La profesional fotografiada en El Retiro.

La profesional fotografiada en El Retiro. Cristina Villarino

Salud y Bienestar

Toscana Viar, nutricionista de la selección española: "La motivación no puede ser 'me va a sentar mejor la ropa'"

La profesional trabaja además con el Athletic Club y es CEO de The Health Company, así como de The Health Company Sports.

Más información: El mito del 'todo o nada': así te alejas del bienestar cuando te empeñas en seguir una dieta perfecta y cómo cuidarte bien

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Cuando el verano acecha hay ideas que se desatan casi de forma inconsciente. De repente, los platos preferidos comienzan a antojarse menos apetecibles; decir que sí al postre ya no parece tan sencillo; y, el espejo, devuelve a veces preguntas y otras respuestas. En ocasiones el monólogo, que no diálogo, se vuelve demasiado crudo.

En un momento en el que la delgadez extrema copa de nuevo titulares y alfombras rojas, confiar en profesionales que saben de qué hablan y qué aspectos son claves para mantener un buen estado de salud y, si es posible, mejorarlo, es esencial. En cuanto a nutrición, el nombre de Toscana Viar resuena con fuerza.

La experta es CEO de The Health Company, así como de The Health Company Sports. Explica que con la primera iniciativa lleva 20 años ayudando "a la gente a alimentarse de forma saludable, cumpliendo sus objetivos y disfrutando" o, como dijo una de sus clientas, a comerse un plato de macarrones sin sentir remordimientos.

Además, es la nutricionista al cargo de las pautas del Athletic Club de Bilbao y forma parte del equipo de la Selección Española de Fútbol. Y, como se conoce de forma popular, para ser los mejores hay que rodearse de los mejores. Poco más queda que añadir en su presentación.

¿Qué aspectos de la nutrición han sido clave para optimizar el rendimiento de la Selección Española en los últimos campeonatos?

Lo más importante está en hacer bien las cosas más básicas. En este caso, es fundamental que ellos sepan qué necesitan, cómo funcionan sus cuerpos, en qué momento están, qué les preocupa... A partir de ahí, todo se hace mucho más sencillo.

La profesional durante la entrevista.

La profesional durante la entrevista. Cristina Villarino

En un equipo donde cada jugador tiene necesidades muy distintas, ¿cómo se diseña un plan nutricional realmente personalizado?

Hay que hablar de cada persona, porque todos somos distintos, pero también lo somos nosotros mismos según el momento.

Es importante hacer la propuesta a medida porque cada jugador tiene unas condiciones. Al margen de todo eso, es fundamental que entiendan cómo pueden adaptarse a cada situación y cómo la alimentación y sus hábitos son herramientas esenciales, pero no las únicas.

La salud es como una mesa de cuatro patas y todas tienen que estar fuertes para que el mueble esté estable. Puede que tengan muchísimo estrés o que no descansen, y eso hay que gestionarlo.

Y cuando comprendes eso, vas aprendiendo y es el momento en el que llegan los cambios. La labor del nutricionista deportivo está en acompañarlos. Igualmente, nunca se puede proponer un plan que no es realista y que no van a poder mantener; así será imposible conseguir lo que queremos.

Cuando llegas a una concentración, ¿qué es lo primero que analizas en el estado nutricional de los jugadores?

Depende. Trabajo con muchos deportistas y en situaciones muy distintas; con algunos lo hago durante todo el año o sólo con la selección. En esos casos, los tenemos prestados un ratito.

Partiendo de ahí, normalmente lo primero es hablar con sus equipos antes de la concentración. Así ya vengo con la información de cómo están, de qué plan van siguiendo, de qué objetivos tienen, qué necesitan mejorar, si hay algún aspecto que debamos reforzar... En base a eso, sabemos qué tenemos que hacer para buscar estrategias que los lleven donde quieren.

¿Cuál ha sido el mito nutricional más difícil de desterrar dentro del fútbol profesional?

Ha habido tantos... Hay muchas cosas que se ponen muy de moda y que haya gente a la que sí que les funcionen no quiere decir que sea para todos.

En los últimos años ha pasado con las dietas paleo o con las low carb. Es importante que las personas entiendan que hay momentos para cada estrategia y que compitiendo muchas veces necesitas unos nutrientes específicos para alcanzar cierto nivel.

