder en comunicaciones tácticas y sistemas de conocimiento de la situación para soldados desmontados. Su propuesta es una solución a nivel de sistema, no un mero dispositivo periférico.

Exosens, cuyas tecnologías de detección y de imagen —incluidos los intensificadores de visión nocturna— están integradas directamente en los programas de modernización del soldado y en los ciclos de actualización de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR).

Las inversiones no están impulsadas únicamente por el entorno geopolítico, sino por una evaluación a largo plazo del gobierno corporativo de las compañías,

Kongsberg Gruppen – un campeón especializado en misiles y defensa aérea. La actual separación de carteras del grupo está agudizando su enfoque estratégico, mientras que su franquicia principal de misiles y defensa aérea integrada está excepcionalmente bien alineada con el acelerado aumento de la demanda en Europa. La visibilidad en estos segmentos continúa fortaleciéndose.

Todas las participaciones se evalúan conforme a la Instrucción del Grupo DNB sobre inversión responsable, que integra consideraciones medioambientales, sociales y de buen gobierno (ESG). Esto incluye políticas de exclusión, ejercicio activo de la propiedad y un seguimiento continuo para garantizar la alineación con las normas internacionales y las prácticas empresariales responsables.

Las inversiones no están impulsadas únicamente por el entorno geopolítico, sino por una evaluación a largo plazo del gobierno corporativo de las compañías, su perfil de sostenibilidad y su papel dentro de marcos de defensa regulados y transparentes.

Las referencias a empresas concretas tienen como objetivo ilustrar distintos segmentos del ecosistema de defensa y no constituyen recomendaciones de inversión.

Carácter estructural, no cíclico

El panorama de la defensa en Europa está transformándose en todos los niveles: estratégico, político, tecnológico e industrial. El gasto en defensa ha pasado de ser opcional a esencial; los libros de pedidos, de aspiracionales a tangibles; y la oportunidad de inversión ha evolucionado de estar impulsada por el relato a centrarse en la ejecución.

Las compañías mejor posicionadas para liderar —ya sean contratistas principales, facilitadores o innovadores— serán aquellas que combinen capacidad, escala y una ejecución fiable en un mundo que exige las tres.

*** Stian Melhus, es gestor del fondo DNB European Defence en DNB Asset Management