Donald Trump asiste a la 56.ª reunión anual del Foro Económico Mundial (FEM) en Davos.

Donald Trump asiste a la 56.ª reunión anual del Foro Económico Mundial (FEM) en Davos. Jonathan Ernst Reuters

EEUU

Trump descarta usar la fuerza en Groenlandia y carga contra Europa: "Quiero que le vaya bien pero no va por buen camino"

El presidente de EEUU confirma que pretende comprar la isla del Ártico, un mecanismo que, asegura, "reforzaría la seguridad" de la OTAN: "Pueden decir que sí, y lo apreciaremos mucho, o pueden decir que no y lo recordaremos".

Dinamarca rechaza la oferta: "No se puede negociar con personas, se puede negociar entre personas".

Más información: Groenlandia, epicentro del pulso militar en el Ártico: qué países y efectivos hay realmente desplegados en la zona

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Las claves

Donald Trump afirmó en Davos que no usará la fuerza militar para intentar adquirir Groenlandia, pero insistió en negociar su compra por motivos de seguridad nacional.

Dinamarca y Groenlandia rechazaron la petición de Trump y crearon un grupo de trabajo conjunto para abordar las preocupaciones estadounidenses sobre la isla.

Trump criticó a los países europeos, calificando a algunos como 'irreconocibles', y amenazó con aranceles a naciones que apoyaron a Dinamarca y Groenlandia.

El presidente estadounidense reiteró que solo Estados Unidos puede garantizar la defensa de Groenlandia y cuestionó el compromiso de los socios europeos con la OTAN.

Donald Trump intervino este miércoles en el Foro de Davos, en plena escalada de las tensiones con los países europeos por sus amenazas de anexión de Groenlandia, y confirmó que quiere negociar "de inmediato" la adquisición de la isla del Ártico, cuyo control reclama aduciendo motivos de seguridad nacional. "Pueden decir que sí, y lo apreciaremos mucho, o pueden decir que no y lo recordaremos", amenazó.

El mandatario estadounidense se comprometió a no utilizar la fuerza para alcanzar sus objetivos, un recurso que hasta ahora no había descartado. "No conseguiremos nada a menos que decida usar fuerza excesiva, seríamos imparables, pero no lo haremos", declaró ante la atenta mirada del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, presente entre el público. "No tengo que usar la fuerza, no quiero usar la fuerza, no voy a usar la fuerza", enfatizó.

Vídeo | Trump descarta el uso de la fuerza en Groenlandia pero quiere comprar "ese pedazo gigante de hielo"

Trump aseguró, sin embargo, que "sólo Estados Unidos puede garantizar la defensa" de la isla semiautónoma bajo soberanía danesa, que definió como "un trozo de hielo muy caro" en mitad del océano "que no se puede defender bajo un arrendamiento".

Por eso, y por su contribución a elevar el gasto en defensa hasta el 5% del PIB en el seno de la Alianza, el inquilino de la Casa Blanca reclama "los derechos, la titularidad y la propiedad" de Groenlandia. "Una pequeña petición", dijo.

Pero Dinamarca y Groenlandia rechazan de plano esa "pequeña petición".

"No se puede negociar con personas, se puede negociar entre personas. Respetamos los acuerdos que hacemos", respondió el ministro danés de Exteriores, Lars Løkke Rasmussen, que acordó con la Casa Blanca la creación de un "grupo de trabajo" que comenzará a trabajar "en las próximas semanas" para resolver las inquietudes de Washington en lo relativo a la situación de la isla.

Rasmussen juzgó "positivo" que Trump hubiera descartado la vía militar para conquistar Groenlandia. "Pero eso no hace que el problema desaparezca", reconoció el ex primer ministro danés al término de una reunión del comité de Asuntos Exteriores del Parlamento. "[El presidente de Estados Unidos] dice que Dinamarca no puede hacerse cargo de Groenlandia, así que el reto sigue ahí todavía".

"Mantenemos los acuerdos que hemos hecho, y tenemos un acuerdo de que debemos comenzar bastante rápido", reiteró el titular de Exteriores, que viajó a Washington en compañía de su homóloga groenlandesa, Vivian Motzfeldt, para discutir la situación de la isla con el secretario de Estado, Marco Rubio, y el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, encargados de negociar su adquisición.

La alcaldesa de Nuuk, Avaaraq S. Olsen, reconoció este miércoles en declaraciones a la agencia Ritzau que era "un alivio que [Trump] diga que no quiere usar la fuerza militar. Pero está todo lo otro que indica que no vamos a entrar en un período tranquilo".

