La fundadora de los cosméticos 'Sarah Becquer' Mar Sieira.

La fundadora de los cosméticos 'Sarah Becquer' Mar Sieira.

Moda y Belleza

Mar Sieira, cosmetóloga: “No entiendo que la piel tenga que sufrir, picar y descamarse para mejorar”

La fundadora de la firma Sarah Becquer es una apasionada por la botánica y por la dermocosmética natural. 

17 mayo, 2022 03:34

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Mar Sieira reúne en sus fórmulas el legado familiar de cuatro generaciones de farmacéuticos y su experiencia en grandes multinacionales del sector biotecnológico.

En cada producto Sarah Becquer hay muchas horas de trabajo y cientos de plantas testadas, hasta conseguir esa mezcla magistral de activos vegetales para que la piel aproveche al máximo sus beneficios.

La empresaria quiere que trasformemos la rutina de belleza en un momento único y pausado, y que cuidar nuestra piel se convierta en el instante más esperado del día. Ella lo heredó de su familia, especialmente de su bisabuela Sarah Becquer, una americana exquisita y sofisticada que da nombre a la compañía.

“El nombre viene de mi bisabuela paterna Sarah, una eminencia de la familia que se cuidaba mucho y era una grandísima cocinera. Con un don innato para el arte de la mesa, para convertir lo cotidiano en un momento especial y para cuidar de sus flores y plantas”, asegura Mar.

Esta cosmética, creada en España ha sido formulada libre de agua, siendo 100% activa, es decir, basada en aceites, lo que convierten a su fundadora en una mujer intrépida que busca un cambio en la mentalidad y el uso de la dermocosmética.

"Si te hablo de aceites faciales en España, te puedo decir que soy una punta de lanza. Tengo que hacer muchísimo ruido para influir en el cambio de paradigma para el cuidado de las pieles".

"El aceite es el agente hidratante por excelencia porque forma parte de las membranas de las células e impide la pérdida de agua transepidérmica y protege esa membrana celular", afirma.

Y continúa: “Desde siempre, en España la gente piensa que un aceite produce granos o da brillo a la piel. Entonces, el cambio de paradigma que yo promulgo acerca de cómo hidratar la piel a base de aceite con retinol, vitamina C o con un agente reparador, en lugar de usar una crema o sérum, es un cambio importante y difícil en la mentalidad de los españoles”.

"En otros mercados como Reino Unido o EE UU, incluso Corea con sus 12 pasos de cuidados, hay un aceite facial siempre en sus rutinas cosméticas, pero en España no".

"Hay mala información, pero tengo que seguir dedicándole mucho tiempo y sobre todo, demostrar su eficacia", concluye.

Productos Sarah Becquer.

Productos Sarah Becquer.

Pregunta: ¿Qué aporta esa base en aceite a la dermis?

Respuesta: Son fórmulas libres de agua 100% activas. Significa que cuando tú miras los ingredientes de cualquier sérum o crema del mercado, su principal ingrediente es agua, entre el 60 y el 90%, y el resto son activos, entre los que hay que incluir conservantes porque el agua va a enranciar la fórmula.

¿Qué pasa si usamos fórmulas en aceite? Pues que el aceite, al igual que ocurre en las conservas, es un conservante en sí mismo. 

Esto tiene una primera implicación para la piel porque le aportamos los agentes hidratantes y los activos que hayamos introducido en la fórmula. No le estoy poniendo agua. A la hora de ser honestos en la cosmética, esto es muy importante, porque el 100% de los ingredientes aportan y además transforman la piel.

La estructura celular de la piel está formada por lípidos, y al igual que nos tomamos suplementos nutricionales como el omega 3 o el 6, estos activos vegetales los contienen formando parte de las estructuras lipídicas. Estoy alimentando a la piel, aportando esos suplementos nutricionales lípidos, vitaminas, oligoelementos y antioxidantes que se quedan ahí. La piel los entiende como propios y los incorpora en su estructura.

Por otro lado, es una cosmética muy respetuosa porque no produce irritaciones. Eso de que la piel 'pique' para transformarse o que tenga que sufrir o descamarse no lo entiendo.

