Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel.

Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel. Reuters

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La Fiscalía General anunciará este jueves si imputa a Netanyahu por corrupción

El primer ministro de Israel ha sido investigado a lo largo de tres años por tres casos de corrupción.

La Fiscalía General de Israel anunciará este jueves su decisión sobre si imputa o no al primer ministro, Benjamín Netanyahu, investigado en tres casos de corrupción, un anuncio que podría influir los resultados de las próximas elecciones generales, convocadas para el 9 de abril.

El fiscal general, Avijai Mandelblit, confirmó que hará pública su decisión este jueves, que sigue a cerca de tres años de investigaciones policiales, que han recomendado la imputación por los delitos de cohecho, fraude y ruptura de la confianza en tres casos distintos, informó la televisión pública Kan.

Netanyahu, que viajó el martes a Moscú para encontrarse este miércoles con el presidente ruso, Vladimir Putin, adelantó su regreso a Jerusalén y regresó en la noche del miércoles para hacer frente a la decisión.

El primer ministro lleva años defendiendo su inocencia, con una frase que se ha convertido ya en un mantra: "No habrá nada porque no hay nada".

Pero la unidad antifraude de la policía opina lo contrario y en el último año ha recomendado su imputación en los casos denominados 1000, 2000 y 4000.

El primer estudia si Netanyahu y su familia recibieron caros regalos de los empresarios millonarios Arnon Milchan y James Packer a cambio de favores políticos.

El caso 2000 investiga si el jefe del Gobierno intentó llegar a un acuerdo con el dueño de un diario para lograr una cobertura positiva a cambio de restringir la circulación del diario rival, y cuenta con el testimonio de un exasesor de Netanyahu que aceptó ser testigo de la Fiscalía.

El tercero, el 4000, sospecha que Netanyahu hizo favores al gigante de telefonía Bezeq a cambio de cobertura favorable sobre él y su mujer Sara en un popular digital de noticias. En este, la Fiscalía también cuenta con el testimonio incriminador de dos exasesores del primer ministro.

El anuncio de la decisión tan sólo semanas antes de la cita electoral ha sido criticado por varios sectores, principalmente el partido de Netanyahu, el Likud, que ven en ello una prueba de que se trata de una decisión política y no estrictamente jurídica.