Manoli García, cocinera y su receta de arroz con pollo más jugosa.

Manoli García, cocinera y su receta de arroz con pollo más jugosa. Automontaje

Estilo de vida

Manoli García, cocinera: "El arroz con pollo más jugoso se consigue con contramuslos, tomate frito y una pastilla de caldo"

Pocos platos de la gastronomía española son tan reconfortantes y sabrosos como este, gustando a todos por igual.

Más información: Luisa, cocinera: "Una lata de sardinas mejora si añades 2 huevos, queso mozzarella y un poco de pimienta negra"

Publicada

0 votos

El arroz con pollo es uno de esos platos que nunca fallan, además de solucionarte cualquier imprevisto. Por algo es una receta que se prepara tantísimas veces en tantísimos hogares.

Su éxito no está en ingredientes sofisticados ni en una elaboración demasiado complicada, sino en los pequeños detalles que transforman una receta sencilla en un plato memorable.

Eso es precisamente lo que busca ensalzar la cocinera y creadora de contenido culinario Manoli García, con un vídeo que se ha convertido en referencia para quienes buscan recuperar el sabor tradicional.

Como ella misma insiste, todo empieza en el sofrito. Lejos de prisas o atajos, esta receta apuesta por el tiempo, el orden y el respeto a cada ingrediente.

El sofrito, el gran secreto

Si hay un punto crítico en esta receta, es el sofrito. No se trata solo de mezclar ingredientes, sino de construir una base de sabor paso a paso.

La cocinera comienza dorando el pollo a fuego fuerte, logrando que quede sellado por fuera y jugoso por dentro. A este primer paso se le suma el pimiento rojo, que aporta aroma y color, aunque se retira después para usarlo como toque final.

El siguiente paso es incorporar las verduras: judías verdes, ajo y cebolla. El orden importa. Primero el ajo, para que perfume el aceite, y después la cebolla, que debe cocinarse hasta quedar dorada.

El tomate llega más tarde, integrándose lentamente en el conjunto. Aquí entra en juego otro de los trucos clave, que es bajar el fuego antes de añadir el pimentón para evitar que se queme y amargue el plato.

Cocción lenta

Una vez listo el sofrito, comienza la fase más paciente de la receta. Se añade caldo caliente, nunca frío hasta cubrir todos los ingredientes.

Este detalle es fundamental para no romper la cocción y mantener la temperatura estable. A partir de ahí, el guiso debe hervir durante una hora, permitiendo que el pollo se ablande y el caldo concentre todo el sabor.

A mitad de cocción, se puede añadir una rama de romero. Es opcional, pero aporta un aroma muy característico si se usa con moderación.

Cuando el caldo está en su punto, se incorpora el arroz junto con colorante o azafrán. Aquí no hay margen para improvisar, ya que los tiempos son clave.

Primero, 10 minutos a fuego fuerte. Después, 7 minutos a fuego suave. Este equilibrio permite que el arroz quede en su punto, ni duro ni pasado.

El toque final

La recta final también tiene su técnica. Mientras el arroz termina de hacerse, se colocan las tiras de pimiento reservadas por encima. No es solo decoración, también aportan sabor al conjunto. En el último minuto, se añade perejil fresco picado, que da frescura y contraste.

Pero el gesto más importante llega al apagar el fuego. El arroz debe reposar unos 10 minutos antes de servir. Este paso, a menudo olvidado, permite que los sabores se asienten y que el arroz termine de absorber el caldo.

Ingredientes

Arroz con pollo más jugoso

  • Pollo (se recomiendan contramuslos). Calcula dos trocitos por persona y alguno más "de regalo"
  • Arroz: calcula dos puñados por persona, y echa alguno más para los que quieran repetir.
  • Aceite de oliva.
  • Sal.
  • Pimentón.
  • Romero (fresco, en polvo o en rama).
  • Colorante alimentario o azafrán (opcional).
  • Perejil fresco.
  • 1 pimiento rojo en tiras.
  • 150 g de judías verdes.
  • 3 dientes de ajo.
  • 1 cebolla mediana.
  • 200 g de tomate triturado (natural o frito)
  • 1 litro aproximadamente de caldo de pollo o 1 litro de agua con una pastilla de caldo de pollo
  • 1 cucharadita de pimentón dulce

Paso 1

Pon a calentar un chorreón de aceite de oliva a fuego fuerte. Añade los trozos de pollo con sal para dorarlos. Incorpora el pimiento rojo en tiras; una vez que esté hecho, retíralo y resérvalo para usarlo como decoración más adelante.

Paso 2

Agrega las judías verdes a la sartén para darles un golpe de calor mientras el pollo se termina de hacer. Cuando el pollo esté casi dorado del todo, añade el ajo picado muy pequeñito y, enseguida que coja color, echa la cebolla troceada.

Paso 3

Una vez que la cebolla esté doradita, incorpora el tomate. (Si es tomate ya frito, tardará muy poco; si es natural, requerirá más tiempo al fuego). Baja el fuego para que no se queme y añade el pimentón, dándole solo una vuelta rápida.

Paso 4

Vierte inmediatamente el agua o caldo (que debe estar previamente caliente) hasta cubrir los ingredientes. Deja hervir la preparación durante una hora para que el pollo quede bien tierno.

Paso 5

Cuando lleve una media hora hirviendo, puedes añadir una rama de romero para que suelte sabor y retirarla después para que el gusto no sea demasiado fuerte.

Paso 6

Pasada la hora de cocción del caldo y el pollo, agrega un poco de colorante o azafrán y, a continuación, echa el arroz.

Paso 7

Cocina el arroz a fuego fuerte durante los primeros 10 minutos. Pasado este tiempo, baja el fuego a suave durante otros 7 minutos (17 minutos de cocción en total).

Paso 8

Mientras el arroz se termina de hacer a fuego suave, coloca las tiras de pimiento por encima para que decoren y cojan buen sabor. En el último minuto, espolvorea perejil picadito por la superficie. Finalmente, apaga el fuego y deja reposar el arroz durante 10 minutos antes de servir.