La experta detalla en la conversación las razones por las que el descanso es fundamental para vivir más y mejor.

La experta detalla en la conversación las razones por las que el descanso es fundamental para vivir más y mejor. Cedida

Salud y Bienestar

La neuróloga Marta Ochoa reivindica el sueño: "Dormir mal aumenta el riesgo de deterioro cognitivo y de demencia"

La jefa de Neurología de HM Hospitales en Madrid fue una de las participantes en el Longevity Experience Forum de Magas.

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Es difícil discutir hoy en día el efecto beneficioso que tiene dormir bien para la salud. Se trata de una de las recomendaciones médicas más repetidas en los últimos tiempos, sobre todo cuando el concepto de longevidad es una constante en conversaciones de todo tipo.

Para vivir más y mejor, hay que descansar, tal y como asevera a lo largo de esta entrevista Marta Ochoa, jefa del servicio de Neurología de los hospitales HM en Madrid.

En una época en la que la productividad parece ser lo único a lo que se otorga valor, la desconexión —convertida casi en un lujo— suele ser la primera víctima de las jornadas interminables, la hiperconectividad y el estrés.

Sin embargo, el sueño debería ser algo accesible y, por supuesto, no hay que considerarlo como tiempo perdido. Es un proceso biológico esencial que condiciona la salud física, mental y cognitiva a lo largo de toda la vida.

Durante esas horas, el cerebro reorganiza la información aprendida en el día, fortalece recuerdos útiles y elimina conexiones innecesarias. Igualmente, es el momento zen en el que activa sus sistemas de limpieza que ayudan a mantener las neuronas en buen estado.

La neuróloga Marta Ochoa, al cargo de este servicio en HM Hospitales en Madrid.

La neuróloga Marta Ochoa, al cargo de este servicio en HM Hospitales en Madrid. Cedida

¿Qué papel juegan la inflamación crónica y el sueño en ese objetivo de envejecer mejor?

Lo que más influye es el sueño y la inflamación crónica está relacionada con esto. Si no dormimos, no podemos vivir y el problema es que las personas de mayor edad —sobre todo las mujeres a partir de la menopausia— lo hacen peor. Y eso es malo para nuestro cerebro, ya que lo envejece.

Es que durante el descanso el cerebro se limpia. Por ejemplo, se rompen conexiones que no son adecuadas o se estimulan las conexiones importantes para el recuerdo. Se da un proceso que se denomina poda sináptica en el que cortamos las ramas feas, la mala hierba, para que sólo crezca la buena.

Si hay una inflamación crónica, esas sustancias del resto del cuerpo llegan al órgano y no permite que se 'sanee'. Además, esto hace que los mecanismos antioxidantes del cerebro no se activen.

¿Podemos afirmar que dormir mal de forma habitual acelera el envejecimiento cerebral? ¿Qué evidencias científicas respaldan esta idea?

Sí, está totalmente probado. Aumenta el riesgo de deterioro cognitivo y de demencia, que es lo que más se asocia a ese envejecimiento.

¿Qué ocurre en el cerebro cuando dormimos mal?

Dormir mal hace que mi microglía —conjunto de células inmunológicas residentes del sistema nervioso central—, que también está implicada en el Alzheimer y en enfermedades similares, no pueda limpiar las proteínas malas.

Cierto grado de inflamación es bueno, es más, durante la vigilia es necesario. Activa determinadas sustancias y hace que pueda estar más atenta, por ejemplo.

Es lo mismo que sucede con el deporte, que te da agujetas, sí, pero un cierto dolor se puede soportar. Lo que sucede es que luego hay que descansar. Y si hay mucha inflamación, la microglía ya no puede funcionar, por lo que no hace esa labor de limpieza y las sustancias necesarias no llegan al cerebro.

De esto se extrae la conclusión de que a mayor inflamación sistémica, mayor envejecimiento del cerebro.

