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Mundo 75 ANIVERSARIO

Leningrado glorifica su victoria contra los nazis con un desfile que 'olvida' a las víctimas

Muchos en la ciudad critican la parada militar que quita el foco sobre la penuria del sitio nazi, las víctimas y ensalza, según muchos, la glorificación de la guerra.

Rusia recordó este domingo, con un polémico desfile militar en San Petersburgo y otros actos, el 75 aniversario del levantamiento completo del sitio nazi de Leningrado, como se llamaba la ciudad en aquella época, asedio en el que murió más de un millón de sus habitantes, la gran mayoría de hambre.

La parada militar, la primera para conmemorar el fin del bloqueo, se celebró en la histórica plaza del Palacio con la participación de más de 2.500 militares, carros blindados, sistemas de misiles antiaéreos y tácticos, según informó el mando de la circunscripción militar Oeste. 

El desfile estuvo presidido por el gobernador en funciones de San Petersburgo, Alexandr Beglov, y la presidenta del Consejo de la Federación (Senado) de Rusia y exgobernadora de la ciudad, Valentina Matvienko.

Putin no asistió al desfile

El presidente ruso, Vladímir Putin, oriundo de San Petersburgo y cuyo hermano -al que no llegó a conocer- murió durante el asedio, no asistió a la exhibición militar, pero participó en otros actos recordatorios.

El jefe del Estado depositó flores en un monumento en la ciudad de Kirovsk, en la afueras de San Petersburgo, zona donde en 1941 su padre resultó gravemente herido en combate. 

Recuerdo al padre de Vladimir Putin en una exposición sobre el episodio histórico.

Recuerdo al padre de Vladimir Putin en una exposición sobre el episodio histórico. Reuters

Desde allí, Putin se trasladó a San Petersburgo y depositó una ofrenda floral en el cementerio memorial Piskariovskoe, donde yacen ciento de miles de personas que murieron tanto a consecuencia del sitio de Leningrado como en los combates para defender la ciudad.

Parada militar controvertida

La decisión de las autoridades de San Petersburgo de conmemorar con una parada militar el levantamiento del sitio de la ciudad desató fuertes controversias, de las que el Kremlin se mantuvo al margen.

"No es un tema del Kremlin", contestó este viernes el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, a pregunta de un periodista sobre la necesidad de celebra un desfile militar en el días que se recuerda el levantamiento del cerco de Leningrado.

Nada más anunciarse, en noviembre pasado, la decisión de celebrar este año una parada militar para recordar el aniversario del levantamiento del sitio desató una polémica.

"El 27 de enero hay que ir al cementerio memorial de Piskariov y a otros cementerios a depositar flores (...), y no acallar la verdadera memoria histórica con marchas militares y ruido de botas en la plaza del Palacio", comentó la historiadora Yulia Kantor en declaraciones al diario digital Fontanka.ru.

Putin no asistió al desfile pero sí presidió una ofrenda floral

Putin no asistió al desfile pero sí presidió una ofrenda floral Reuters

Kantor indicó que la celebración de un desfile en el día en que se recuerda el levantamiento del sitio está reñida con las tradiciones de los peterburguenses. "Ha sido una decisión que se enmarca en la tendencia general de glorificación de la memoria de la guerra", señaló la historiadora.

El famoso actor Oleg Basilashvili, nacido en Moscú pero peterburguense de adopción, también se pronunció contra la parada militar, al subrayar que "está absolutamente fuera de lugar": "El 27 de enero debe ser un día de recordación (...) hay que recordar a los murieron de hambre, de enfermedades, a los caídos en el frente", subrayó.

Un grupo de diputados, científicos, artistas y veteranos que padecieron el bloqueo pidió cancelar la parada militar por considerar que esta de ninguna manera se corresponde con el sentido luctuoso del recuerdo, pero la petición quedó sin respuesta. "Para conservar el recuerdo de aquellos que en esos tiempos lejanos combatieron, murieron, sufrieron, pero vencieron, es completamente razonable celebrar una parada militar", declaró por su parte el exgobernador de San Petersburgo Vladímir Yákovlev.

El sitio de la ciudad, la segunda más importante de la Unión Soviética y actualmente de Rusia, se prolongó entre el 8 de septiembre de 1941 y el 27 de enero de 1944. En los juicios de Nuremberg (1946) contra los jerarcas nazis se cifraron en 632.000 la víctimas mortales del cerco de Leningrado, de las cuales el 97 % murió de inanición.