Boticaria García.

Boticaria García. Esteban Palazuelos

Protagonistas

Boticaria García: “Mi escuela fue el mostrador de la farmacia donde me hice entender por ‘la vieja del visillo’”

La experta farmacéutica Marián García se sienta en el estudio ante el micrófono del pódcast 'Arréglate que nos vamos'.

14 abril, 2024 03:03
Cruz Sánchez de Lara Charo Izquierdo

La farmacéutica Marián García, conocida como Boticaria García, comparte el micrófono del pódcast Arréglate que nos vamos conducido por Cruz Sánchez de Lara y Charo Izquierdo.

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"Nuestra invitada de hoy se ha convertido en una de las mayores divulgadoras de nuestro país en cuestiones relacionadas con la alimentación. No es sólo una influencer, es una 'referencer'", asegura Cruz Sánchez de Lara en la presentación del pódcast.

"Pues sí. No solo de temas relacionados con la nutrición, sino con los que tienen que ver en general, con los cuidados y con la salud. Y como buena farmacéutica que es, ella es como un libro abierto para cualquier remedio. Y por más que hace ya mucho tiempo que no se pone detrás de un mostrador, pues podríamos decir que es la auténtica farmacia de guardia", confirma Charo Izquierdo.

Y continúa Cruz: "Nuestra querida boticaria García, Marián García García, ha pasado como un cohete de la rebotica a más de medio millón de seguidores en Instagram. Con cuatro libros escritos con títulos tan peculiares como El jamón york no existe, El moco radioactivo y otros desvelos de padres primerizos, o el más reciente, de hace apenas dos meses, y que no pueden perderse, que se llama Tu cerebro tiene hambre".

"Me ha encantado la referencia que habéis hecho en la presentación a Hipócrates que es el padre de la salud, pero hay una madre muy poco conocida y a mí me gusta siempre que puedo meter la cuñita, que es Hildegarda de Bingen, que es santa y doctora. Fue la primera farmacéutica, la primera médica, pero es que también fue música, poetisa, filósofa. Esa mujer lo tenía todo. Era como la Leonardo da Vinci, sólo que bastantes siglos antes, en el siglo X”, afirma Marián García.

Arréglate que nos vamos con Boticaria García Esteban Palazuelos

"Me gustaría empezar preguntándote si es el sentido del humor el mayor responsable de tu popularidad", pregunta Charo Izquierdo a la invitada.

"Creo que yo esté aquí ahora mismo y que haya cambiado la rebotica de un pueblo de 500 habitantes donde estaba en Cuenca, a acabar en el plató de Sonsoles, sobre todo, se debe a que no he dejado de trabajar. Me mato a trabajar y lo sigo haciendo todos los días. Pero dicho esto, sí que es cierto que el humor quizá ha sido un factor diferencial. Yo soy manchega y se habla mucho del humor andaluz, pero los manchegos, con José Mota, con los de Muchachada Nui, nos vendemos muy mal, pero nuestro humor es el que cierra el año en Nochevieja", confirma Boticaria García.

Asegura la invitada al pódcast que divulgar es como un fármaco. "La divulgación yo la comparo con un fármaco dentro de una píldora, el principio activo es el mensaje, que tiene que ser riguroso, pero luego tiene que haber un excipiente, que es el que hace que el fármaco se absorba o no se absorba y en mi caso pues el sentido del humor y perder un poco esos prejuicios y esa vergüenza que tenemos los sanitarios. Muchas veces con la bata blanca parece que tienes que ser muy serio, porque si no no te van a respetar".

"Yo pasé por muchas batallas porque la gente no entendía, porque tenía que cantar para hablar. Incluso mi madre me decía: 'Pero por qué te pones pelucas'. Yo le decía que, si hago lo mismo que todo el mundo, pues me quedo igual que todo el mundo.  A todos nos gusta reírnos", confiesa.

"Y es muy sano", apostilla Charo.

"Y relajante. Creo que es fundamental, pero sin olvidarnos de lo que tú dices, que la base de todos los éxitos que tengamos en la vida es el esfuerzo, porque el éxito o la satisfacción, no son gratis. Siempre hay una parte de esfuerzo. Pero es verdad que reírte con los demás y de ti mismo es la clave para saltar muchas fronteras", considera Cruz.