"Puede ser que nos calme un poco los nervios en relación con lo militar, porque también es eso lo que ha preocupado mucho a la gente aquí", declaró la dirigente del izquierdista Inuit Ataqatigiit. "Da un poco de tranquilidad, pero parece que deberemos seguir luchando para poder seguir teniendo nuestra bandera".

Coerción

El domingo, Trump había anunciado que impondría aranceles del 10% a las importaciones de los ocho países europeos que la pasada semana cerraron filas con Groenlandia y Dinamarca y desplegaron tropas en el enclave ártico. Una acción que, en virtud de sus acuerdos de defensa con Copenhague, Estados Unidos puede llevar a cabo en cualquier momento.

Trump tiene la capacidad de enviar tantas tropas como quiera en Groenlandia, donde apenas tiene un centenar de militares destinados de forma permanente en la base aérea de Pituffik, ubicada en el extremo noroeste de la isla. Una instalación militar que su vicepresidente, J. D. Vance, visitó en marzo del pasado año.

Durante su alocución de este miércoles en la localidad alpina, Trump llamó "desagradecidos" a los daneses justo después de recordar que Estados Unidos "salvó a Groenlandia y la devolvió a Dinamarca" al término de la Segunda Guerra Mundial. Un gesto que ahora lamenta.

En un momento dado, confundió Islandia con Groenlandia —un desliz similar al que protagonizó meses atrás con Azerbaiyán y Albania— y dijo: "Hasta hace unos días, cuando les hablé de Islandia, me adoraban. Me llamaban papá". Una clara alusión a la forma en la que Rutte se dirigió a él en una de las conversaciones privadas de Signal que filtró en junio del pasado año.

El mensaje de Trump buscaba tranquilizar al secretario general de la OTAN, duramente criticado por los aliados europeos por ponerse de perfil ante las amenazas de anexión sobre Groenlandia y por deshacerse en elogios hacia el presidente de Estados Unidos.

"Estaré con la OTAN al 100%", aseguró Trump, que sin embargo volvió a poner en duda el compromiso de sus socios. "No estoy seguro de que ellos estén ahí para nosotros".

Donald Trump estrecha la mano del presidente del Foro Económico Mundial, Borge Brende.

Donald Trump estrecha la mano del presidente del Foro Económico Mundial, Borge Brende. Jonathan Ernst Reuters

Trump confirmó, además, que mantendría este jueves —aunque dijo inicialmente que sería este mismo miércoles— una reunión con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, para buscar una salida a la guerra que cuente con el visto bueno de su homólogo ruso, Vladímir Putin, con quien ha exhibido una mayor sintonía.

"Creo que ahora se encuentran en un punto en el que pueden ponerse de acuerdo y llegar a un acuerdo. Y si no lo hacen, son estúpidos", aseguró el propio Trump en el coloquio posterior a su discurso con Børge Brende, presidente del Foro Económico Mundial.

Como nota al pie de página, Brende fue ministro de Asuntos Exteriores de Noruega y precedió en el cargo a Jonas Gahr Støre, el actual jefe del Gobierno del país nórdico, a quien Trump atacó por no otorgarle el Premio Nobel de la Paz. "Ya no siento la obligación de pensar únicamente en la paz", le dijo a través de una misiva.

Una Europa "irreconocible"

El director ejecutivo de BlackRock, Larry Fink, había sido el encargado de introducir a Trump frente a una sala abarrotada, y este comenzó bromeando: "Es fantástico estar de vuelta en la hermosa Davos y reunirme con tantos líderes empresariales, tantos amigos, algunos enemigos y todos los distinguidos invitados".

Trump no tardó en celebrar el primer aniversario de su regreso a la Casa Blanca, y los resultados económicos, que sin embargo no han conseguido reducir el coste de vida en Estados Unidos. Trump aseguró, sin embargo, que los ciudadanos están "muy contentos" con él, porque "les va muy bien"

El 44% considera que sus políticas han empeorado su situación, y el 38% apenas ha notado diferencias en el último año, según una encuesta reciente publicada por la cadena CBS News. De acuerdo con el sondeo, el 74% considera que la Administración no se está centrando lo suficiente en reducir los precios.

Abonando su percepción, Trump aparcó el balance económico para cargar las tintas contra los líderes europeos. "Ciertos países de Europa están irreconocibles, y no en el buen sentido", dijo. "Amo a Europa, quiero que le vaya bien, pero no va por buen camino".

El inquilino de la Casa Blanca dijo que no quería "ofender a nadie" hablando sobre "migración masiva descontrolada" en el continente europeo, pero sí lo hizo abriendo el espinoso capítulo de Groenlandia.