Un manifestante frente a agentes antidisturbios en Alhucemas

Un manifestante frente a agentes antidisturbios en Alhucemas Youssef Boudlal Reuters

África Protestas

Marruecos impone la ley del silencio en el Rif

El Gobierno endurece la censura a horas para el discurso del rey Mohamed VI en el que podría anunciar indultos. 

Sonia Moreno / Rabat

"La represión y las detenciones no son la solución a las peticiones de los rifeños", sentencia Reda Benzana, portavoz del Movimiento Popular del Rif (MPR) o Hirak por teléfono desde España. Hace alusión a los 184 detenidos en las cárceles marroquíes, a las protestas del Aid al final de Ramadán y del 20 de julio (20J), reprimidas con tanques de agua o bombas de gas lacrimógeno.

Este joven de 28 años fue el "Sancho Panza" del líder del Hirak, Nasser Zafzafi, detenido el 29 de mayo. Se convirtió en el portavoz de las reivindicaciones en el Rif y tras las detenciones masivas a miembros del Movimiento, el que fue profesor en el Colegio de Español de Alhucemas emprendió una huida primero a Melilla y más tarde a la península para evitar ser arrestado. Su nombre aparecía en la lista de personas en busca y captura que dictó el fiscal el 26 de mayo después de un incidente entre Zafzafi y el Imam de la mezquita Mohamed V de Alhucemas.

En una entrevista por teléfono se cuestiona si su manera de actuar fue adecuada o no, al esconderse, pero "estaba en un caos absoluto, viendo como detenían a compañeros, que conozco tan bien y que sé cuales son sus ideales, con cargos que no caben en mi cabeza". Recuerda que el Hirak simplemente "es una generación que ha decidido salir a las plazas de manera pacífica para decir no a unas políticas". Y toda lo que se está viviendo en esta región del norte lo considera "una venganza del Majzen a toda la población".

Desde que en el mes de octubre de 2016 murió trágicamente el vendedor de pescado Mohcine Fikri y comenzaron las protestas en las calles, Alhucemas fue recibiendo a distintos cuerpos de seguridad hasta llegar a los 25.000 policías en una ciudad de aproximadamente 180.000 habitantes.

"Hay que estar en Alhucemas para ver al cerco policial e inhumano, que atenta contra cualquier principio de convivencia y humanidad. Y la gente que sale a la calle sin saber si va a volver a casa o no", lamenta Benzana.

"No puedo salir a la calle como otros ciudadanos porque todos los periodistas de los medios o periodistas activistas han sido arrestados. Ahora estoy escondido en un lugar lejos de la ciudad (Alhucemas) porque si el Gobierno me llega a arrestar, adivino que me va a acusar de activista y voy a ir a prisión", aseguró por teléfono el joven periodista de Alhucemas, que prefiere mantener su anonimato por seguridad.

Periodistas detenidos

En esa ola de detenciones uno de los gremios más afectado es el de los periodistas. Las autoridades persiguen a todos los rifeños que colaboran con la prensa internacional, además de blogueros, fotógrafos y periodistas locales. Al menos ocho comunicadores de Alhucemas están en prisión. Para Reda estas detenciones "evidencian que hay cosas que se están ocultando y se quiere seguir ocultando", y defiende que "un periodismo libre es el camino para tener un sociedad democrática".

El Sindicato Nacional de Prensa de Marruecos (SNPM) y un gran número de profesionales marroquíes han solicitado la libertad para los periodistas blogueros y activistas en redes sociales detenidos en el Rif, "víctimas del acoso policial". Al mismo tiempo condenan el ataque al derecho de la información y la libertad de expresión y opinión producido con estos arrestos.

Sin embargo, el Gobierno prepara una nueva ley que prohibirá informar a páginas web que no estén registradas en el Ministerio de Comunicación. "Estamos en un Estado que no quiera tener gente que piense, opine o desarrolle su trabajo con libertad", se queja Benzana.

El control mediático afecta ya a los profesionales extranjeros. Dos periodistas españoles fueron expulsados de Marruecos a Ceuta "sin explicación" este martes. "Nos ha cogido por sorpresa. Salimos con lo puesto literalmente porque pensaba que era una identificación, una declaración en comisaría", explica a EL ESPAÑOL José Luis Navazo, el director del periódico digital Correo Diplomático.

¿Qué me digan qué delito he cometido? ¿Por qué se me ha expulsado? ¿Qué papeles hay que digan algo?

