Grupos antiabortistas, a las puertas del Senado de Argentina.

Grupos antiabortistas, a las puertas del Senado de Argentina. Reuters

América

Argentina rechaza la ley del aborto

El Senado se ha pronunciado en contra de la despenalización con 38 votos en contra, 31 a favor, una abstención y otra ausencia.

El Senado de Argentina ha rechazado el proyecto de ley para legalizar el aborto, una iniciativa ya aprobada en Diputados pero cuya votación en la Cámara Alta no ha salido adelante, en medio de multitudinarias manifestaciones a favor y en contra a las puertas del Parlamento. La cámara se ha pronunciado con 38 votos en contra, 31 a favor, una abstención y otra ausencia tras un debate de más de 12 horas que se ha prolongado hasta la madrugada de este viernes.

La ley, sometida a la votación del cuerpo de 72 miembros, buscaba despenalizar el aborto hasta el cumplimiento de la semana 14 de gestación. 

De esta forma, no se podrá volver a discutir en el Congreso hasta el 1 de marzo de 2019, cuando comienza el nuevo curso legislativo, y tendrá que empezar de cero. Mientras, permanecerá vigente una ley que data de 1921.

El Senado de Argentina rechaza despenalizar el aborto

Quien abrió el pleno fue el senador oficialista Mario Fiad, presidente de la comisión de Salud, quien expresó su negativa al proyecto y advirtió que "el derecho a la vida está por convertirse en el más débil de los derechos".

Sostuvo además que el proyecto es "claramente violatorio de la Constitución nacional" y los tratados internacionales suscritos por Argentina.

Por su parte, el presidente de la comisión de Justicia y Asuntos Penales, el opositor Pedro Guastavino, se mostró a favor de la iniciativa para combatir la clandestinidad "que pone en riesgo la vida" de las mujeres que abortan.

A su turno, el titular de la comisión de Asuntos Constitucionales, el también opositor Dalmacio Mera, puso en duda la constitucionalidad de la iniciativa que, afirmó, "no resuelve el problema de la clandestinidad".

El proyecto, que por años fue impulsado sin éxito por fuerzas de izquierda y grupos feministas, comenzó a tratarse en el Congreso este año después de que el presidente Mauricio Macri habilitara el debate al dejar en libertad de acción a los parlamentarios del frente gobernante Cambiemos.

"La importancia de esta votación va mucho más allá del tema específico que intenta dirimir. Nos plantea como sociedad un escenario pacífico para promover y realizar cambios. Pero, además, nos obliga como individuos a comprometernos a aceptar que hay otros que piensan distinto", dijo Macri en su perfil en Facebook.

Actualmente, la ley argentina solo permite el aborto cuando el embarazo es fruto de una violación o peligra la vida de la madre.

La iniciativa en debate, que fue aprobada por Cámara de Diputados el 14 de junio pasado en una ajustada votación, garantiza el aborto dentro de las 14 semanas de gestación "con el solo requerimiento de la mujer".

Más allá de la semana 14 de gestación, el aborto se garantiza para el caso de que el embarazo haya sido producto de una violación, en caso que estuviera en riesgo la vida o salud de la mujer o si se diagnosticara la inviabilidad de vida extrauterina del feto.

El proyecto permite la objeción de conciencia de los profesionales de salud, pero no de las instituciones médicas que se nieguen a practicar abortos.

Uno de los principales argumentos de quienes apoyan que el aborto sea "seguro, legal y gratuito" es que en Argentina se practican supuestamente unos 500.000 abortos clandestinos al año, una cifra que han objetado numerosos especialistas que comparecieron en la Cámara Alta.

Según expuso recientemente en el Senado el ministro de Salud, Adolfo Rubinstein, quien abiertamente se posicionó a favor del proyecto, en 2016 hubo 245 muertes maternas en el país, 43 de ellas por abortos.

Las organizaciones autodenominadas "provida" consideran que el aborto es "un fracaso social" y avasalla el derecho a la vida del niño por nacer y piden a los parlamentarios que respeten "las dos vidas" reforzando las políticas públicas de educación sexual y la asistencia a las madres embarazadas.

Los colectivos que representan a ambas posiciones se concentraron antes de la votación en los alrededores del Congreso, en Buenos Aires, con multitudinarias movilizaciones a la espera de la votación, una vigilia marcada por la lluvia y los pañuelos verdes -a favor del proyecto- y celestes -en contra del aborto-.