Cuando incluimos un retinol en uno de nuestros productos, una molécula perfecta antiedad, al ir formulada de esta manera no va a descamar la piel. No hay que agredir de esa manera a la piel.

Las fórmulas de los productos contienen una base de aceite.

Las fórmulas de los productos contienen una base de aceite.

¿Fundó la marca Sarah Becquer durante la pandemia?

Desarrollé la marca un poco antes de vender la farmacia que tenía. Trabajé en la industria farmacéutica durante 13 años, y me decidí a comprar mi propia farmacia porque quería estar más cerca de mi familia.

Al cabo de un tiempo, decidí venderla, pero como Sanidad tarda cuatro meses en hacer el traslado, yo ya me estaba planteando crear mi propio laboratorio. Mientras estaba haciendo los trámites para venderla empecé a desarrollar los productos.

Creé la marca. La iba a lanzar en la feria del sector más importante en IFEMA, pero el 10 de marzo cancelaron todo por la pandemia y no pude presentarla. No tenía ninguna intención de lanzar la marca durante el confinamiento...

Pero seguí con el proyecto durante la pandemia porque confío mucho en él, y creo que tenemos una misión importantísima en el cuidado de la piel en el mercado español. Considero que no hay que perder esa lucha.

¿Qué le impulsó a crear su laboratorio y la marca?

Yo venía de la industria farmacéutica, de Biotecnología en concreto, y fui tocando un montón de 'palos'. Cuando tuve la farmacia, descubrí el poder que tenía la dermocosmética y el consejo a los clientes.

Soy una fiel creyente en los aceites faciales y en su impacto en la calidad de la piel. Cuando quería aconsejar determinados productos tenía que tirar de marcas extranjeras y todos los productos me parecían iguales: blanco y azul, rosa y blanco... Quería traer perfumería más premium y me apoyaba en marcas que se producían fuera de España.

Pronto vi que había un hueco en el mercado, tanto a nivel de sensorialidad, como también en la eficacia de los activos que trabajamos en las farmacias, tales como los retinoides. Así que traté de hacer fórmulas muy ricas con una base vegetal.

La tesina en Farmacia la hice en botánica. Soy una loca del monte, me he pasado la vida escalando montañas y el amor a las plantas lo tengo incorporado desde muy pequeña.

Aunque me he dedicado otras cosas, sé mucho de botánica porque he leído mucho a lo largo de mi vida.

Cuando le contaba a algunas amigas que iba cerrar la farmacia para abrir mi laboratorio decían: ¡Será de plantas! Quién me conoce, tenía claro que lo mío iba por ahí.

La cosmética Sarah Becquer responde a una concepción holística de la belleza.

La cosmética Sarah Becquer responde a una concepción holística de la belleza.

Cómo han sido estos dos años de Sarah Becquer en el mercado español. 

Ha sido una experiencia espectacular. Esta empresa es mi plan de vida y es un camino largo. En estos dos años hemos lanzado más de 60 referencias en el mercado. Estamos escuchando todos los días las necesidades del cliente final, y qué mejor marketing que éste, porque estamos probando los productos cada día y recibiendo ese feedback.

Es un camino satisfactorio, aun con las circunstancias de una pandemia y de cómo está el mercado. Hay mucho por hacer. Esto acaba de empezar, y tenemos que seguir trabajando.

Claro, también con momentos de sufrimiento, con mucha prueba-error, y mucho tortazo físico y emocional. Te equivocas y hay que levantarse y volver a empezar. Tampoco tengo prisa, esto es un proyecto de vida, así que estoy comiendo dosis de paciencia todos los días y espero que vaya calando poco a poco...

¿Cuáles son los próximos pasos? Internacionalización quizás…

Ya estamos dando los primeros pasos a través de una empresa que nos está ayudando, porque como no somos muy grandes tenemos que subcontratar algunos aspectos. Nos van a ayudar a abrir mercados en todo el mundo, pero aún hay que consolidar mucho en nuestro propio mercado.

Han lanzado más de 60 referencias al mercado...