No se puede pensar bien, y si eso sucede durante 24 horas, significa que en el fondo mi cerebro acaba de perder el mismo tiempo de reserva cognitiva. Todo lo que podría haber aprendido ese día no lo he hecho.

Muchas personas recurren a suplementos antioxidantes para protegerse del envejecimiento. ¿Tiene más impacto sobre la salud cerebral dormir bien que consumir este tipo de productos?

Sin ninguna duda. En primer lugar, porque eso es ajeno al cuerpo. Dormir es inherente al ser humano. Más útil que tomar alimentos o complementos antioxidantes es consumir productos prooxidantes. Estamos haciendo muchas cosas del revés, empezando la casa por el tejado. Es más sencillo tomar antioxidantes.

¿Cuáles son las señales de que nuestro organismo está sufriendo las consecuencias de una combinación de mal sueño, inflamación y estrés oxidativo, incluso antes de que aparezcan enfermedades?

Es que evidencia de estrés oxidativo o inflamación cerebral no tenemos. De hecho, si vas al neurólogo, no te lo podemos decir. Sin embargo, de lo que sí existe esa certeza es de los efectos de la terapia del sueño. Yo empecé a hacerla porque llegó un punto en el que no era capaz de controlar mi vida, ya que lo de que si duermes mal tienes un mal día es verdad.

La experta durante su conversación en el 'Longevity Experience Forum' impulsado por Magas y EL ESPAÑOL.

La experta durante su conversación en el 'Longevity Experience Forum' impulsado por Magas y EL ESPAÑOL. Esteban Palazuelos

Si tuviera que señalar tres hábitos cotidianos con mayor respaldo científico para reducir la inflamación, disminuir el estrés oxidativo y favorecer un envejecimiento saludable, ¿cuáles serían?

Sobre todo una buena alimentación, el ejercicio y el sueño, por supuesto, que muchas veces lo vamos relegando.

Mirando al futuro, ¿cree que el sueño acabará considerándose una de las herramientas más importantes de medicina preventiva para aumentar la esperanza de vida saludable?

Sin ninguna duda. Es que un 12% de la población tiene insomnio crónico; un 40% lo sufre en algún momento de su vida. Todos tenemos amigos que cuando están mal comentan que es porque no ha dormido bien.

Es algo que disminuye la productividad, aumenta el riesgo de patología psiquiátrica y de deterioro cognitivo. Igualmente, incrementa la posibilidad de sufrir problemas sociales. Pasa lo mismo con las migrañas, una patología para la que tenemos mil fármacos carísimos.

¿Cómo se puede de verdad concienciar a la sociedad de eso? De la importancia del sueño y del descanso para vivir más y mejor, sobre todo cuando los ritmos de vida y de trabajo son asfixiantes...

Ya, pero... ¿a cambio sí que se deja de beber o de fumar porque es malo para la salud? Dormir bien es tan importante... Al igual que ir al gimnasio o a hacer yoga. Pero no pasa.

¿Las necesidades de sueño cambian con la edad?

Por supuesto, también depende de la etapa de la vida en la que nos encontremos, ya que cada una se experimenta de forma muy diferente.

Tenemos que tener muy claro que un bebé duerme 24 horas, está así todo el día, menos cuando come. Los niños se echan siestas de tres horas. A los adolescentes, por mucho que nos enfademos los padres, no podemos convencerles de que se vayan a la cama a las diez, porque su cerebro no está preparado para esto. Y las personas mayores duermen de una manera diferente que quien tiene 40 años, tienen un sueño muy fragmentado.

¿A qué conclusión nos lleva esto?

A que no debemos ponernos una regla de "tengo que dormir siete horas", porque a lo mejor con seis vale. O tal vez seas de las personas que necesitan nueve.

Sin embargo, sí que es importante acostarse siempre en la misma franja, no usar pantallas antes de ir a la cama o bajar la persiana para que la melatonina de cada cual funcione de verdad. Se nos olvida que la generamos y vamos a comprarla a la farmacia.