España redescubre al hombre detrás del diseñador en esta producción estrenada esta semana en Madrid.

España redescubre al hombre detrás del diseñador en esta producción estrenada esta semana en Madrid. Cedida

Moda

El retrato más íntimo de Adolfo Domínguez conquista el cine: el creador que hizo de 'la arruga es bella' un lema en la moda

La película El eco de otras voces repasa la trayectoria vital y profesional del modisto a través de la mirada de su hija Adriana, en el papel de directora.

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Uno de los grandes nombres de la moda patria actual nació en 1950 en el piso de arriba de una sastrería de Pobra de Trives, Ourense. Creció entre telas, se formó en filosofía, arte y cine entre Santiago de Compostela y París, y regresó a Galicia con la ambición de transformar el pequeño negocio familiar en algo que el mundo reconociera.

Y cierto es que lo consiguió. Autor del eslogan más célebre del textil español, La arruga es bella, con él vistió a toda una generación que quería ser diferente. Fue el primero en llevar una firma nacional a las tiendas internacionales, el primero en lanzar un perfume propio y el primero en cotizar en Bolsa.

Empresario, escritor, cinéfilo: Adolfo Domínguez ha sido siempre muchas cosas a la vez, aunque la etiqueta de 'diseñador' pesa sobre su trayectoria más que cualquier otra. Sin embargo, detrás de su marca homónima —hoy imperio— hay un hombre más complejo, con luces y sombras que los focos de las pasarelas nunca han iluminado del todo.

Ese lado más personal quedó al descubierto ayer, 7 de abril, en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, donde se estrenó El eco de otras voces, el documental con el que su hija mayor ha querido retratar al padre tras el genio creativo. "No es una película diseñada. Es una película encontrada", expresan desde la Fundación Adolfo Domínguez.

Adriana Domínguez, graduada en el Lee Strasberg Theatre Institute de Nueva York y miembro vitalicio de The Actors Studio —con cinco películas de producción estadounidense en su currículo—, no quiso hacer un relato corporativo ni un homenaje edulcorado a su padre. Su objetivo fue, según ha explicado, "entrar en la cabeza de Adolfo, entenderlo y aprender de él".

El resultado es un retrato poliédrico que alterna la voz del protagonista con la de personas de su entorno: periodistas especializados, compañeros de sector, figuras a cargo de las principales instituciones del sector... Cada uno aporta una capa de una persona que, reza la sinopsis, es "un emblema de la moda. Pero también un enigma".

Del taller al imperio

El filme también plasma partes de su historia que hasta entonces habían permanecido en una parte más desconocida de su biografía. Desde su infancia en Trives hasta su paso por la cárcel franquista, hasta llegar a París, donde la ebullición cultural de finales de los 60 moldeó la mirada del estudiante que luego se convertiría en magnate.

Para entender la dimensión de lo que Adolfo Domínguez significó para España hay que situarse en 1983. El país llevaba apenas ocho años de democracia. El diseñador, que ya había desfilado en Cibeles en 1980, recuperó el lino de su infancia —ese tejido desechado precisamente porque se arrugaba— y lo convirtió en símbolo.

"Una estética para un país con una nueva ética", dice la sinopsis del documental. Un año después de aquello, vistió a los actores de Miami Vice y al año siguiente desfiló en París, en la sala Wagram, sellando la proyección internacional de una compañía que acumularía, desde entonces, una larga lista de hitos pioneros.

El diseñador, de espaldas en una escena de la película.

El diseñador, de espaldas en una escena de la película. Cedida

Primera firma de moda en abrir tiendas fuera de España, primera en lanzar un perfume propio —Agua Fresca, en 1990—, primera del sector en cotizar en Bolsa (1997). Con 342 puntos de venta en 17 países y más de 1.000 empleados, también ha tenido que sobreponerse a adversidades, entre ellas, el incendio que en 1991 arrasó sus fábricas en Ourense.

Adolfo Domínguez supo sortear todos esos baches con ojo de empresario y curiosidad de creativo. Esto último, además, lo ha llevado a convertirse en el modisto gallego más premiado: Premio Nacional de Moda del Ministerio de Cultura (2019), Aguja de Oro (1997) y Lifetime Achievement en la Miami Fashion Week, entre otros galardones.

Más allá de su buen manejo de los tejidos y los negocios, también es un lúcido hombre de letras. En los últimos 30 años ha publicado dos versiones de su novela Juan Griego (1992 y 2018), que le llevó a numerosas presentaciones en ciudades de España y del extranjero. "Un monumento literario", dijo de ella el poeta Luis García Montero, hoy director del Instituto Cervantes.

Fotograma de 'El eco de otras voces'.

Fotograma de 'El eco de otras voces'. Cedida

La mirada del relevo

En 2020, el diseñador dejó la presidencia del grupo para cederle el testigo a sus tres hijas. La mayor, Adriana, lleva hoy las riendas como presidenta ejecutiva tras ser nombrada directora general en 2017 y consejera delegada en 2019. Latente queda en sus entrevistas con EL ESPAÑOL su conocimiento de una marca con nada menos que 50 años de historia.

Para su padre sólo encuentra buenas palabras. "Es un gran soñador, pero no sólo eso; es un gran ejecutor. Una persona capaz de visionar aquello que todavía no existe. Él lo tiene en su cabeza, ve cómo hacerlo posible, lo coge y lo crea", llegó a decir, orgullosa de haber heredado su capacidad de "ver mundos invisibles que luego se transforman en realidad".

Y esa mirada sensible y visionaria explica, en parte, el propósito de la película, que si por algo destaca es porque podría haber sido encomendada a cualquier otro director... pero ha recaído en una de las personas más queridas por el genio del textil. Así, en este aniversario especial, "abrimos el baúl de nuestro legado", ha dicho su presidenta ejecutiva.

Adolfo Domínguez y Adriana Domínguez en una conversación.

Adolfo Domínguez y Adriana Domínguez en una conversación. Cedida

En palabras de la directiva —que, como curiosidad, ha sido nombrada una de 'Las Top 100 Mujeres Líderes' de este año— , "las empresas empiezan con una visión, con un sueño. Esta película es una forma de entrar en la cabeza de Adolfo, entenderlo y aprender de él". Una idea que, reveló a este medio en 2024, llevaba gestándose desde hace mucho tiempo.

La película tuvo su primer pase en octubre de 2024, en la 29ª edición del Ourense Film Festival (OUFF), festival con el que la familia tiene una relación histórica: el propio empresario lo inauguró como coproductor del largometraje La Moños en 1996.

Producida por la Fundación Adolfo Domínguez con la colaboración de la Diputación de Ourense, la cinta llega esta semana a Madrid 18 meses después de aquel estreno gallego, con el objetivo de seguir explorando territorios compartidos entre la industria de la moda y la gran pantalla.

La arruga, medio siglo después, sigue siendo bella.