Tres policías "de paisanos" se presentaron en su residencia de Tetuán, donde vive con su mujer marroquí y dos hijos. Le detuvieron, junto al delegado del medio en Madrid, Fernando Sanz Moreno, y los metieron en una furgoneta no oficial para ser trasladados a la Dirección General de la Seguridad Nacional de Tetuán, y de ahí a la frontera con España en Ceuta.

"¿Qué me digan qué delito he cometido? ¿Por qué se me ha expulsado? ¿Qué papeles hay que digan algo? Porque si no, es una irregularidad y no es propia de un Estado que presume de su asociación con la Unión Europea (UE)", protesta Navazo en una entrevista en un café de Ceuta.

Fernando Sanz Moreno, en su segunda visita a Marruecos para cubrir las protestas del Rif, recuerda que "falle la democracia marroquí implica mucho para España y para Europa. No nos podemos permitir que el periodismo, que es una de la representaciones de la democracia, quizás la menos institucional pero la más obvia, se hunda en Marruecos".

Ambos profesionales, que se acreditaron para cubrir las protestas del Rif, coinciden en defender que el Gobierno marroquí "no tiene pruebas, no hemos grabado nada y hemos entrado como periodistas".

La organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) y la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) condenaron la expulsión de los dos periodistas españoles, además de denunciar la escalada de "violaciones de la libertad de prensa" en esta región del norte de Marruecos. RSF pidió al Gobierno marroquí que "rectifique" e insta al Gobierno español a "interceder"; y la FAPE solicitó al ministro español de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, que "exija las oportunas explicaciones" a su homólogo marroquí.

Represión para todos

Por su parte, la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) está recogiendo testimonios de los periodistas que cubrieron la marcha nacional del 20J en Alhucemas en la que la policía roció con gas lacrimógeno a las personas en la calle sin tener en cuenta si eran activistas, manifestantes, periodistas o ciudadanos.

Sanz Moreno destaca "el mal funcionamiento de Internet, las comunicaciones caídas, no se podía hablar por teléfono". Vecinos de Alhucemas aseguraron que en la quinta planta del Hotel Basilic, enfrente de la plaza de los Mártires, se encontraban los inhibidores de las comunicaciones "por el trasiego de policía y agentes de seguridad".

En esa manifestación, convocada por Zafzafi pocos días antes de su detención para reunir a todos los rifeños que viven en Europa y que vuelven en verano al país a pasar las vacaciones, se produjo la última detención a un periodista. Las fuerzas del orden arrestaron al director de la web badil.info, Hamid Mahdaui, por "incentivar a participar en la protesta a pesar de haber sido prohibida". Tras tres días en la comisaría de Alhucemas, pasó a disposición judicial y ya ha sido condenado a tres meses de prisión cerrada.

El Comité de Protección de Periodistas (CPJ, en inglés) solicitó su puesta en libertad y la retirada de los cargos, porque considera que hay que "asegurar la libertad de informar sobre cuestiones de interés sin temor a represalias". Fernando Sanz todavía está en Ceuta desde la expulsión el martes, pero ya mira la península donde volverá estos días con la sensación de que "el rey Mohamed VI -aún respetado mayoritariamente- está solo para solventar esta situación porque entre el aparato de seguridad y la ciudadanía no hay instituciones, no hay nada".

La esperanza está puesta en el monarca que con motivo de la Fiesta del Trono el 30 de julio, la más importante civil en Marruecos, cada año indulta a cientos de presos. El Hirak también espera el discurso real con casi dos centenares de detenidos rifeños en las cárceles de Casablanca, Alhucemas y Nador, entre ellos una chica de 23 años, Salima Ziani 'Silya'. Los líderes del Movimiento están todavía pendientes de juicio, mientras el resto cumple condenas de un año a 18 meses, que se han rebajado a 7 meses poco antes de la marcha nacional del 20J.

El indulto solo puede ser concedido si previamente los detenidos o sus familiares lo solicitan. Y no es la postura que han seguido los presos del Hirak. Además, según fuentes de Interior, solo podrían quedar en libertad las personas que ya han sido juzgadas, que no es el caso del líder del Movimiento y los considerados la cúpula y, por lo tanto, no se beneficiarían.

Reda considera que "podría ser un momento para olvidar y sentarnos a dialogar", pero si no ocurre adelanta que "vamos a seguir de la misma manera, saliendo a las plazas de manera pacífica porque tenemos unas reivindicaciones. Aspiramos a que se sigan creando comisiones de apoyo y seguiremos luchando vía pacífica, y presionando a las instituciones, también a las internacionales".