Jordi Cruz y Rebecca Lima.

Jordi Cruz y Rebecca Lima. Gtres.

Estilo de vida

Jordi Cruz, chef: "No quería tener hijos, pero mi mujer me obligó: hoy creo que hay que tenerlos, aunque no te guste"

El chef de ABaC explica cómo la llegada de sus dos hijos transformó su forma de entender la familia, la pareja y las prioridades de la vida.

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Durante más de dos décadas, Jordi Cruz se ha consolidado como uno de los grandes referentes de la alta cocina española. Al frente de ABaC, con tres estrellas Michelin, y como jurado de MasterChef, el chef catalán ha construido una carrera marcada por la excelencia, la disciplina y una dedicación casi absoluta a su profesión.

Sin embargo, detrás de los fogones y de las cámaras también hay una faceta mucho más desconocida. Casado con la arquitecta y empresaria brasileña Rebecca Lima, el cocinero es padre de dos hijos, Noah y Nico, una experiencia que ha cambiado por completo su forma de entender la vida y sus propias prioridades.

Precisamente, al hablar sobre esa transformación, Jordi Cruz ha sorprendido con una confesión que ha generado un intenso debate. El chef ha reconocido que durante años no quería tener hijos y que fue su mujer quien dio el paso definitivo para formar una familia, una decisión que hoy asegura que volvería a tomar sin dudarlo.

La paternidad y los cambios

Jordi Cruz (Manresa, 1978) lleva más de dos décadas situado entre los grandes nombres de la gastronomía española. Su talento comenzó a llamar la atención siendo muy joven y, con apenas 26 años ya se había convertido en el chef español más joven en conseguir una estrella Michelin.

Con el paso de los años consolidó su prestigio al frente de ABaC Restaurant, en Barcelona, donde actualmente mantiene tres estrellas Michelin. Paralelamente, su popularidad dio un enorme salto gracias a su incorporación como jurado de MasterChef, un programa que lo convirtió en uno de los cocineros más conocidos por el gran público.

En el plano personal, mantiene una relación con Rebecca Lima, arquitecta y empresaria brasileña. La pareja dio la bienvenida a su primer hijo, Noah, en agosto de 2023. Un año después contrajeron matrimonio y, en julio de 2025, ampliaron la familia con el nacimiento de Nico.

Pese a que ambos procuran mantener su vida privada alejada de los focos, en los últimos meses Jordi Cruz ha hablado en varias entrevistas sobre cómo la llegada de sus hijos ha transformado por completo su forma de entender la vida.

Una de las conversaciones que más repercusión ha tenido fue la que mantuvo en el pódcast B3TTER, donde recordó que durante muchos años no tenía claro si quería ser padre. De hecho, reconoció con humor que fue Rebecca Lima quien dio el impulso definitivo para formar una familia.

"A mí me obligó mi mujer", afirmó entre risas. "Ella marcó todo. Me dijo: 'Aquí nos vamos a casar, aquí vas a decir que sí...'. Yo soy muy buen mandado, un soldado. Cuando formo parte de un equipo, cumplo", comentó, dejando claro el tono distendido con el que hacía esa reflexión.

Jordi Cruz en el videopódcast de B3TTER.

Durante esa conversación, el chef explicó cómo ha cambiado su visión de la paternidad desde el nacimiento de sus hijos. Fue entonces cuando aseguró que "hay que tener hijos, aunque no te guste", una reflexión que acompañó de varias matizaciones sobre el sentido que, en su opinión, aporta formar una familia.

Lejos de plantearlo como una obligación universal, el chef explicó que hablaba desde su propia experiencia, convencido de que la paternidad le ha aportado una dimensión de la vida que antes no imaginaba.

"Es un complemento tan bonito. Construir algo en equipo, con tu sangre... Le da mucho sentido a una segunda etapa de la vida, en la que la química ya no es la misma, las prioridades no son iguales y ya no eres tú", reflexionó.

Aun así, quiso introducir un importante matiz para evitar interpretaciones erróneas. "Es necesario tener hijos, aunque no obligatorio", señaló después, dejando claro que considera que cada persona debe decidir libremente si desea o no formar una familia.

En otra entrevista, concedida al pódcast Vidas Abiertas, profundizó todavía más en cómo vivió ese cambio. Según explicó, siempre había sido consciente de que tener hijos suponía un giro absoluto en la vida de cualquier persona, aunque reconoce que hasta que no lo experimentó no pudo comprender realmente su alcance.

"Sabía que era una fantasía, que te pone el mundo al revés, que dejas de ser el protagonista porque ahora lo son ellos. Yo lo he hecho de una forma muy consciente y disfrutándolo mucho. Por lo tanto, no me he llevado un sorpresón", explicaba.

El cocinero también confesó que el nacimiento de su primer hijo marcó un antes y un después. "El día que le vi la carita al primero, pasas tú a ser secundario totalmente", recordaba, poniendo de manifiesto cómo cambiaron sus prioridades desde ese momento.

Más allá de la emoción que le produce la paternidad, Jordi Cruz también ha explicado cuál es el modelo educativo que intenta seguir con sus hijos. Asegura que desea transmitirles disciplina, aunque sin caer en el autoritarismo, y que prefiere acompañarlos durante su crecimiento antes que imponerles un camino determinado.

"No soy el típico padre que dice que les va a preparar para que vayan por la vida como campeones. El niño se la va a pegar. Se irá construyendo a sí mismo y yo voy a estar ahí", explicaba en Vidas Abiertas.

Sobre los límites, reconoce que considera importante enseñarles que existen normas. Incluso bromeó asegurando que, de vez en cuando, les dedica una mirada con "cara de MasterChef" para que comprendan cuándo deben aceptar un "no".

Al mismo tiempo, insiste en que no pretende moldear la personalidad de sus hijos. Su objetivo, afirma, es acompañarlos para que descubran quiénes son y puedan desarrollar libremente su propio camino.