Elma Saiz Ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de España.

Elma Saiz Ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de España. Imagen de archivo

Estilo de vida

Noruega da una lección a España: jubilación a los 67 años, la paga es de 2.100 euros y la mayor hucha del mundo

Descubre cómo el país nórdico blinda su futuro con el Fondo del Petróleo y un modelo de ahorro obligatorio que garantiza pensiones estables y sostenibles.

Más información: Es oficial: a partir de 2027, la edad de jubilación será la de 67 años salvo que tengas 38 años y 6 meses cotizados

Publicada

El debate sobre las pensiones sigue marcando la agenda económica en España. El envejecimiento de la población y el aumento del gasto mantienen la incertidumbre entre trabajadores y jubilados sobre la sostenibilidad del modelo actual. En este contexto, Noruega se erige como un referente internacional gracias a un sistema blindado por el ahorro y una de las mayores reservas económicas del planeta.

La diferencia fundamental no radica solo en la cuantía de la prestación, sino en su arquitectura financiera. Mientras que España depende casi exclusivamente de las cotizaciones de los trabajadores en activo, Noruega combina una pensión pública de residencia, planes de empresa obligatorios y un fondo soberano que actúa como garantía de futuro.

El "oro negro" y sus tres pilares

El modelo noruego se apoya en tres ejes. El primero es la pensión pública (NAV), que en 2026 ronda los 2.100 euros mensuales de media. A diferencia de España, este derecho se genera por residencia: se necesitan 40 años en el país para percibir el máximo, lo que garantiza una red de seguridad universal.

A esta base se suma un segundo pilar obligatorio. Desde 2006, las empresas deben aportar al menos el 2% del salario de sus empleados a planes de pensiones privados de capitalización. Este dinero se invierte en los mercados, permitiendo que el trabajador acumule un patrimonio propio durante su vida laboral.

Pero el verdadero diferencial es el Fondo Global de Pensiones del Gobierno, conocido como el “Fondo del Petróleo”. Con un patrimonio que supera los 1,5 billones de euros, esta hucha estatal —nutrida por los beneficios de los hidrocarburos— no paga las pensiones de hoy, sino que invierte para las de mañana. Su rentabilidad permite al Estado noruego afrontar crisis sin recortar prestaciones.

Jubilación flexible: trabajar más tiene premio

Otro rasgo distintivo es la flexibilidad. Aunque la edad estándar es de 67 años, el sistema permite jubilarse entre los 62 y los 75 años. Noruega incentiva el retraso del retiro: cada año que un ciudadano decide seguir trabajando, su futura pensión aumenta de forma considerable.

Es importante destacar que, en Noruega, la pensión pública cubre un porcentaje menor del último salario que en España (tasa de sustitución). Por ello, el ahorro empresarial y el tercer pilar (ahorro individual) son indispensables para mantener el nivel de vida.

El matiz necesario: el coste de vida

Sin embargo, los datos deben leerse en contexto. Noruega es uno de los países más caros del mundo, lo que significa que esos 2.100 euros no rinden igual que en Madrid o Valencia. Pese a ello, la estabilidad del modelo es envidiable. La existencia de una hucha de tal magnitud permite al país nórdico envejecer sin las tensiones fiscales que sufre el sur de Europa.

En definitiva, el caso noruego plantea una lección de previsión: ahorrar en épocas de bonanza para garantizar la paz social del futuro. Una estrategia que convierte a Noruega en el espejo donde muchos expertos sugieren que España debería mirarse.