María Jesús Montero, vicepresidenta primera y ministra de Hacienda.

María Jesús Montero, vicepresidenta primera y ministra de Hacienda. EFE

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Hacienda marca las normas: los propietarios que adquirieron su vivienda antes de 2013 se deducirán un 15 %

En plena campaña de la Renta, esta deducción para propietarios de viviendas en España puede marcar una gran diferencia en el resultado final.

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La cuenta atrás para cumplir con Hacienda ya ha empezado este 2026. Desde el pasado 8 de abril, millones de contribuyentes ya pueden consultar y aceptar el borrador correspondiente a su Declaración de la Renta. Un primer paso con el que llega también la urgencia por saber si el resultado será a devolver o a pagar, además de revisar qué deducciones pueden aplicarse.

Entre las deducciones más interesantes, destacan especialmente las relacionadas con la vivienda y orientada a los propietarios y propietarias de pisos y casas en España. Un mercado inmobiliario en el que la titularidad femenina sigue ganando peso. De hecho, las mujeres han liderado la demanda de vivienda de obra nueva en los últimos años.

En este contexto, aprovechar al máximo las deducciones disponibles puede marcar la diferencia en el resultado final de la declaración. Desde beneficios por la compra hasta incentivos por rehabilitación o alquiler, estas ventajas fiscales se han convertido en una herramienta clave para reducir la carga tributaria y, en muchos casos, aumentar las probabilidades de que la declaración salga a devolver.

En plena campaña de la Renta 2026, una de las dudas más repetidas entre los contribuyentes en España es cómo aplicar la desgravación de la hipoteca en el IRPF. Un beneficio fiscal que sigue vigente, pero únicamente para quienes compraron su vivienda habitual antes de 2013, como explican desde la agencia TaxDown.

En estos casos, los propietarios pueden aplicar una deducción del 15% sobre las cantidades pagadas durante el año por su préstamo hipotecario, incluyendo tanto el capital como los intereses y algunos seguros vinculados. El límite máximo se sitúa en 9.040 euros anuales, lo que se traduce en una rebaja fiscal de hasta 1.356 euros en la declaración de la renta.

Eso sí, para beneficiarse de esta deducción por vivienda habitual en España, es imprescindible cumplir ciertos requisitos. El inmueble debe ser la residencia habitual del contribuyente, por lo que quedan fuera segundas viviendas o pisos en alquiler. En cuanto al préstamo, este debe haberse destinado exclusivamente a la compra, sin incluir reformas posteriores o ampliaciones.

En el caso de viviendas compartidas, como ocurre en muchas parejas, cada titular puede aplicar la deducción de forma individual en su declaración de la renta, siempre que cumpla con las condiciones exigidas por Hacienda.

Esta ventaja fiscal dejó de aplicarse a partir de 2013, cuando el Gobierno eliminó la deducción por hipoteca con el objetivo de reducir el gasto público.

Otras deducciones de la vivienda

Más allá de la hipoteca, existen otras deducciones por vivienda en la Renta 2026 que pueden marcar la diferencia en el resultado final. Algunas de ellas siguen vigentes desde hace años, mientras que otras han ganado protagonismo recientemente por su impacto en el ahorro fiscal.

Es el caso de la deducción por alquiler de vivienda habitual, que todavía pueden aplicar ciertos inquilinos en España si firmaron su contrato antes de 2015. En estos casos, es posible desgravar un 10,05% de las cantidades pagadas, siempre que se cumplan los límites de renta establecidos.

También destacan las ventajas fiscales vinculadas a la rehabilitación y mejora energética de la vivienda. Y es que, dependiendo del tipo de obra, los contribuyentes pueden deducirse entre un 20% y un 60% de la inversión realizada. Por ejemplo, las reformas que reduzcan la demanda energética del hogar o mejoren su calificación pueden suponer un importante ahorro en el IRPF, especialmente si se trata de actuaciones en edificios completos.

A esto se suman otros beneficios menos conocidos, como la exención fiscal para mayores de 65 años que venden su vivienda habitual, una medida que permite no tributar por la ganancia obtenida en la operación.

En el caso de los propietarios que tienen una vivienda en alquiler, la fiscalidad también ofrece incentivos. Actualmente, existen reducciones sobre el rendimiento del alquiler que pueden alcanzar hasta el 90% en determinados supuestos, especialmente si se trata de alquileres asequibles o en zonas con alta demanda. Además, hay bonificaciones adicionales en función del perfil del inquilino o de si la vivienda ha sido rehabilitada previamente.

Por último, no hay que olvidar el papel clave de las comunidades autónomas. Cada región cuenta con sus propias deducciones autonómicas en el IRPF, que incluyen ayudas al alquiler, beneficios por compra de vivienda habitual en determinados casos o incentivos por obras de mejora y accesibilidad.