El magnesio ha logrado colarse en la rutina de muchas.

El magnesio ha logrado colarse en la rutina de muchas. Magas

Salud y Bienestar

Boticaria García sabe cómo escoger el mejor magnesio del mercado: "Mira el apellido del suplemento y la letra pequeña"

La experta expone las tres reglas de oro a tener en cuenta para comprar la mejor propuesta del complemento.

Más información: El método para ponerse en forma de Javier Butragueño y Boticaria García: sesiones de 15 minutos y dos días por semana

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Elegir un suplemento de magnesio puede parecer sencillo: basta con mirar el envase y escoger el que tenga una cifra más alta. Sin embargo, Boticaria García propone detenerse un poco más y prestar atención a la letra pequeña, como buena farmacéutica, es lo que tiene el eterno defecto profesional.

En el vídeo de esta semana para Magas, la divulgadora resume la elección en tres reglas que pueden ayudar a distinguir qué se está comprando realmente.

La primera es buscar el magnesio elemental. Hay que tener presente que el hecho de que en la parte frontal del producto aparezcan, por ejemplo, 750 miligramos de bisglicinato de magnesio no quiere decir que esa sea la cantidad del mineral que estamos tomando.

La creadora de contenido lo explica con una comparación muy gráfica y accesible, uno de sus must a la hora de comunicar: "Ese es el peso del camión completo".

La mercancía que interesa, en cambio, es ese magnesio elemental. Para encontrar la cuantía correcta hay que darle la vuelta al envase y mirar la información de la etiqueta, normalmente en letra más pequeña: "Eso es lo que de verdad cuenta", señala.

La segunda regla consiste en fijarse en el apellido del magnesio, es decir, en la forma en la que aparece en el producto. Según explica la divulgadora, el bisglicinato es una especie de "navaja suiza": suele absorberse muy bien y puede ser una opción tanto para la función muscular como cuando se busca relajación o descanso.

Otra posibilidad es el citrato de magnesio. También se asimila bien y contribuye al funcionamiento normal de los músculos. Además, García apunta que puede resultar útil en caso de estreñimiento.

En conclusión, conocer el apellido del magnesio permite saber qué tipo de compuesto estamos mirando y qué características merece la pena tener en cuenta en cada caso.

En la imagen, botes de suplemento de magnesio.

En la imagen, botes de suplemento de magnesio. Foto de MIND FAVOUR en Unsplash

La tercera regla tiene que ver con las fórmulas baratas. Boticaria García recomienda prestar atención al óxido, al carbonato y, en algunas ocasiones, al cloruro de magnesio, ya que pueden absorberse peor o provocar más molestias digestivas. Parte del magnesio puede quedarse en el intestino y atraer agua, lo que puede provocar diarrea.

Precisamente por eso, Boticaria García hace una última comparación: ese efecto puede ser "estupendo si buscas un laxante", pero no tanto si el objetivo es que las propiedades lleguen a los tejidos.

La conclusión es sencilla: frente a la tentación de fijarse únicamente en las cifras grandes y llamativas del frontal, conviene girar el envase y leer con atención. Como resume la experta, se trata de apostar por "menos marketing" en la parte delantera y "más mirar la letra pequeña" de detrás.