Y añade: "Y hay una cosa que yo siempre digo, riéndome un poco de mí misma, pero también presumiendo de mis orígenes, que es que soy una chica de pueblos, no de pueblo, de pueblos, que todavía es mejor. Y me encanta que tú también seas de pueblos".

Farmacéutica y nutricionista

"A mí me preguntan si tengo formación en comunicación. Y yo digo, que no estoy orgullosa de no tener formación en comunicación, pero si que soy farmacéutica y nutricionista, y esto me vino sobrevenido", confiesa García.

Y continúa: "Pero es que mi escuela fue el mostrador de la farmacia. Yo aprendí a hacerme entender con la vieja del visillo y con la Blasa que eran mis clientes- pacientes. Yo no estaba como ahora en un plató con Sonsoles o con Cristina Pedroche cuando estoy en Zapeando, o con Dani Mateo... Entonces eso son habilidades 'skills' que se dice ahora para desenvolverte, pero eso si lo haces de manera sencilla, igual que lo hacía en el mostrador, en la pantalla de las redes sociales el resultado es igual".

Un pueblo es calidad de vida

"Yo quiero hacer un guiño a todas las mujeres que viven en pueblos que nos escuchan, porque he vivido en bastantes pueblos por ser hija de funcionarios y he sido muy feliz en los pueblos. Creo que hay que desmitificar esto de que la felicidad está sólo en las ciudades, porque en los pueblos hay una calidad de vida extraordinaria y se vive de lujo", asegura Cruz Sánchez de Lara.

"La felicidad está en las personas y si tú tienes un entorno amable, el contexto en el que estés va a ser favorable. Yo siempre digo con muchísimo orgullo que mi primera charla divulgativa la di a la que entonces se llamaba Asociación de Amas de Casa del pueblo donde tenía la farmacia en Villaescusa de Haro. Las mujeres del pueblo se organizaban para hacer teatro, para traer a gente que diera conferencias de distintas cosas. Y un día se presentaron en la farmacia y me dijeron que yo podría dar una charla sobre salud o alimentación. Y fue una charla muy glamurosa sobre el sudor, sobre el olor de pies y cómo controlarlo. Era un tema que interesaba en el campo", afirma Boticaria García.

"¿Esa es la primera vez que tú eres consciente de que quieres divulgar?", pregunta Charo Izquierdo a la invitada.

"Mis padres como farmacéuticos también han sido un poco atípicos porque ya daban charlas en los colegios. Yo pasaba la vergüenza de mi vida porque mis padres venían al colegio a hablar de alimentación y memoria. Me metía debajo del pupitre. Entonces yo lo vi en casa. Ellos vieron la necesidad de comunicar a la gente y darles charlas, principalmente alimentación, que es lo más transversal, pero sobre cualquier cosa. Y mi segunda charla fue en el hogar del pensionista de Belmonte y les hablé a los pensionistas en el año 2014 creo sobre microbiota y se puede hacer", confiesa.

"¿Y los pensionistas qué decían?", pregunta Charo.

"Les gustó mucho. Al final yo les tenía que explicar simplemente que tenían que echarle alpiste a unas bacterias buenas, a unos bichitos que tenían ahí en el intestino. Y al final en mi pueblo lo de echar alpiste a los pollos se entiende. Pues ya está. El pan tiene que ser del moreno del que comiais antes que ahora no está de moda", confiesa.

Y añade: "Lo importante era que ellos entendieran que hay una vida en el intestino, y que hay que cuidarla".

El jamón de york no existe

"Y hablando de comer y de alpiste, anda que nos habremos comido todas jamón york. ¿Qué es eso de que no existe el jamón york?" pregunta Cruz.

"No existe porque realmente no existe la legislación es el título del libro del jamón de York. No existe, es literal. Existe el jamón cocido extra, el jamón cocido y el fiambre. Entonces, como la palabra york no existe, tú puedes hacer 'Peta Zetas York' si quieres" dice García.

