Un coche en una plaza de garaje comunitaria.

Un coche en una plaza de garaje comunitaria. Imagen de archivo

Interiorismo

Ya es oficial: la Ley de Propiedad Horizontal prohíbe invadir otra plaza de garaje o zonas comunes

Invadir otra plaza o zonas comunes del garaje puede acarrear conflictos vecinales e incluso sanciones si no se respetan los límites establecidos.

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Contar con una plaza de garaje dentro de un edificio es algo que muchas personas desean, pero hay ocasiones en las que no se le da demasiado uso a esa plaza y se decide alquilarla para rentabilizarla.

Tanto en este caso como si se utiliza para un disfrute propio, hay que tener muy claro que la Ley de Propiedad Horizontal prohíbe que un coche invada otra plaza u otras zonas comunes del garaje, y por este motivo conviene aparcar el vehículo correctamente para evitar cualquier tipo de conflicto vecinal.

La normativa vigente deja claro que cada propietario debe utilizar su plaza de garaje sin causar perjuicio a los demás, lo que significa que el coche no puede sobresalir de sus límites. Por lo tanto, tanto el propietario de la plaza de garaje como el usuario que la utilice, si está alquilada, deberán respetar las marcas y limitaciones físicas de la plaza asignada.

Es importante tener en cuenta la normativa vigente para evitar posibles problemas entre vecinos, puesto que el hecho de que un coche sobresalga de una plaza, aunque lo haga ligeramente, puede suponer que se bloquee o dificulte el tránsito en el interior del garaje.

De igual manera, esta situación podría suponer la invasión de zonas peatonales o impedir el uso de plazas contiguas. Por lo tanto, deben ser respetados los límites de cada plaza de garaje y no invadir las zonas comunes ni otras plazas contiguas.

Alquilar plaza a externos

Una de las dudas más habituales entre quienes deciden alquilar su plaza de garaje a otra persona es saber qué sucede si se alquila a una persona ajena al edificio. Aunque para muchos puede parecer que no tiene demasiado problema al respecto, es una situación que genera cierta controversia en las comunidades de vecinos.

Mientras que hay quienes aseguran que pueden hacer lo que cada uno quiera con su propiedad, otros se muestran contrarios a este pensamiento y consideran que se debe priorizar la seguridad del inmueble.

Ante este tipo de situaciones, lo mejor es recurrir a los estatutos de la comunidad, donde se puede comprobar si existe o no una prohibición explícita al respecto de su alquiler a personas ajenas a la comunidad.

No obstante, aunque la plaza de garaje sea de tu propiedad, no se pueden saltar las reglas. Así se refleja en el artículo 5 de la Ley de Propiedad Horizontal, en el que se deja claro que los estatutos pueden regular el uso que se les da a las instalaciones.

Esto quiere decir que, si desde un principio los estatutos de la comunidad prohibieron el alquiler de plazas de garaje a personas ajenas del edificio alegando cuestiones de seguridad, la comunidad está en su derecho de exigir a cualquier vecino que no pueda alquilar esta plaza a una persona que no resida en el inmueble.

Por qué pueden prohibir alquilar a externos

Aunque hay muchas personas que no entienden esta situación al considerar que, al ser de su propiedad, pueden hacer lo que les venga en gana con la plaza de garaje, al encontrarse esta en el interior de un garaje comunitario, hay que tener claro que las acciones no pueden afectar al resto de vecinos.

Así lo refleja claramente la Ley de Propiedad Horizontal en su artículo 7.2, en el que indica que la libertad de los propietarios acaba donde empieza la de los demás, dejando claro cómo se debe actuar en estos casos.

“Al propietario y al ocupante del piso o local no les está permitido desarrollar en él o en el resto del inmueble actividades prohibidas en los estatutos, que resulten dañosas para la finca o que contravengan las disposiciones generales sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas”, indica el citado artículo.

De esta manera, atendiendo a la LPH, se puede justificar la prohibición de alquilar plazas de garaje a personas ajenas a la comunidad de vecinos por motivos de seguridad. La entrada de personas externas puede ser considerada por el resto de vecinos una molestia o un riesgo para la seguridad.

Es por ello que, si la comunidad de vecinos demanda a un vecino que ha alquilado su plaza a una persona externa, y en los estatutos estaba estipulada su prohibición, un juez obligará a terminar el alquiler de la plaza de garaje.

Cómo alquilar una plaza legalmente

Para evitar problemas con respecto al alquiler de una plaza de garaje a una persona que no resida en ese edificio, es imprescindible que, en primer lugar, se revisen los estatutos de la comunidad, asegurándose de que no existe ningún tipo de prohibición al respecto.

También convendría echar un vistazo al registro de la propiedad, ya que, si existe una norma que prohíbe alquilar plazas de garaje a personas ajenas al edificio, debe aparecer por escrito en el registro de la propiedad. En caso contrario, habrá un cierto margen legal para poder arrendar la plaza.

Por otro lado, conviene asegurarse de que la persona a la que se alquile la plaza no va a causar problemas al resto de vecinos y que siga las normas establecidas, ya que, si no lo hace, el responsable ante la comunidad de vecinos y la ley será el propietario de la misma.