Zelenski pide acelerar el proceso de paz en Ucrania y Putin vuelve a invitarle a Moscú: "Garantizaremos su seguridad"
El presidente ucraniano rechazó en septiembre la misma oferta: "Creo que, si no quieres que se celebre la reunión, lo mejor es invitarme a Moscú".
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Vladímir Putin dice estar dispuesto a reunirse con Volodímir Zelenski. Según el asesor del presidente ruso, Yuri Ushakov, el Kremlin nunca ha descartado "este tipo de contactos" directos entre presidentes. El núcleo duro de Putin sólo pone la condición de que la cita sea en Moscú. "Garantizaremos su seguridad y las condiciones necesarias para el trabajo", insistió este miércoles el propio Ushakov, en los micrófonos del canal de televisión Rossiya 1.
No es la primera vez que Putin extiende la invitación a su homólogo ucraniano —cuya legitimidad ni siquiera reconoce— para diluir la presión diplomática de Estados Unidos. El propio Ushakov reconoció este mismo miércoles que Donald Trump había sugerido "que estudiáramos la posibilidad de celebrar dicha reunión".
El pasado mes de septiembre, el presidente ruso propuso organizar el encuentro en Moscú, una oferta que Zelenski declinó. "Nuestros socios estadounidenses nos han informado de que Putin me ha invitado a Moscú. Creo que, si no quieres que se celebre la reunión, lo mejor es invitarme a Moscú", respondió entonces el líder ucraniano.
Putin's aide Ushakov on a meeting between President Zelenskyy and Putin:
— Anton Gerashchenko (@Gerashchenko_en) January 28, 2026
Our president have said several times that if Zelenskyy is actually ready for a meeting, then we invite him to Moscow. And we will definitely provide for his security and the necessary work conditions.… pic.twitter.com/p3rx1RlUUc
Cambia el contexto. El pasado fin de semana, las delegaciones rusa y ucraniana mantuvieron por primera vez desde el inicio de la invasión a gran escala una reunión trilateral con Estados Unidos como mediador. El proceso de paz comenzó el viernes en Abu Dabi y continuó a lo largo de la jornada del sábado, como estaba planeado.
Pero las conversaciones no sirvieron para desatascar el principal escollo, que sigue siendo, como reconocieron Zelenski y el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, la cuestión territorial. Es decir, la cesión del Donbás, una región fronteriza que las tropas rusas ni siquiera controlan en su totalidad después de cuatro años de guerra.
Ahora parece existir, no obstante, voluntad negociadora. Tanto, que el ministro ucraniano de Asuntos Exteriores, Andrii Sybiha, declaró ayer que Zelenski estaba dispuesto a negociar cara a cara con Putin las aristas más delicadas del proceso de paz. Sybiha reconoció, de todos modos, que Rusia "sigue siendo un obstáculo" en las negociaciones.
Cuestionado sobre un posible encuentro con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, el jefe de la diplomacia ucraniana respondió que, ahora mismo, "existen equipos negociadores que incluyen representantes del Ministerio de Exteriores" y que "la creación de pistas adicionales no es oportuna, no es necesaria".
Según la agencia Interfax, las partes reanudarán este sábado las negociaciones a tres bandas en los Emiratos Árabes Unidos, donde Kyiv consiguió discutir, siempre según Sybiha, los parámetros de un eventual alto el fuego y el procedimiento para supervisar o verificar esa hipotética tregua.
"Las negociaciones son muy complejas. Pero podemos afirmar que hay un cambio cualitativo en la composición de la delegación rusa", celebró el diplomático ucraniano. "Son personas diferentes y ya no hubo pseudolecturas históricas. Las conversaciones fueron muy concretas".
El optimismo está justificado. En rondas de negociaciones anteriores, la delegación del Kremlin estaba encabezada por Vladímir Medinski, presidente de la unión de escritores de Rusia. En esta ocasión, es el almirante Igor Kostyukov, el jefe de la inteligencia militar, el temido GRU, el encargado de defender la postura de Putin.
Peskov, sin embargo, enfrió el proceso al desmentir las declaraciones del enviado especial de Trump, Steve Witkoff, que llegó a decir al término de la primera ronda de contactos que hubo "cordialidad" en Abu Dabi. "No diría que hubo cordialidad alguna, es algo prácticamente imposible en esta fase", matizó el portavoz del Kremlin, que considera que todavía queda "un largo trabajo por delante".