Se cumplen seis meses desde el ataque de Donald Trump a Irán

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Seis meses en Irán: la guerra que cuesta la cobertura médica de 5 millones de americanos

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Las claves

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Estados Unidos ha gastado más de 37.000 millones de dólares en la guerra de Irán, equivalente a la cobertura médica de 5 millones de americanos.

La economía iraní sufre una inflación del 66% y un aumento del 128% en los precios de los alimentos, afectando principalmente a la población.

El régimen iraní ha reforzado su control interno, mientras que el conflicto no ha resuelto el problema nuclear ni el cierre del Estrecho de Ormuz.

Solo el 31% de los estadounidenses apoya el conflicto, que ha deteriorado las relaciones de Trump con aliados europeos y países del Golfo.

Se cumplen seis meses desde el inicio de la guerra en Irán. Y Donald Trump ha logrado lo contrario de lo que pretendía.

Prometió una campaña de cuatro o cinco semanas para doblegar a Teherán y frenar su amenaza nuclear.

Medio año después, Estados Unidos ha gastado más de 37.000 millones de dólares en esta guerra y contempla duplicar el gasto.

Según el think Tank Center for American Progress, toda esta cantidad equivaldría a la cobertura médica completa de 5 millones de personas o duplicar las ayudas para la compra de frutas y verduras destinadas a la mitad de los bebés nacidos en Norteamérica, por poner un ejemplo.

Y este conflicto, ¿para qué ha servido?

La economía iraní está asfixiada: la inflación ha llegado al 66 % y los alimentos se han encarecido un 128 % en un año. Pero quien sufre esa presión es, sobre todo, la población.

Porque el régimen ha cerrado filas: la Guardia Revolucionaria ha ganado peso y ha logrado aplacar las protestas sociales que amagaron con tumbarlo.

El resultado es una sociedad más empobrecida, pero un sistema mucho más preparado.

Tampoco se ha resuelto el problema nuclear y, por supuesto, continúa el cierre del Estrecho de Ormuz, que ha provocado un aumento de los precios de los combustibles y fertilizantes.

Solo el 31% de los estadounidenses respalda el conflicto (es el apoyo popular más bajo a un ataque norteamericano) y este le ha provocado al presidente la enemistad con todos los aliados europeos y un distanciamiento con los países del Golfo.

Seis meses después de que iniciase el ataque, Donald Trump ha castigado más a la población iraní sin doblegar al régimen y aún más grave, ha terminado extendiendo al resto del mundo el coste de la guerra.