Reforma en la cocina de una vivienda.

Reforma en la cocina de una vivienda.

Interiorismo

José Arroyo, interiorista, sobre el precio de las reformas: "El metro cuadrado ya supera los 1.500 euros"

Reformar una vivienda requiere planificación, asesoramiento y decisiones bien meditadas que cada vez supone una mayor inversión.

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Reformar una vivienda ya no es solo una cuestión estética. En ciudades como Madrid, donde el parque inmobiliario envejece, cada vez más propietarios optan por renovar sus casas para ganar confort, eficiencia y valor de mercado.

Sin embargo, antes de comenzar cualquier obra para mejorar el hogar hay que hacerse una pregunta importante: ¿cuánto cuesta realmente una reforma integral?

Aunque no exista una respuesta universal, los expertos sí manejan horquillas bastante claras. El interiorista José Arroyo sitúa el precio de una reforma completa de un piso de 80 metros cuadrados entre los 100.000 y los 120.000 euros. Una cifra que, lejos de ser fija, depende de múltiples variables.

El precio por metro cuadrado

Uno de los indicadores clave es el coste por metro cuadrado. Según Arroyo, este puede oscilar entre los 1.000 y los 1.500 euros. La diferencia responde, principalmente, a la calidad de los materiales y al nivel de detalle en los acabados.

No es lo mismo optar por revestimientos básicos que por soluciones de alta gama. Suelos, pinturas, carpinterías o elementos decorativos pueden disparar el presupuesto si se eligen opciones más exclusivas.

"Todo depende de cómo se rematen paredes y suelos o del tipo de madera en las carpinterías", explica el interiorista. Además, el grado de personalización también influye. Diseños a medida, distribución adaptada o soluciones específicas elevan el coste frente a reformas más estándar.

Cocina y baño: lo más caras

Dentro de una reforma integral, no todas las estancias cuestan lo mismo. Hay dos espacios que concentran la mayor parte del presupuesto: la cocina y el baño.

La cocina lidera el ranking. Esto se debe a la complejidad de sus instalaciones, que incluyen fontanería, electricidad, electrodomésticos y, en muchos casos, sistemas de ventilación. Según Arroyo, una cocina sin amueblar puede situarse entre los 20.000 y los 25.000 euros.

El baño, aunque más pequeño, también supone una inversión considerable. Su reforma puede oscilar entre los 10.000 y los 15.000 euros, dependiendo de los sanitarios, griferías y acabados elegidos.

A estas cifras hay que añadir el mobiliario y los elementos decorativos, que pueden aumentar significativamente el coste final si se apuesta por diseños de alta gama o piezas a medida.

Claves para evitar sobrecostes

El tiempo es otro factor determinante. Una reforma integral no suele bajar de los cuatro meses de duración. A este plazo hay que sumar el tiempo de fabricación y entrega de mobiliario, que puede alargar el proceso hasta los cinco meses o incluso más.

En el caso de reformas parciales, como una cocina o un baño, los plazos son más ajustados y suelen situarse entre cuatro y cinco semanas.

Más allá del tiempo, también conviene tener en cuenta la fiscalidad. Las reformas pueden beneficiarse de un IVA reducido del 10%, siempre que se cumplan ciertas condiciones, como que los materiales no superen el 40% del coste total de la obra.

Pero si hay un aspecto en el que coinciden todos los expertos es en la planificación. Tener claro desde el principio qué se quiere hacer es fundamental para evitar desviaciones en el presupuesto. Un proyecto bien definido permite anticipar problemas y reducir imprevistos.

La organización también juega un papel clave. Retrasos en la llegada de materiales o una mala coordinación de los gremios pueden alargar la obra y encarecerla. Por eso, Arroyo insiste en la importancia de trabajar con un calendario realista y bien estructurado.

Contar con profesionales especializados es otra de las recomendaciones. Aunque pueda parecer un coste adicional, recurrir a una empresa o a un interiorista puede traducirse en un mayor control del presupuesto y en menos sorpresas durante el proceso.