La Policía Forense retirando el cadáver del político y abogado ucraniano Andrei Portnov el pasado 21 de mayo tras ser tiroteado en la puerta del Colegio Americano de Pozuelo. Reuters
Detenido en Alemania el presunto asesino del político ucraniano Andréi Portnov, tiroteado en Pozuelo en 2025
El presunto autor del asesinato de Andréi Portnov, asesor del expresidente ucraniano Víktor Yanukóvich, tiroteado a las puertas de un colegio en Pozuelo de Alarcón (Madrid) en mayo de 2025, ha sido detenido en la localidad alemana de Heinsberg, según ha informado la Policía Nacional.
Hasta la ciudad germana donde se ha producido el arresto se han desplazado agentes del Grupo 5 de Homicidios de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, que han contado con la colaboración del Grupo de Operaciones Especiales de la BKA alemana.
Las investigaciones realizadas hasta el momento apuntan a que el arrestado sería la persona que efectuó los disparos a las puertas del centro educativo. Las actuaciones judiciales son llevadas a cabo por el Juzgado de Instrucción número 1 de Pozuelo de Alarcón, en Diligencias Previas declaradas secretas.
Se ha emitido una Orden Europea de Detención y otra Orden Europea de Investigación para proceder al registro del domicilio del detenido. Las investigaciones continúan abiertas para el total esclarecimiento del hecho.
Portnov vestía con camiseta blanca, pantalón corto deportivo negro y zapatillas blancas cuando esa mañana del pasado mes de mayo se subió a su lujoso Mercedes de color negro para llevar a sus hijos al Colegio Americano en Pozuelo de Alarcón. Tras dejarlos en el centro educativo, ha sido abordado por dos o tres sicarios.
Los testigos han escuchado hasta cinco disparos. Tres de ellos lo han alcanzado, uno de ellos, el que acabó con su vida, en la nuca.
A plena luz del día, en el momento en el que todos los niños entraban al colegio, no fueron pocas las personas que presenciaron los hechos. Los menores lloraban desde dentro del recinto escolar. Desde los edificios más cercanos hubo quien presenció el tiroteo. Los padres, que a esa hora se marchaban tras dejar a los hijos en la escuela, se escondían detrás de los vehículos.
Andrei Portnov abandonó Ucrania en dos ocasiones. La primera fue en 2014, tras el derrocamiento del presidente prorruso Víktor Yanukóvich durante las protestas del Euromaidán. Como asesor cercano al mandatario, Portnov fue uno de los principales responsables de las leyes más represivas adoptadas para sofocar las manifestaciones que denunciaban la corrupción del Gobierno y exigían un acercamiento a la Unión Europea.
Tras dejar el país, se trasladó inicialmente a Rusia y más tarde residió durante varios años en Viena. Regresó a Ucrania en 2019, poco antes de la elección de Volodímir Zelenski como presidente. Según diversas fuentes consultadas por este periódico, su retorno estuvo motivado, al menos en parte, por su estrecha relación con Oleg Tatarov, jefe adjunto de la Oficina del Presidente de Zelenski, y por la notable influencia que Portnov seguía ejerciendo en el sistema judicial.
"No sabemos por qué volvió, porque igual que tenía muchos contactos, también tenía muchos enemigos", señalaba el pasado año Oleksiy Sorokin, subdirector editorial de The Kyiv Independent.
Portnov era ampliamente conocido por su historial de litigios contra periodistas y medios, entre ellos Statewatch, LB. y la propia editora en jefe de The Kyiv Independent, Olga Rudenko, a quienes demandó por describirlo como un político "prorruso" y "conocido por su apoyo abierto a Rusia".
Paradójicamente, pese a estar sancionado por Estados Unidos y la Unión Europea por corrupción y manipulación del sistema judicial, no enfrentaba cargos en Ucrania, lo que le permitió regresar al país sin problemas.
La segunda salida de Portnov tuvo lugar en junio de 2024, meses después del inicio de la invasión a gran escala de Rusia contra Ucrania. Lo hizo a través de Hungría, según los medios de comunicación locales con ayuda gubernamental, y saltándose la ley marcial impuesta que impide a los hombres en edad de reclutamiento militar abandonar el país.
Incluso desde el exilio, seguía influyendo en el sistema judicial ucraniano. “Incluso diez años después, seguía influenciando a muchos jueces y fiscales; algunos de ellos purgados por el actual Gobierno”, sostenía Sorokin. "Era un “cardenal gris", porque desde bastidores seguía teniendo un enorme poder en el sistema judicial.
"Es difícil demostrarlo, pero todo el mundo en Ucrania lo sabía", confirma a este periódico una periodista ucraniana. Portnov no volvió y en su país nadie tenía la certeza de dónde estaba. "Se hablaba de que estaba en Viena o en Turquía", señalaban.