Kash Patel, director del FBI, y una de sus botellas de whisky personalizadas que publica 'The Atlantic'.

Kash Patel, director del FBI, y una de sus botellas de whisky personalizadas que publica 'The Atlantic'.

EEUU

El FBI investiga a la periodista que reveló el alcoholismo de su director y ella muestra fotos de su bodega personal de whisky

Tras saberse investigada por su reportaje, Sarah Fitzpatrick publica que Kash Patel, jefe del FBI, tiene botellas personalizadas de whisky con su nombre y su cargo que regala a sus allegados.

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P. Fava
Publicada
Las claves

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El FBI ha abierto una investigación criminal contra la periodista de The Atlantic, Sarah Fitzpatrick, tras revelar el supuesto alcoholismo de su director, Kash Patel.

La investigación es inusual, ya que no se basa en la filtración de información confidencial, sino en comunicaciones internas y filtraciones de empleados del FBI.

Sarah Fitzpatrick afirma que su información proviene de fuentes acreditadas y ha mostrado fotos de la bodega de whisky personalizada de Patel, quien regala botellas con su nombre e insignia.

Las acusaciones contra Kash Patel incluyen ausencias injustificadas y episodios erráticos, mientras él no niega consumir alcohol regularmente, incluso durante el horario laboral.

Kash Patel, director del FBI y una de las figuras más polémicas de la administración Trump, vuelve a ser foco de controversia. El departamento que dirige habría abierto una "investigación criminal" contra la periodista de The Atlantic Sarah Fitzpatrick, la misma que publicó que Patel sufre problemas con el alcohol que ponen en riesgo su desempeño.

La investigación ha sido revelada por fuentes internas del FBI al medio MS NOW. "Saben que no está bien, pero si no la investigan, pierden su trabajo", habrían declarado sobre los investigadores. "Es una situación en la que salen perdiendo en cualquier caso".

Se trata de un expediente "inusual", insisten, porque no ha sido motivado por la publicación de información confidencial sino a raíz de varias filtraciones provenientes de trabajadores de la agencia. Además, se habría involucrado a agentes de una unidad que investiga "amenazas internas", con sede en Huntsville, Alabama.

"Los investigadores tratan de evitar el escrutinio sobre las comunicaciones privadas de los periodistas para no interferir con la actividad protegida por la Primera Enmienda", que blinda la libertad de expresión y de prensa en EEUU, explican.

Fitzpatrick ha contestado reivindicando la información que publicó y defendiendo que provenía de múltiples fuentes bien acreditadas. Y ha añadido una nueva revelación: Kash Patel posee una bodega personalizada de whisky y regala estas botellas de bourbon con su nombre e insignia a sus allegados.

Las botellas lucen la grafía 'Ka$h' -una firma que usa Patel cuando escribe online-, muestran la insignia de director del FBI, su firma y el número nueve, en referencia a su condición de noveno jefe en la historia del departamento.

Patel, en el ojo del huracán

Los escándalos que rodean a la gestión del FBI bajo Patel se acumulan desde que asumió el mando. Afín a los círculos conservadores políticos y mediáticos, fue escogido por Donald Trump para asegurarse de que el Departamento le sería más maleable, al contrario de lo que ocurrió en su primer mandato con personalidades como James Comey.

Sin embargo, la incapacidad de Patel para barrer bajo la alfombra la relación entre Trump y el magnate Jeffrey Epstein, condenado por liderar una red internacional de explotación y pederastia, ha irritado al presidente de EEUU. Desde hace semanas suena en las quinielas de las destituciones, como le ocurrió a la Fiscal General Pam Bondy por el mismo motivo.

Las acusaciones contra la falta de profesionalidad de Patel se acumulaban desde semanas antes. Sus imágenes festejando con alcohol la victoria del equipo estadounidense de hockey en los Juegos de Milán -un evento al que acudió como ciudadano privado pero a cargo del erario- han sido duramente criticadas.

Sin embargo, el reportaje de The Atlantic ha sido el clavo en su ataúd. La prestigiosa revista describió al director de la agencia como "bebedor habitual". Destacaba sus "ausencias prolongadas e injustificadas", ilustrando un comportamiento errático que pone en peligro la seguridad nacional.

En una ocasión, según las fuentes que hablaron con Fitzpatrick, Patel quedó inconsciente en una localización a la que sus subordinados no podían acceder. Temiendo por su seguridad, tuvieron que derribar una puerta usando el equipo de intervención que emplea el FBI en sus asaltos policiales.

El medio también describe un episodio en el que Patel entró en pánico. Al regresar de unos días de descanso, intentó acceder sin éxito a su ordenador. El director del FBI habría comunicado a varias personas a gritos que lo habían despedido, cuando en realidad sólo había olvidado su palabra clave.

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Patel reaccionó convocando una colérica rueda de prensa en la que anunció que demandaría a la revista por publicar "inexactitudes". Sin embargo, en ningún momento ha negado que consuma alcohol con regularidad, incluso en horario de trabajo.

A finales de marzo, un grupo de hackers proiraní (Handala Hack Team) filtró datos personales, fotos antiguas y correos de una cuenta de Patel. Aunque no obtuvieron información que no fuera anecdótica, el ataque se presentó como un éxito contra el jefe del FBI.

En las últimas semanas, Patel ha recuperado perfil público al informar sobre el intento de asesinato de Donald Trump durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca en el hotel Hilton de Washington. Sin embargo, el hecho de que el tirador Cole Allen lo descartase explícitamente a él como objetivo en su manifiesto le impidió presentarse como héroe de la noche.