Y continúa: "Cuando pone york realmente es el fiambre, que es la mala categoría y cuando pone jamón cocido extra, se refiere a la categoría de mayor calidad. Esto no se sabe. Y a mí me parecía gracioso que la gente dijera todo el rato jamón de york,  cuando es algo que no existe y que es una cosa que por marketing se acepta. Y luego realmente esto se hizo más popular porque volviendo a mi madre y a las canciones, a mí se me ocurrió adaptar la canción Forever Young al jamón de york y entonces la canté en Bilbao, delante de 3000 personas en el Euskalduna. (Canta) 'Jamón de york, quiero comer jamón de york. No sabía que no existía esa categoría. Elige siempre categoría extra, tiene más chicha y viene sin fécula...' Fue la primera vez que canté en público".

Añade: "Y a partir de ahí decidí que tenía que cantar. En Zapeando me dejaron cantar durante unos cuantos programas hasta que alguien con criterio dijo mira lo que sea, pero sin cantar".

"Pues te digo una cosa, yo estaba sonriendo, y los oyentes seguro también", contesta Cruz.

"Es que cantar genera dopamina y eso es una cosa que hay que aprovechar. Cuando se dice 'el que canta su mal espanta', pues eso es ciencia. Y la dopamina hace que tú quieras más", explica Boticaria.

"Y hablando de cantar, ¿alguien te ha intentado callar la boca? Alguna compañía o lobby", pregunta Charo Izquierdo a García.

"Alguna que otra vez, sí. He tenido algún problemilla. Especialmente en la pandemia. Se intentaron aprovechar de las personas que abrían los negocios y que  no sabían como desinfectar. Y se empezaron a vender muchos aparatos que no servían para nada. Y entonces yo empecé a hacer un cierto activismo para que no engañaran a la gente", confiesa.

"Me pidieron consejo desde una cooperativa de farmacias que iba a comprar 300 aparatos a 3.000 € cada uno, Un millón de euros. Pero no había ningún posicionamiento oficial sobre esto. Yo tenía la evidencia, me había documentado, tenía un montón de informes, pero no había salido nadie en el Ministerio de Sanidad a decir que esto no se haga. Pero pensé que tenía que mojarme sobre todo porque era perjudicial tener esas máquinas encendidas. No es que no fueran inocuas", explica.

"En la cooperativa no las compraron y me escribió un señor y me puso una denuncia. Me llegó una multa por la Ley Oficial de Protección de Datos, porque al parecer, tenía un fallo de forma en mi página web. El fallo era que yo no tenía puesto mi DNI, que es obligatorio ponerlo, y  la multa fue de 3.000 €", continúa Boticaria.

"Hubo una reducción pagando por pronto pago. Se me quedó la cosita en 1500€. Pero sí que me di cuenta de que a veces, cuando hablas pisas callos. Ahora elijo un poco las batallas y las guerras, porque  a veces me da miedo. Hay muchos intereses creados, tengo familia, tengo hijos y tampoco me quiero meter en muchos rollos, aunque si que hay cosas que me enervan", confirma.

Obesidad y sobrepeso

"¿Qué hacemos mal los padres para que haya tantos niños que tienen sobrepeso?", pregunta Cruz en el estudio

"La obesidad se ha multiplicado por tres en los últimos 50 años. Esto no es una cuestión particular de cada padre. En el último libro, hablo de como el mundo ha cambiado y de cómo el entorno afecta. Tú piensa como era los supermercados hace 50 años, el tipo de alimentos que había. El entorno ha hecho que tengamos unos alimentos que son mucho más palatales, mucho más ricos. Antes las chuches eran una fruta, ahora las chuches lo que hacen es que te hackean el cerebro generando sensación de placer tan grande que cuando tú a un niño le has acostumbrado a darle una palmera de chocolate para merendar,  cuando tú le das luego una fruta, una verdura, es que su cerebro directamente lo rechaza porque no le sabe a nada o le sabe mal", confirma la farmacéutica.

Y añade "Por otra parte, el sedentarismo. Incluso en los pueblos ahora se hace vida de ciudad, y se va en coche a todas partes, cosa que antes no ocurría. Y el sedentarismo es una de las grandes causas".

"Propongo hacer ejercicios, que los llamo los Kit kat, que son como los snacks de ejercicio cada hora o cada dos horas. Se trata de subir y bajar escaleras, levantarte, hacer estiramientos, hacer sentadillas..., es decir, cambiarle el paso a tu cuerpo", concluye.