La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, en Aalborg, durante la jornada electoral.

La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, en Aalborg, durante la jornada electoral. Henning Bagger Reuters

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Los Socialdemócratas de Mette Frederiksen ganan las elecciones en Dinamarca, pero el centro decidirá el gobierno

El partido de la primera ministra Mette Frederiksen obtendría su peor resultado desde 1901 y la formación centrista de Lars Løkke Rasmussen, actual ministro de Exteriores, será clave para articular una mayoría.

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Las claves

Los Socialdemócratas de Mette Frederiksen ganan las elecciones en Dinamarca, pero obtienen su peor resultado en un siglo y no logran la mayoría.

El partido centrista Los Moderados, con el 7,7% de los votos y 14 escaños, será clave para la formación del próximo gobierno danés.

La coalición saliente de Socialdemócratas, Moderados y Venstre pierde más de diez puntos y no podrá reeditarse.

El Partido Socialista Popular y el Partido Popular Danés destacan por sus avances, consolidando posiciones en sus respectivos bloques.

Los Socialdemócratas de Mette Frederiksen seguirán siendo la primera fuerza política de Dinamarca. La formación de la primera ministra, que adelantó las elecciones legislativas en mitad de la crisis en Groenlandia para capitalizar el momentum, ha ganado las elecciones legislativas aunque no ha obtenido mayoría y acusa un fuerte desgaste.

Las tres fuerzas que gobernaron juntas la pasada legislatura retroceden diez puntos porcentuales y quedan lejos de la mayoría, por lo que las papeletas danesas vuelven a colocar como árbitro al centrista Los Moderados: impulsar la formación de un gobierno de centro, como la pasada legislatura.

Escrutado el 100% de los votos, la izquierda ha obtenido el 48,2% y 84 escaños frente al 44,1% y 77 diputados de la derecha, por lo que el 7,7% y los 14 mandatos de Los Moderados serían decisivos y los cuatro diputados que se reparten a partes iguales los territorios autónomos de Groenlandia y las Islas Feroe podrían tener relevancia.

Se necesitan 90 escaños para alcanzar la mayoría absoluta en el Folketing, el parlamento danés. 

El Partido Socialdemócrata ha sido el más votado, con el 21,9%, si bien cosechó el peor resultado en un siglo, por delante del Partido Socialista Popular, con el 11,5%, y el Partido Liberal, con el 10,2%, las peores cifras en su historia, aunque podría mantenerse como la fuerza más votada en el bloque de derecha, al contrario de lo que apuntaban los sondeos a pie de urna.

La Alianza Liberal sería cuarta con el 9,4%, seguida por el ultraderechista Partido Popular Danés, con el 9,1%, y Los Moderados, con el 7,7%.

La coalición de gobierno pierde más de diez puntos

El Gobierno saliente, compuesto por Socialdemócratas, Moderados y los socioliberales de Venstre, no tiene opciones de reeditarse.

"Los partidos de la coalición han sufrido las mayores pérdidas porque los daneses estaban increíblemente descontentos con el Gobierno, que ha sido uno de los más impopulares de la historia", explica explica en conversación con este periódico Carolin Hjort Rapp, profesora asociada del Departamento de Ciencia Política de la Universidad de Copenhague.

Esa coalición fue una fórmula inédita en la política danesa a la que recurrió Frederiksen aludiendo a la difícil situación geopolítica, a pesar de que tenía mayoría con la izquierda, con cuyo apoyo había dirigido el país entre 2019 y 2022.

"Muchos estaban especialmente insatisfechos con la manera en que Frederiksen gestionó la crisis del visón y muchas otras políticas nacionales, por ejemplo, la política educativa", enumera la especialista, que sin embargo reconoce que a la primera ministra "le 'salvaron' su buena imagen en política exterior y el hecho de ser una líder fuerte en comparación con muchos otros dirigentes europeos".

"Las encuestas han sido muy positivas para SF durante toda la legislatura. SF ha sido un partido fuerte en elecciones anteriores, pero perdió más en 2022", apunta Rapp. "Parece que la gente se está pasando de los socialdemócratas a SF para tener una política verdaderamente socialdemócrata. Es decir, la pérdida de S es la ganancia de SF".

Frederiksen se muestra "lista"

A pesar de estos resultados, Frederiksen ha dicho seguir "estando lista para asumir la responsabilidad como primera ministra de Dinamarca los próximos cuatro años". En la fiesta electoral de su partido, ha añadido que no será "fácil" y que "todos debemos aceptar compromisos", sin dar más pistas.

Ha admitido que esperaba un resultado mejor, pero recordó que su partido sigue siendo el más votado, que solo ha retrocedido cuatro puntos respecto a 2019 y que era normal perder apoyos por el "desgaste" del poder y por dirigir el país en unos años marcados por crisis como el coronavirus, la guerra rusa en Ucrania y las amenazas de Estados Unidos para intentar hacerse con Groenlandia.

"Dinamarca necesita un gobierno estable y competente y estamos listos para encabezarlo", dijo Frederiksen.

Varios analistas políticos daneses especularon tras el resultado electoral con la formación de un gobierno de centro que, aparte de las tres fuerzas actuales, incluyese también al Partido Conservador y al Partido Social Liberal, ahora en el bloque de izquierda pero que en el pasado ha apoyado ejecutivos de centroderecha.

Esa fórmula sumaría 94 escaños, cuatro más de los necesarios para la mayoría absoluta.

Gran resultado de los socialistas y de la derecha xenófoba clásica

En el bloque de izquierda, la fuerza política que más avanza es el Partido Socialista Popular, más de tres puntos, confirmando el histórico triunfo logrado en las elecciones europeas de 2024 y el buen resultado en las municipales de hace cuatro meses, en las que arrebató a los socialdemócratas la alcaldía de Copenhague después de un siglo.

En el bloque de derecha, el gran triunfador es el Partido Popular Danés, fuerza precursora hace dos décadas de una línea dura en inmigración en Dinamarca y el resto de Escandinavia, que recuperaría peso en la política danesa tras la debacle de 2022, triplicando sus votos.

Hasta doce fuerzas políticas superan la barrera mínima del 2% para entrar en el Folketing (parlamento danés), el mismo número que en la actualidad.