La gente observa cómo el primer ministro palestino llegan para tomar el control de Gaza.

La gente observa cómo el primer ministro palestino llegan para tomar el control de Gaza. Suhaib Salem Reuters

Mundo

Hamdala entra a Gaza para tomar el gobierno tras 10 años de control de Hamás

Hamdala prometió construir sobre este momento histórico y reconducir la división de las facciones palestinas hacia la reconciliación. 

El primer ministro palestino, Rami Hamdala, señaló hoy tras llegar a Gaza para tomar el control del territorio que "no se establecerá un estado palestino sin la unidad de Gaza y Cisjordania" y prometió tomar el poder en la Franja "de inmediato".

"Hemos vuelto a Gaza para lograr la reconciliación y la unidad y el fin de la división interna", dijo el jefe del gobierno de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) en una rueda de prensa tras cruzar el puesto fronterizo de Erez.

"Estamos aquí para decirle al mundo entero desde el corazón de Gaza que el Estado palestino no será establecido sin la unidad de Gaza y Cisjordania", declaró, y aseguró que su Ejecutivo "va a hacer de inmediato la transferencia de los ministerios de la Franja y empezar a funcionar inmediatamente".

Para ello, explicó, se han formado tres comités que se encargarán de tres aspectos del traspaso de poder: Control Fronterizo, Ministerios y Funcionario y Seguridad.

"Estamos convencidos de que el único camino hacia el objetivo nacional es el camino de la unidad y pasar página a la división. De ahora en adelante todo el mundo va a estar involucrado en los esfuerzos de reconstrucción de la Franja de Gaza, en impulsar la firmeza de la gente de Gaza y defender sus libertades", prometió.

Hamdala felicitó a Hamás por su decisión de disolver el comité administrativo que había formado para gestionar el enclave costero, que la ANP consideraba un "gobierno en la sombra", y señaló que este es "un paso importante".

"Ha llegado el momento de trabajar juntos y asumir responsabilidades", manifestó y apostó por un "clima de entendimiento y positivo", aunque señaló que el camino hacia la reconciliación total "es todavía largo y duro".