Con 48 años, María José era una mujer "muy tímida, muy reservada y muy suya" debido a su sordera, dedicada por completo al cuidado de su hija Noemí, de 12 años.
Pero sus vidas se truncaron cuando su exmarido y padre de la pequeña, Abelkader B. (Argelia, 1986), incumplió la orden de alejamiento que tenía impuesta y mató a las dos en su vivienda de Xilxes (Castellón) el pasado 17 de febrero.
Criada en el mismo municipio y con sordera congénita, pasó su infancia en un colegio interno especial para alumnados con discapacidad auditiva, a unos 20 kilómetros de su casa, hasta que terminó la EGB, el que fue el sistema educativo obligatorio en España entre 1970 y los años 90.
Apenas mantenía relación con su hermano Vicente, cuatro años mayor que ella y único miembro de la familia que no tiene esta discapacidad.
Fue precisamente esta condición la que levantó una barrera de comunicación entre ambos, pese a que él sí sabe hablar en lengua de signos y en muchas ocasiones hiciese de intérprete.
Sin embargo, sí estaba muy vinculada a su madre. "No tenía mucha identidad propia. Siempre ha sido muy dependiente, después lo fue de él. No ha sabido valorarse", indica el hermano a esta revista.
Se refiere a Abelkader, exmarido, padre y autor del asesinato de su hermana y su sobrina, al que llama como "el susodicho, el innombrable".
El hermano de María José recibe consuelo al finalizar los cinco minutos de silencio guardados en Xilxes. Efe / Andreu Esteban
Al recordar la infancia en casa, Vicente confiesa la soledad que vivió mientras su madre se ocupaba de llevarla al colegio: "Podía volver perfectamente a casa un lunes a las siete de la tarde. Yo tenía unos siete u ocho años y, si quería comer, me tenía que hacer yo mismo la comida".
"En un hogar en el que todos eran sordos, yo era el raro. Tenía que estar para servirlos", lamenta.
Sobre María José asegura que tan solo se relacionaba con dos o tres amigas que tenía e insiste en que ella era "muy influenciable": "Dejó de lado a las amigas de toda la vida por culpa de él".
Según considera su hermano, el haberla aislado del resto de su entorno pudo propiciar a su "mal comportamiento". "Mis padres opinaban sobre cualquier cosa que no veían bien y como a ella no le interesaba, dejaba de hablarles".
Relación sentimental
María José y Abelkader se conocieron por internet y empezaron una relación sentimental que duraría alrededor de 15 años. Se casaron en Argelia -él es argelino- cuando ella tendría unos 31 años y se trasladaron a España para formar una familia.
Noemí, de 12 años, era su hija en común. Su carácter poco tenía que ver con el de su madre: "Era alegre, divertida y escandalosa".
De hecho, antes de que naciera la niña hubo "algo más de roce y acercamiento" entre los dos hermanos, pero después se distanciaron.
Vicente rememora el punto de inflexión que terminó por alejarles: "Ni siquiera nos avisaron cuando dio a luz. Mi tía y yo fuimos a visitarla al hospital y hasta me tocó enseñar el DNI para demostrar nuestro parentesco. Mi hermana había dicho a los sanitarios que no tenía familia".
"Una enfermera del mostrador nos comentó que habían recibido quejas de la habitación de al lado. Querían hablar con Servicios Sociales porque la niña -Noemí- había llorado toda la noche y ninguno de los dos se había despertado", cuenta.
Una vez le dieron el alta a María José y la bebé, la familia volvió a Xilxes. Allí, el exmarido llegó a acusar a Vicente de querer "robarles" a su hija. "Me amenazó tres veces con cortarme el cuello", asegura.
Xilxes guarda silencio en memoria de víctimas del trágico suceso. Efe / Andreu Esteban
Volvió a haber un intento de reconciliación cuando enfermó su padre pero, tras fallecer y abrir el testamento, Vicente descubrió que lo habían desheredado de la legítima, la parte reservada obligatoriamente a los descendientes.
A los herederos forzosos (legítima) se les puede desheredar, únicamente por las causas tasadas en el Código Civil (arts. 852 a 855).
Al hermano de María José le acusaban de haber maltratado a su padre, "sin haber denuncia". "Podría haber luchado, pero renuncié a todo. 'Que se lo queden, y aquí paz y allá gloria', dije".
Dos denuncias
Cansada de sufrir violencia machista, María José se separó. "Denunció a Abelkader dos veces por violencia de género", confirmó una familiar a este diario. Una vecina, además, indicó que a veces se escondía en casa de allegados porque "tenía miedo de su expareja".
Una fuente del TSJ de la Comunitat Valenciana aseveró que el argelino fue condenado el pasado 28 de febrero de 2025, por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Vila-real, como autor de un delito de coacciones y otro de maltrato de obra, a realizar trabajos a beneficio de la comunidad que sumaban 76 días.
También se le impuso una indemnización de 200 euros a su exmujer, una orden de alejamiento durante 32 meses y la privación del derecho a la tenencia de armas durante otros 32 meses.
La Guardia Civil registra la casa en València del detenido por el doble crimen de Xilxes. Efe / Manuel Bruque
"Cuando saltaron estas denuncias por malos tratos, me acerqué. Mi hermana tenía vergüenza porque sabía lo que había hecho y no iba a dar el primer paso. Tonta no era", afirma el pariente.
"Me desviví por ella y la he ayudado todo lo que he podido porque era mi hermana, pero nunca ha sido muy recíproco tampoco", agrega Vicente.
María José figuraba en el nivel medio de riesgo en el Sistema VioGén. Su asesinato supuso el segundo crimen machista en una misma semana y del año en la Comunitat Valenciana. Fue la octava víctima por Violencia de Género en España en lo que va de año.
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No estás sola
El Ministerio de Igualdad, por medio de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, quiere recordar que el teléfono 016 (número gratuito y confidencial que no deja rastro en la factura), así como las consultas en línea a través del email 016-online@igualdad.gob.es, el canal de WhatsApp en el número 600 000 016 y el chat online, accesible desde la página web violenciagenero.igualdad.gob.es/, funcionan con normalidad las 24 horas, todos los días de la semana.
En el 016 se puede pedir asesoramiento sobre los recursos disponibles y los derechos de las víctimas de violencia de género, al igual que asesoramiento jurídico de 8 h a 22 h todos los días de la semana, con atención en 53 idiomas y un servicio adaptado a posibles situaciones de discapacidad.