En cualquier caso, creo que el gran reto está en conseguir que se den cuenta de que por muchas tendencias que salgan, lo que le va bien a otro no te tiene por qué venir bien a ti. Por otra parte, es verdad que soy bastante equilibrada y muchas veces esto es todo muy drástico.

En ocasiones la gente necesita etiquetarse: "soy vegana" o "como sin gluten" o "no tomo lácteos". Y puede estar bien, pero no es necesario llevarlo al extremo. Quizá simplemente reduciendo la cantidad de gluten que consume o tomando más alimentos de origen vegetal, encuentres ese equilibrio que igual te ayuda a conseguir más objetivos sin necesidad de esa restricción.

Etiquetarse hace que pierdas flexibilidad y creo que en el deporte, en la salud y en la vida, esta es imprescindible.

La nutricionista respondiendo a una de las preguntas.

La nutricionista respondiendo a una de las preguntas. Cristina Villarino

Sueles hablar de hábitos 'sostenibles'. ¿Cómo se reconoce uno saludable real frente a una moda pasajera?

Casi todos tenemos propósitos de vida sanos, de comer mejor, de hacer más deporte. Pero para que se conviertan en algo efectivo tiene que haber una motivación profunda, no pueden nacer de un argumento que sea el de "lo hago porque lo hace todo el mundo" o "porque me va a sentar mejor la ropa". En ese punto, el impulso se convierte en algo efímero.

Los hábitos dependen de tu conciencia. La gente pregunta si tiene que tomar suplementos o productos ecológicos y depende de ese nivel. Cuando tienes una razón lo suficientemente fuerte, te vas a querer quedar ahí. Si te preocupa de verdad, te hace sentir bien y es coherente.

Y, por supuesto, tiene que ser algo que no te haga sufrir, que no signifique renunciar. Si practicas un deporte que te horroriza, no lo vas a mantener.

Si tuvieras que elegir tres cambios sencillos que cualquier persona puede aplicar mañana mismo para mejorar su energía y bienestar, ¿cuáles serían?

Primero, intentar introducir en nuestras comidas más fruta y verdura, que es lo más básico del mundo, pero muchas veces se olvida.

Segundo, dormir. Intentar realmente proponernos que nuestro descanso sea parte de nuestra rutina de salud. Cinco horas, aunque el cuerpo aguante en apariencia, no son tantas.

Y luego yo creo que lo tercero, que para mí se ha convertido en algo muy importante, es aprender a escucharnos. A mí me encanta el mindfulness, pero eso quizás es demasiado aún para muchos, así que diría que pararnos a mirar alrededor y estar presentes un minuto, aquí y ahora.

Para alguien que quiere empezar a cuidarse, ¿cuál es el primer paso antes de modificar una dieta?

Yo creo que lo primero es el para qué quiero hacer esto, buscar esa motivación y luego dar pequeños pasos: aprender, rodearte a veces de profesionales o de gente de una comunidad...

Nosotros, por ejemplo, muchos de nuestros programas los hacemos ahora de ese modo. Creo que eso es muy importante, el conseguir esa tribu e ir a por cambios poco a poco, sin intentar hacerlo a lo grande o de forma radical.

Toscana Viar es CEO de su propia compañía.

Toscana Viar es CEO de su propia compañía. Cristina Villarino

¿Cuál es el error cotidiano más común que ves en personas convencidas de que comen bien?

Vemos a muchísima gente que cree que comer productos light, bajos en calorías o en grasas o desnatados es la respuesta, pero es algo comercial muchas veces.

Al final, la industria produce los alimentos que pedimos, pero eso no necesariamente significa que sean saludables. Entonces, todas esas propuestas que nos venden, que tienen tanto marketing y que creemos que son sanas, en la mayoría de los casos no lo son.

Y se da tanto que nos olvidamos de ingerir productos reales sin preocuparnos tanto por las calorías o por si algo engorda o no. Lo más sencillo es intentar nutrirse de forma equilibrada y no contando.

En tu experiencia, ¿es más determinante lo que comemos o la relación emocional que tenemos con la comida?

Una cosa sin la otra no nos sirve de nada. Hasta ahora siempre había sido el qué comemos, y sobre todo en el caso de las mujeres. La frase constante era "yo ya sé lo que tengo que tomar, pero es que no lo consigo" o "sí lo intento, pero no tengo fuerza de voluntad".

