Manifestante con un careta de May este lunes en Londres

Manifestante con un careta de May este lunes en Londres Reuters

Europa Resaca electoral

Los 'tories' abren fuego contra May y la empujan a suavizar el brexit

El exprimer ministro John Major teme que el acuerdo con los unionistas del DUP ponga en peligro la paz en Irlanda del Norte. 

Theresa May lanzó una moneda al aire adelantando las elecciones y ha salido cruz. Tras empeorar los resultados de David Cameron en 2015 y perder la mayoría en la Cámara de los Comunes, la situación de fragilidad de la primera ministra es cada día que pasa mayor.

Su liderazgo no está oficialmente sobre la mesa, pero destacadas figuras del partido Conservador ya se atreven a poner en solfa su gestión. Cada una de sus decisiones será examinada y May ya no es la líder “fuerte y estable” que prometía en campaña.

El exprimer ministro John Major se ha encabezado este martes a las voces críticas declarando su “preocupación” por el posible acuerdo con los unionistas del Ulster para dar estabilidad a May durante la nueva legislatura.

¿Peligra la paz en el Ulster?


Major, uno de los pioneros del proceso de paz en Irlanda del Norte, teme que el pacto tenga repercusiones “imprevisibles” para la “frágil” estabilidad en la zona y cree que May debería intentar formar un Gobierno en minoría. “El peligro es que, por mucho que cualquier gobierno lo intente, no será percibido como imparcial si tiene un compromiso parlamentario en Westminster con una de las partes (del conflicto)”, ha analizado en un programa de radio de BBC.

El sucesor de Margaret Thatcher en Downing Street cree que podrían saltar chispas entre el DUP y el Sinn Féin por el brexit si Londres pierde la imparcialidad con el pacto de Gobierno. Michael O’Neill, líder del brazo político del extinto IRA, también ha advertido que un acuerdo entre May y sus rivales políticos “acabará en lágrimas”.

A pesar de los avisos, se espera que May y Arlene Foster -líder los unionistas- sellen este miércoles un acuerdo que permita a la primera ministra seguir viva y presentar un proyecto legislativo en el Queen’s Speech o discurso de investidura.

Arlene Foster, a su llegada a Downing Street

Arlene Foster, a su llegada a Downing Street Reuters

Un 'brexit suave'


Major no ha sido el único ‘tory’ que está moviendo la silla a Theresa May, cuya legitimidad para negociar un ‘hard brexit’ con la UE está en cuestión. Philip Hammond, también estaría manejando sus hilos en la city para tratar de cambiar la postura del Gobierno británico de cara a las conversaciones con Bruselas.

Según Politico, el máximo responsable de las finanzas británicas ha organizado reuniones discretas con representantes de las instituciones financieras para remar a favor de un ‘brexit light’.

En la línea de Hammond, Ruth Davidson, líder del partido Conservador en Escocia, cree que la prioridad en las negociaciones debe ser un buen acuerdo en materia económica y de comercio antes de abordar ninguna exigencia en asuntos de inmigración.

Las voces discordantes no paran de crecer, incluso entre los nuevos miembros del Gabinete de May. El titular de Medio Ambiente, Michael Gove, se ha estrenado en el cargo sumándose a la corriente que exige un nuevo planteamiento para el brexit dados los resultados electorales.

“Es realmente importante que aseguremos que el acuerdo al que lleguemos sea de interés para todo el país y eso significa que tenemos que contar con todos lo que votaron por la permanencia en la UE forman para las conversaciones”, ha asegurado en la cadena de noticias Sky.

Gove, que hizo campaña por el ‘leave’ en el referéndum del año pasado y disputó el liderazgo del partido tras la dimisión de Cameron, cree que el Gobierno debe trabajar con otros partidos. Varios diputados laboristas y conservadores están manteniendo contactos para forzar a May a que ceda posiciones en materia de inmigración y del mercado único europeo, según revelaba este martes el Daily Telegraph.

Personalidades políticas como William Hague, ministro de Exteriores con Cameron o Nicola Sturgeon, han reclamado abiertamente que todos los partidos puedan participar en un hipotética comisión negociadora del brexit. Una petición lanzada el lunes por Yvette Cooper, responsable de Interior del partido Laborista en las páginas del Guardian: “Hay que involucrar a personas con ideas diferentes para conseguir el mejor acuerdo y el mayor apoyo”.