Donald Trump y Xi Jinping durante su encuentro en Busan.

Donald Trump y Xi Jinping durante su encuentro en Busan. Evelyn Hockstein Reuters

Asia

Xi Jinping reclama a Trump que maneje "con prudencia" las ventas de armas a Taiwán en una llamada "larga y exhaustiva"

Antes de hablar por teléfono con el inquilino de la Casa Blanca, el presidente chino mantuvo una reunión por videoconferencia con Putin, en la que volvieron a poner en valor su "amistad sin límites".

Más información: Lucy Hornby, excorresponsal del 'Financial Times' en Pekín: "China seguirá ganando poder incluso si su economía se frena"

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Las claves

Xi Jinping pidió a Donald Trump manejar con prudencia las ventas de armas a Taiwán durante una llamada larga y exhaustiva.

El presidente chino insistió en que Taiwán es parte de China y advirtió que nunca permitirá su separación, reafirmando la importancia de la soberanía nacional.

La conversación abordó temas como el comercio bilateral, la situación en Irán y la tensión por la reciente aprobación estadounidense de un gran paquete de armas para Taiwán.

Antes de hablar con Trump, Xi mantuvo una reunión virtual con Vladímir Putin, destacando la solidez de las relaciones entre China y Rusia en un contexto internacional inestable.

Xi Jinping levantó este miércoles el teléfono para dialogar con Donald Trump, que espera "con mucho entusiasmo" aterrizar en Pekín en abril para limar asperezas tras un primer año accidentado. "Creo que se lograrán muchos resultados positivos durante los próximos tres años de mi presidencia en relación con el presidente Xi y la República Popular China", escribió en su plataforma Truth Social.

Antes de conversar con el inquilino de la Casa Blanca, el presidente chino mantuvo una reunión por videoconferencia con su homólogo ruso Vladímir Putin, con quien celebró que sus relaciones bilaterales fueran "un importante factor de estabilidad" en un contexto internacional "de creciente turbulencia", según recogen los extractos de la cita emitidos en la televisión estatal china CCTV.

No salió mucha más información de la reunión virtual, que encontró a un Putin inspirado. "Para las relaciones ruso-chinas, se puede decir con seguridad que cualquier época del año es primavera", comentó el jefe del Kremlin.

"Xi Jinping es uno de los pocos líderes a los que Vladímir Putin podría dirigirse como 'camarada'. Pero no lo hizo. Evidentemente, el protocolo de alto nivel se lo impidió", escribe el cronista del diario ruso Kommersant, que quiso reflejar la luna de miel que viven los dos líderes desde la invasión de Ucrania de febrero de 2022.

La conversación con Trump no se desarrolló en el mismo ambiente de camaradería, aunque el mandatario estadounidense aseguró en Truth que "la relación con China, y mi relación personal con el presidente Xi, es extremadamente buena, y ambos somos conscientes de lo importante que es mantenerla así".

El propio Trump explicó en la publicación que había mantenido "una llamada larga y exhaustiva" con el líder chino, en la que trataron un amplio abanico de temas. Desde el comercio bilateral, hasta "la situación actual en Irán", pasando por el siempre espinoso asunto de Taiwán.

Sobre esta última cuestión, "la más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos", en palabras de Xi, el presidente chino recordó a Trump la necesidad de "manejar con prudencia la cuestión de la venta de armas" a la isla autónoma, que Pekín considera una provincia separatista.

"Taiwán es territorio de China. China debe salvaguardar su propia soberanía e integridad territorial, y nunca permitirá que Taiwán se separe", recoge el comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, que persigue el objetivo de "la reunificación" sin renunciar a la vía militar.

Pekín considera que tiene motivos para el enfado. En diciembre, Washington aprobó un paquete de armamento para Taipéi valorado en 11.100 millones de dólares. Era la mayor venta de armas a la isla de la historia, y China respondió con las mayores maniobras militares con fuego real alrededor de Taiwán desde que hay registros.

Este miércoles, Xi quiso dejar claro a Trump que las partes "pueden encontrar soluciones a las preocupaciones del otro". Lo único que hace falta —insiste el presidente chino— es engrasar los canales de comunicación.

La última vez que Trump y Xi se vieron las caras fue en octubre, en los márgenes de la Cooperación Económica Asia-Pacífico, celebrada en Busán, donde alcanzaron un acuerdo para reducir los aranceles de Estados Unidos a las importaciones chinas a cambio de que Pekín hiciera esfuerzos por frenar la comercialización de productos químicos utilizados para producir fentanilo.

"Lo curioso —subraya la crónica del Kommersant— es que las conversaciones de Xi con Putin y Trump ocurrieron a menos de 24 horas del vencimiento del Nuevo START", aunque ninguna de las partes hizo referencias al asunto.

El tratado, suscrito hace dieciséis años por los presidentes Barack Obama y Dmitri Medvédev, limitó el número de armas nucleares estratégicas. Esta vez, para angustia de la comunidad internacional, no parece que vaya a haber prórroga.