Por suerte cada vez somos más conscientes de que todo está conectado y la alimentación es parte de nuestra vida. No es sólo nutrirnos, es un acto social y de disfrute. Y muchas veces utilizamos la comida para gestionar emociones que nadie nos enseña a manejar. Hasta ahora esto era un tabú. El que iba al psicólogo era porque tenía un problema tremendo y era una vergüenza.

No obstante, ya sí que nos damos cuenta de que para poder mejorar esa relación con la nutrición es importante conocerte y entender cuáles son esos sentimientos con los que no estamos lidiando. Igual comes porque estás aburrido o porque estás triste, contento o estresado. Y en vez de hacerse cargo de ello con otras herramientas se utiliza esto, pero también las compras o las redes sociales. Todo tiene que ir de la mano.

Siguiendo con la idea de esas pautas nutricionales de moda, ¿qué opinas de la alimentación intuitiva?

No soy experta, pero sí me gusta mucho y es algo que además estudié, sobre todo siendo madre. Me parecía muy interesante tener conocimientos al respecto para acompañar a mis hijos en ese proceso y que no cayesen en ciertas conductas. Y la verdad es que es muy difícil si no te han enseñado desde el principio o si no tienes demasiado conocimiento.

Esta propuesta ayuda a deshacerse de prejuicios sobre qué es bueno comer y qué no. Es una práctica complicada, pero creo que si tenemos que quedarnos con algo es a escuchar a nuestro cuerpo. Es decir, volver a esa idea de la flexibilidad pero con unos límites. Además, cuando se prohíbe algo, y eso se ve en los niños, se convierte en objeto de deseo.

Pero ahí es donde va un poco la motivación. Y es cuando realmente entiendes cómo funciona tu cuerpo, cuando realmente comprendes que se puede consumir todo tipo de alimentos.

Cuando el verano se acerca, las dietas milagro afloran.

Cuando el verano se acerca, las dietas milagro afloran. Cristina Villarino

¿Qué ha evolucionado más en la nutrición en los últimos años y qué seguimos manteniendo sin evidencia real?

Una de las cosas que más ha cambiado y que está bien, pero que también ha hecho un poco daño, es el tema de la comida real. Es verdad que se iba un poco al extremo y ahora veo a mucha gente que desecha la idea de tomar cualquier cosa que venga empaquetada. Parece que es una fobia.

Hay que entender que la industria ha hecho cosas que no son necesariamente buenas, pero muchas otras son maravillosas y nos protegen, nos facilitan la vida, hacen que los alimentos sean más seguros... El truco está en el equilibrio.

¿Hay alguna práctica muy simple como hidratarse mejor, dormir más regular o seguir ciertos horarios que suponga un gran cambio?

Todo lo que has dicho. El descanso es fundamental, tomar frutas y verduras, productos de verdad... Para mí, ahora, una de las cosas en las que creo es en introducir en mi día a día cosas pequeñas que me pueden ayudar a mejorar mi salud pero que no me cuestan y que a medio o largo plazo van a suponer un progreso.

También creo mucho en la desconexión digital. Siento que es la gran droga de nuestra generación.

¿Qué hueco viste en el mercado para lanzar The Health Company y qué valor diferencial a la conversación actual sobre bienestar?

Lo creamos ya hace casi 20 años y es verdad que a mí me encanta porque hemos ocupado un espacio que no existía y hemos evolucionado muchísimo. Por otro lado, cada vez tiene más sentido el nombre que escogimos porque intentamos ayudar a las personas de forma global para mejorar su salud.

Cuando empezamos, todo el mundo hacía dietas de contar calorías, de quitar hidratos, etc., y apostamos por el equilibrio en su lugar. Ayudábamos a las personas a aprender a comer sin restricciones. La gente alucinaba y decía que iba a poder ingerir de todo, sin restricciones.

Había una chica que decía "yo quiero perder algo y mejorar mi composición corporal, pero sobre todo quiero hacerme un plato de macarrones sin remordimientos". Nos hicimos con el espacio libre de enseñar a la gente a alimentarse de forma saludable, cumpliendo sus objetivos y disfrutando.

Después de años en el deporte de élite, ¿qué aprendizajes trasladarías al público general para que se cuide?

No obsesionarse con intentar hacer algo perfecto. Siempre buscamos el momento idóneo para hacer las cosas y eso es imposible. Hoy es un día perfecto para cambiar cualquier hábito. Da igual que sea 1 de enero, 7 de marzo o 15 de agosto.