Fábrica de los F-35

Fábrica de los F-35 Lockheed Martin

Observatorio de la Defensa

El Pentágono reconoce que el caza F-35 Block 4 sufrirá recortes de capacidades debido a los retrasos y sobrecostes

Un informe de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental ha señalado que el Departamento de Defensa ha decidido dejar fuera algunas novedades.

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Los problemas de Lockheed Martin con el F-35 no solo no se solucionan, sino que empeoran con cada año que pasa.

La Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) de Estados Unidos, un organismo público encargado de supervisar los gastos de la Administración, ha señalado en un informe las importantes carencias por las que atraviesa actualmente el programa del caza.

Si bien reconocen que "tiene capacidades únicas que lo hacen crucial para la seguridad nacional" del país americano, también señalan que las entregas de aeronaves enfrentaron un retraso medio de 238 días en 2024.

Para intentar revertir esta situación y que los contratistas acortaran los tiempos, el mismo Pentágono pagó "cientos de millones en incentivos durante los últimos años", sin que se vean reflejados en una mejora de la cadencia.

Lockheed Martin F-35B aterrizando en un portaviones estadounidense

Lockheed Martin F-35B aterrizando en un portaviones estadounidense Michael Molina / US Navy

Más bien todo lo contrario. La GAO señala que "los plazos de entrega siguieron deteriorándose, pero el Departamento de Defensa continuó pagando incentivos" durante el último año. De momento, los planes del Pentágono se dirigen al incremento de la producción hasta el año 2032.

Actualmente, Lockheed Martin se encuentra trabajando en una serie de mejoras para el caza que cristalizan en el llamado Block 4. Esta versión, sobre el papel, supone una mejora considerable en cuanto a capacidades, pero también podría estar detrás de los retrasos.

Desde la Oficina de Responsabilidad Gubernamental explican que "el Departamento de Defensa se encuentra en el proceso de establecer un nuevo subprograma para ayudar a cumplir con los objetivos de costes, cronogramas y rendimiento" del caza.

El sobrecoste de desarrollo del mencionado Block 4 ya supera los 6.000 millones de euros y su finalización se "retrasará al menos cinco años respecto a las estimaciones originales".

El propósito era tener lista la actualización en el año 2023 e ir integrándola paulatinamente a la flota durante los primeros 3 años. Las últimas estimaciones apuntan a que se comenzarán los trabajos entre el 2029 y el 2031.

Este retraso, que afectará en última instancia a los planes de la Fuerza Aérea en cuanto a logística y sostenimiento, se ha traducido en un programa que "planea reducir el alcance del Block 4 para brindar capacidades al combatiente a un ritmo más predecible que en el pasado".

Taller de reparación de los F-35 de la Fuerza Aérea de EEUU

Taller de reparación de los F-35 de la Fuerza Aérea de EEUU Heather Wilburn / USAF

La reducción de alcance se traduce en la pérdida de algunas de las capacidades, aunque se desconoce oficialmente cuáles serán esos sistemas que no se integrarán finalmente o lo harán de forma mermada.

Funcionarios gubernamentales citados por GAO han reconocido que "el nuevo plan para el Block 4 no cumple con su intención original, pero que la versión revisada podría lograrse de manera realista dentro de los nuevos objetivos de coste, cronograma y rendimiento".

La GAO ha publicado un total de seis recomendaciones al Departamento de Defensa. Entre ellas están la evaluación de la capacidad de Lockheed Martin para proporcionar entregas a tiempo.

También señalan la necesidad de revaluar el uso de incentivos para alcanzar esos tiempos de entrega deseados por el Pentágono y la Fuerza Aérea, y ampliar y formalizar el uso de prácticas que aplican otras compañías armamentísticas en el desarrollo de sistemas.

Precisamente, relacionado con esto último, la Oficina Gubernamental recalca la necesidad de aplicar un proceso industrial iterativo de diseño, validación y producción "para desarrollar y entregar productos rápidamente".

"El F-35 está probado en combate, ofrece la capacidad y la tecnología más avanzadas y es la opción más asequible para garantizar que EEUU y sus aliados se mantengan a la vanguardia de las amenazas emergentes", ha afirmado Lockheed Martin en un comunicado a Defense News.

"En colaboración con la Oficina del Programa Conjunto F-35, entregaremos entre 170 y 190 cazas este año y seguiremos implementando las capacidades del Block 4 para garantizar que el F-35 mantenga su dominio inigualable en los cielos".

La versión Block 4 original comprendía la integración de nuevos tipos de armas, mejoras en la rama de sensores y radares, una actualización importante en el apartado de guerra electrónica y un sistema continuo de actualizaciones mediante software.

Otra novedad fundamental es el propulsor de la aeronave con el objetivo puesto en un incremento del alcance y la eficiencia. Además, el sistema de generación eléctrica —que a la postre depende también del motor— debía reforzarse para incrementar la energía proporcionada y la refrigeración.

En este apartado en particular, los problemas escapan a las competencias de la casa Lockheed Martin, ya que es RTX, subsidiaria de Pratt & Whitney, la que no ha proporcionado un solo propulsor a tiempo durante los ejercicios 2023 y 2024. El retraso estimado por la GAO es de 155 días de media.