Basurero recorriendo las calles

Basurero recorriendo las calles iStock

Estilo de vida

Un periodista trabajando de basurero en Australia: "Gano 128 euros por un día a la semana y casi siempre estoy en el coche con el aire"

Son muchos los jóvenes que buscan asegurarse un futuro mejor en el país oceánico gracias a la facilidad a la hora de regular su estancia temporal.

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Buscar trabajo en el extranjero se ha convertido en una alternativa para muchos jóvenes que quieren ahorrar, aprender un idioma o sumar experiencia al currículum. Australia, gracias a sus visados temporales, es uno de los destinos que más atención despierta en redes sociales.

Joaquín Marín, un joven argentino graduado en Periodismo, ha mostrado en su red social una de las ocupaciones con las que completa sus ingresos. Él mismo la presenta como un trabajo parecido al de basurero, aunque su función no consiste en conducir el camión de recogida ni en vaciar residuos.

Una historia que demuestra que aceptar un empleo alejado de la profesión estudiada no siempre significa renunciar a una carrera. En ocasiones, es simplemente una forma práctica de sostenerse, conocer otro mercado laboral y construir el siguiente paso mientras se vive una experiencia en el extranjero.

Su jornada laboral

Su jornada comienza cada miércoles en la oficina de la empresa. Allí recoge un vehículo, recibe una lista de direcciones y consulta las instrucciones correspondientes a cada edificio.

El trabajo consiste en entrar en comunidades residenciales y sacar los contenedores que deben quedar preparados para la recogida nocturna. En otros casos, debe volver a introducirlos después de que el servicio de limpieza haya pasado.

Algunas paradas apenas exigen mover los recipientes unos metros, mientras que otras resultan más duras por las pendientes o por el peso. Se trata, por tanto, de una ocupación física, aunque muy diferente a la imagen tradicional de un operario subido al camión de la basura.

Aun así, Joaquín asegura que buena parte del turno transcurre al volante. "La mayor parte del tiempo me la paso arriba del coche con el aire acondicionado y escuchando música", relata mientras enseña el recorrido y las vistas que encuentra durante la jornada.

También afirma que puede organizar sus descansos con bastante libertad. Esa combinación de desplazamientos, tareas breves y autonomía le lleva a definirlo como “el trabajo más fácil” que ha realizado desde que vive en Australia.

211 dólares australianos netos por una jornada

Por las ocho horas recibe, según cuenta, 211 dólares australianos netos, una cantidad que en el vídeo se convierte de forma aproximada en 128 euros. Como solo realiza esta tarea un día a la semana, no se trata de un sueldo completo, sino de un ingreso que complementa con otros empleos.

La cifra equivale a algo más de 26 dólares australianos netos por hora. La comparación con España resulta llamativa, aunque debe hacerse con cautela: el salario mínimo australiano se sitúa desde el 1 de julio de 2026 en 26,44 dólares brutos por hora.

Los trabajadores eventuales sujetos a ese mínimo deben percibir al menos 33,05 dólares por hora debido al recargo del 25%. El importe final depende del convenio, el contrato, los impuestos y el coste de vida, por lo que la experiencia de Joaquín refleja un caso concreto y no las condiciones de todo el sector.

Entrada al mercado laboral

El joven insiste en que su objetivo no es idealizar la emigración. Reconoce que al instalarse en otro país pueden aparecer empleos físicos, incómodos o alejados de la formación académica de cada persona.

En su caso, asegura que para esta tarea ni siquiera necesita un nivel avanzado de inglés. Esto puede facilitar los primeros pasos de quienes acaban de llegar, aunque dominar el idioma sigue siendo decisivo para acceder a mejores puestos y desenvolverse con autonomía.

Australia dispone de los visados Working Holiday y Work and Holiday, pensados para jóvenes que desean permanecer temporalmente en el país y financiar su estancia mediante diferentes trabajos. Para los españoles, la opción habitual es el visado de la subclase 462, dirigido con carácter general a solicitantes de entre 18 y 30 años.

Más allá del sueldo y de la comodidad que muestra el vídeo, Joaquín deja una reflexión que resume su experiencia: "Cualquier trabajo es digno y te va a servir para proyectar algo mejor en el futuro".