María Lo en un fotomontaje de El Español.
María Lo, chef: "La crema fría más sana y elegante del verano se hace con 3 calabacines, caldo y 50 g de queso azul"
El calabacín, la albahaca y la combinación de quesos permiten preparar una crema fría y sabrosa, mientras que la pera aporta un contraste fresco.
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- Total: 35 min
- Comensales:3
Las cremas frías son uno de esos platos que ganan protagonismo en España cuando suben las temperaturas. Son fáciles de preparar con antelación, admiten multitud de verduras y permiten tener en la nevera un primer plato listo para servir.
Más allá del gazpacho y el salmorejo, ingredientes tan cotidianos como el calabacín también pueden convertirse en la base de una crema refrescante. María Lo propone combinarlo con albahaca, dos quesos de sabores intensos y pera fresca.
La chef prepara esta receta con tres calabacines y una cebolla dulce, pero son los pequeños detalles los que terminan diferenciándola. Utiliza 60 gramos de Idiazábal ahumado y 50 gramos de queso azul para aportar cremosidad y un sabor más marcado.
El truco está en la albahaca
La elaboración comienza de una manera bastante sencilla. María cocina primero la cebolla con mantequilla y después incorpora los calabacines, que termina cociendo con caldo de verduras.
Es al final cuando añade la leche, los quesos rallados y un puñado de albahaca fresca. Y aquí aparece una de sus recomendaciones más interesantes: una vez incorporada la hierba aromática, evita prolongar demasiado la cocción.
La intención es que la albahaca conserve un verde intenso. Por eso deja cocinar únicamente uno o dos minutos, el tiempo suficiente para que se ablande y los quesos se derritan antes de triturar.
Una crema con la textura al gusto
María Lo utiliza además otro truco para controlar la consistencia. En vez de triturar directamente las verduras con todo el caldo, separa primero los sólidos del líquido.
Tritura las verduras y va incorporando poco a poco el caldo reservado hasta conseguir el espesor que busca. Así resulta mucho más fácil evitar que la crema termine excesivamente líquida.
Receta de crema fría de calabacín
Ingredientes
- Calabacines, 3 unidades
- Cebolla dulce grande, 1 unidad
- Mantequilla sin sal, 2 nueces
- Albahaca fresca, 1 puñado
- Caldo de verduras, 1 litro
- Leche entera, 1/2 vaso
- Queso Idiazábal ahumado, 60 g
- Queso azul, 50 g
- Pera madura, 1 unidad
- Pimienta negra, al gusto
- Sal, al gusto
- Aceite de oliva virgen extra, al gusto
Paso 1
Pela la cebolla y córtala en dados de aproximadamente un centímetro. Pela también los calabacines y trocéalos en cubos algo más grandes.
Paso 2
Derrite las dos nueces de mantequilla en una olla a fuego medio. Incorpora la cebolla con una pizca de sal y cocínala hasta que esté tierna y empiece a adquirir un ligero tono dorado.
Paso 3
Añade los calabacines y continúa cocinando hasta que comiencen a ablandarse. Ajusta entonces de sal y pimienta.
Paso 4
Calienta aparte el litro de caldo de verduras y viértelo sobre los calabacines cuando estén tiernos y ligeramente dorados. Cocina el conjunto a fuego medio durante unos 12-15 minutos.
Paso 5
Incorpora un chorrito de leche, los 60 g de Idiazábal rallado, los 50 g de queso azul y un puñado de albahaca fresca.
Paso 6
Cocina únicamente uno o dos minutos más, hasta que el queso se haya fundido y la albahaca esté blanda. Evita prolongar este paso para conservar mejor el color verde de la crema.
Paso 7
Cuela la preparación y separa las verduras del líquido. Tritura primero los sólidos y añade después el caldo poco a poco mientras sigues batiendo, hasta obtener la textura deseada.
Paso 8
Deja que la crema pierda temperatura fuera de la nevera y, una vez templada, introdúcela en el frigorífico hasta que esté bien fría.
Paso 9
Sirve en boles y termina cada ración con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, unos dados de pera madura y algunas hojas de albahaca fresca.
Después solo necesita enfriarse primero a temperatura ambiente y posteriormente en la nevera. María la termina con aceite de oliva virgen extra, pera troceada y unas hojas de albahaca.
La chef incluso prepara cantidad suficiente para guardarla en botellas de un litro en el frigorífico. "No sabéis lo maravilloso que es abrir la nevera y darle un trago", cuenta sobre una receta pensada precisamente para tomarse bien fría.