Vladímir Zelenski y Petró Poroshenko.

Vladímir Zelenski y Petró Poroshenko. Reuters

Europa

Ucrania elige entre las promesas de Zelenski y la herencia de Poroshenko

El país se enfrenta a elecciones anticipadas después de que Vladímir Zelenski disolviera el Parlamento en mayo

21 julio, 2019 01:24
Kiev

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Ucrania se prepara para unas elecciones parlamentarias en las que el gran favorito es El Servidor del Pueblo, el partido del actual presidente, Vladímir Zelenski, que deberá hacerse con los apoyos necesarios para librarse de la herencia de su predecesor, Petró Poroshenko.

El propio Zelenski, quien derrotó a Poroshenko en la segunda ronda de las presidenciales con el 73,22 % de los votos, se mostró optimista al respecto en un vídeo publicado en Facebook, y afirmó que su partido "derrotará a todos y entonces tendremos un Parlamento normal y un gobierno de profesionales". 

El jefe de Estado de Ucrania confía así en que la confianza que depositó la ciudadanía en él en los comicios presidenciales se refleje también en el número de escaños que cosechará su partido en las elecciones parlamentarias anticipadas de este domingo. 

Según una encuesta del Instituto Sociológico Internacional de Kiev, "El Servidor del Pueblo" lidera con el 52,3 % en intención de voto por listas de partidos, seguido de la "Plataforma Opositora" de los prorrusos Yuri Boiko y Víktor Medvedchuk, estrecho aliado del presidente ruso, Vladímir Putin, con el 10,3 %. 

En tercer lugar, con el 7,9 % se sitúa "Solidaridad Europea", de Poroshenko, seguido por el partido Batkivschina, de la ex primera ministra Yulia Timoshenko, con un 5,8 %.

Para el mandatario ucraniano, cuyo partido no cuenta aún con representación en el Legislativo, los comicios de este domingo son cruciales, ya que a la Rada Suprema (Parlamento) le corresponde la designación del primer ministro y de otros cargos clave

Meses difíciles 

Los primeros dos meses de la presidencia no han sido fáciles para el flamante mandatario, puesto que incluso antes de ser investido pudo constatar la oposición de las fuerzas políticas contrarias al cambio.

La primera manifestación de esta guerra fue la decisión de su fecha de investidura, puesto que de ella dependía que pudiese disolver o no el Parlamento, batalla de la que salió airoso. 

Tras ser investido, decretó inmediatamente la disolución del Parlamento y la convocatoria de nuevas elecciones.

Esta decisión fue criticada por tres formaciones políticas, incluido el bloque que encabeza Poroshenko, que denunciaron que transgredía la Constitución. Sin embargo, el Tribunal Constitucional reconoció la legalidad del decreto.

Los choques no terminaron ahí. El actual Parlamento ucraniano ha insistido en mantener a toda costa en sus cargos a altos funcionarios del anterior Ejecutivo como el ministro de Asuntos Exteriores, Pavló Klimkin, y el fiscal general, Yuri Lutsenko, pese a las reiteradas demandas de Zelenski de que fuesen destituidos.

El presidente ucraniano se expresó de modo crítico respecto a la gestión del ministro de Exteriores, quien tomó decisiones sin contar con él, y defendió que los temas de seguridad del país y de la política exterior son "una prioridad de cualquier presidente", le guste a Klimkin o no.

Otro paso para desmarcarse de su antecesor fue la restitución de la ciudadanía ucraniana al expresidente georgiano Mijaíl Saakashvili, quien fue privado por Poroshenko del pasaporte ucraniano y después deportado del país en febrero de 2018 por un presunto intento de golpe de Estado.

Zelenski ha confirmado su propósito de cambiar la situación en Ucrania con la destitución masiva de gobernadores y funcionarios de distintas regiones ucranianas.

Conflicto en Donbás

El pasado 11 de junio cesó a 15 gobernadores y 5 jefes regionales del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), y apenas dos semanas después a otros cuatro gobernadores.

El presidente argumentó que el sistema político de Ucrania está KO.

La última estocada de Zelenski a su antecesor fue el proyecto de enmienda a la ley de inhabilitación presentado al Parlamento que afecta a todas las personas que ejercieron altos cargos entre el 23 de febrero de 2014 y el 19 de mayo de 2019 (el período presidencial de Poroshenko) y no presentaron su dimisión.

En un vídeo publicado en Facebook para explicar su iniciativa, el presidente ucraniano indicó que a diario se reúne con funcionarios de distinto nivel heredados y entiende que el "diagnóstico es desolador"

Poroshenko salió al paso de la propuesta de Zelenski y aseguró que había sido "inspirada por fuerzas antiucranianas"

En su opinión, el proyecto de ley presentado por Zelenski es "una prueba de la revancha prorrusa, ya que busca sustituir a políticos patriotas por marionetas que cumplen las órdenes del Kremlin". 

Pero este tipo de acusaciones le sirven de poco a Poroshenko; su popularidad cae a medida que se acercan las elecciones, ya que muchos le consideran responsable de la profunda crisis económica, la corrupción rampante y el enquistamiento del conflicto en Donbás, en el este de Ucrania.