Tenemos líneas faciales y corporales, muy sensoriales con unos rituales preciosos. Nos dió la oportunidad la experta en belleza, Paz Torralba de ponerla en marcha en sus centros The Beauty Concept, y luego nos abrió las puertas del recién inaugurado spa del Mandarin Oriental Ritz de Madrid.

Disponemos de una línea dedicada al ritual entero, productos y complementos porque Sarah Becquer es un cuidado holístico de la piel. No se trata sólo de un aceite, sino que hay muselinas, diademas, aceites limpiadores, cepillos corporales, almohadas térmicas con semillas de lavanda, etc.

El pasado mes de enero lanzamos una fórmula fácil con vitamina C, liposoluble, que es una maravilla, con retinol normal y despigmentante. Hasta las pieles sensibles pueden utilizarlo. Ahora acabamos de lanzar un colágeno en aceite, con aceite nutritivo que ha sido un bombazo en los puntos de venta y en la web.

¿Qué productos se aplica en su rutina diaria?

Tengo que confesar que estos productos nacen un poco de forma egoista, ya que tengo la piel sensible y no había en el mercado lo que necesitaba.

Por la mañana, utilizo el aceite limpiador. Después, según el día y como tenga la piel, me aplico uno u otro. Si la tengo bien, me aplico el aceite con vitamina C, y el contorno de ojos también con vitamina C y a correr.

Si tengo la piel un poco sensibilizada, utilizo Recovery Oil, mi producto fetiche y con el que empecé.

Por la noche, realizo una limpieza facial con el bálsamo de vitamina C. Se trata de una limpieza balsámica para las que nos gusta dejar el producto 3 o 4 minutos en la piel antes de aclarar y funciona como mascarilla. La piel se va relipidizando utilizando esos aceites y va ganando elasticidad y suavidad.

Después aplico el contorno de ojos de retinol y una vez a la semana me pongo una mascarilla con arcilla. Tenemos varias y a mí me gusta la calmante y detox, que es iluminadora. También hay un exfoliante facial en aceite que lo utilizo una vez a la semana, a veces mezclado con la arcilla y otras sólo. A medida que te vas haciendo mayor, la piel tiende a mostrarse seca al final de la semana, y con este producto podemos renovarla.

En el cuerpo, también utilizo tres veces por semana un aceite de drenaje linfático que me encanta y un aceite corporal con retinol.

Han adquirido un gran compromiso con la sostenibilidad y el medio ambiente.

Éste es otro de los pilares fundamentales de Sarah Becquer. Tengo la gran suerte de haber lanzado la empresa en el siglo XXI. Quien decida poner en marcha una empresa hoy, no puede dejar de hablar sostenibilidad en sus procesos de fabricación y de gestión de la materia prima.

Nuestra cosmética es libre de agua, con lo que imagina el poco gasto de agua que hacemos en el laboratorio y formulamos en lotes muy controlados.

Colaboramos con muchos proyectos. Un día al año dedicamos el porcentaje de las ventas a distintas causas como reforestar los bosques de España, con iniciativas que al consumidor de Sarah Becquer, que no va tanto a precio sino a calidad, le gusta formar parte.

Realizamos plantación de agrovoltaicas, es decir, introducimos plantas medicinales en zonas de energías renovables como campos de energía solar, de manera que toda esa materia prima la podamos utilizar después en el laboratorio.

Usted que es una mujer de Ciencia, ¿cómo podemos hacer para que las niñas ocupen su lugar en el mundo científico?

Principalmente, a través de la educación, enseñándolas para que tengan pensamiento lateral y crítico. Se lo digo también a mi hija para que vea que no hay límite en sus sueños y en su creatividad.

Que sean conscientes de que son arquitectas de su propio destino. Cada uno tenemos una esencia tan distinta y tan importante genéticamente que es importante enseñarles a creer en sí mismos.

Creo que es muy bueno plantearles desde pequeños qué quieren hacer con su vida. Que tengan un gran objetivo...

¿Qué diría su bisabuela hoy, Sarah Becquer, si viera lo que ha construido?

Me daría un abrazo grandísimo y me diría qué bien que has creado lo que has soñado...