El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, testifica ante una audiencia del Comité de Relaciones Exteriores del Senado sobre la política de la Administración Trump en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, testifica ante una audiencia del Comité de Relaciones Exteriores del Senado sobre la política de la Administración Trump en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro. Reuters

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Marco Rubio pone de ejemplo la Transición española para Venezuela y cree que Machado podría "formar parte" de ella

Defiende que Delcy Rodríguez está colaborando pero reitera su amenaza de que correrá la suerte de Maduro si no cumple con las demandas de EEUU.

Más información: El Gobierno Trump amenaza a Delcy con otra operación militar si no coopera antes de reunirse de nuevo con María Corina

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Las claves

Marco Rubio propuso la Transición española como modelo para la transición hacia la democracia en Venezuela.

Rubio señaló que María Corina Machado podría jugar un papel importante en el proceso de transición venezolana, aunque actualmente no controla el poder.

Defendió la colaboración con Delcy Rodríguez tras la captura de Maduro y advirtió que si no cumple con las demandas de EEUU, correrá la misma suerte que el exmandatario.

Rubio explicó que el objetivo de la Administración Trump es lograr elecciones libres en Venezuela y estabilizar el país mediante mecanismos de supervisión del petróleo y apertura política.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, puso este miércoles como ejemplo para Venezuela la Transición española. Una transición hacia la democracia, ha dicho, en la que considera que la líder opositora, María Corina Machado, puede "jugar un papel".

El jefe de la diplomacia estadounidense hizo esta comparación obviando, sin embargo, que en el caso español se produjo tras la muerte del dictador Francisco Franco. En Venezuela, en cambio, lo que ha sucedido es que la Administración Trump está trabajando con Delcy Rodríguez, la 'exnúmero dos' de Nicolás Maduro, quien asumió como presidenta interina después de su captura en una operación de la CIA a principios de este mes.

"Hay precedentes. Puedo mencionar varios ejemplos, como España o Paraguay, lugares donde hubo una transición de un régimen autocrático a una democracia y llevó tiempo", señaló Rubio durante una audiencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado para explicar la política del Gobierno hacia Venezuela tras el ataque del 3 de enero.

El jefe de la diplomacia estadounidense precisó que ahora no puede dar "un plazo exacto" de cuánto tiempo tardará la transición en Venezuela, pero subrayó que "no puede durar para siempre".

En cualquier caso, ha considerado que María Corina Machado, con la que se reunió horas después este miércoles en el Departamento de Estado, "puede formar parte" de esta transición en Venezuela. Sin embargo, ha precisado que, a día de hoy, no controla las estructuras de poder del régimen.

Rubio ha subrayado que se hizo lo "correcto", al no pedir permiso la Casa Blanca al Congreso para perpetrar el ataque en Venezuela del 3 de enero, porque no se trató de una "guerra" ni de la "ocupación de un país extranjero", sino una operación judicial para arrestar a dos personas buscadas por la Justicia estadounidense, Maduro y su esposa Cilia Flores.

Rubio ha defendido también que Maduro tenía que ser "sacado del poder" porque Venezuela se había convertido en "una base de operaciones para adversarios como China, Rusia e Irán" y porque su supuesta cooperación con el narcotráfico estaba afectando a la región y a Washington. "Era una situación insostenible y había que abordarla", ha sentenciado.

Por ello, ha explicado que el objetivo de la Administración Trump tras la captura de Maduro es lograr una "Venezuela amigable, estable, próspera y democrática", en la que se celebren "elecciones libres y justas". Pero reconoció que ese horizonte no se alcanza en semanas: "Va a llevar tiempo".

Tras la salida de Maduro, ha afirmado Rubio, la prioridad inmediata fue evitar un escenario de inestabilidad, ante la posibilidad de que se desatara "una guerra civil" o un éxodo masivo hacia Colombia.

Para ello, EEUU estableció "conversaciones directas y respetuosas" con las autoridades interinas, en referencia a Delcy Rodríguez.

Defiende la colaboración de Delcy

Sobre la mandataria interina, Rubio ha afirmado que, de momento, "está colaborando", especialmente en narcotráfico e inteligencia, pero ha reiterado su amenaza de que "correrá la misma suerte que Maduro" si no cumple con las demandas estadounidenses.

En concreto, el secretario de Estado ha asegurado que las autoridades venezolanas ahora están "identificando a los barcos que quieren que Estados Unidos capture".

Parte de la estrategia incluye un mecanismo mediante el cual Venezuela puede vender petróleo sancionado a precio de mercado bajo "supervisión" estadounidense, con el objetivo de financiar la Policía y el aparato gubernamental y garantizar que los recursos se utilicen "en beneficio del pueblo venezolano".

"Este mecanismo a corto plazo estabiliza el país y asegura que los ingresos del petróleo sancionado beneficien al pueblo venezolano, no al sistema anterior", explicó.

La segunda fase, según el secretario de Estado, apunta a la recuperación económica y a la normalización de la industria petrolera, que posee las mayores reservas del mundo, promoviendo "ventas sin corrupción y sin favoritismos".

En ese sentido, Rubio aplaudió que el Parlamento venezolano eliminara recientemente muchas de las restricciones sobre hidrocarburos para empresas privadas.

También recalcó la necesidad de abrir espacios políticos a la oposición, recordando que aún hay cerca de 2.000 presos políticos en el país. Sobre este punto, reconoció que las liberaciones se están produciendo más lentamente de lo deseado, pero aseguró que "se están liberando".

Interrumpido por un manifestante

La intervención de Rubio ha sido interrumpida por un manifestante que le gritó que "quite sus manos" del país latinoamericano.

Desde la tribuna de espectadores, un hombre interrumpió la sesión alzando una pancarta y al grito de "manos fuera de Venezuela y de Cuba", momentos antes de la primera intervención del jefe de la diplomacia estadounidense para dar cuenta de los planes en Venezuela.

Agentes de seguridad echaron al manifestante de la sala por la fuerza y el presidente del Comité, el republicano Jim Risch, se refirió al hombre antes de que abandonara la comparecencia: "Ya sabes lo que toca, directo a la cárcel y un año vetado en este comité", aseguró.