El evento 'Pints & Ponytails' en The Lucky Saint pub en Londres.
El grupo de padres que aprende a peinar en un pub londinense: "Queremos honrar a nuestras hijas"
El concepto de 'Pints & Ponytails' pasó de ser un experimento entre amigos a convertirse en un verdadero fenómeno viral en redes sociales.
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Una mesa llena de cabezas de maniquíes con peluca, cervezas —sin alcohol— a la mano y un curso exprés para aprender a trenzar.
Todo empezó con el popular pódcast en Reino Unido llamado The Secret Life Of Dads —en español, algo así como 'La vida secreta de los padres'—, que organizó su primer evento en vivo.
Detrás de la curiosa propuesta está la historia personal de sus creadores, amigos desde hace una década y en el mundo de la paternidad desde hace algunos años: Mathew Lewis-Carter y Lawrence Price.
En conversación con Magas, Price cuenta cómo comenzó todo: "Mat tuvo varias dificultades durante su primer año como padre relacionadas con la depresión posnatal… Él no lo sabía en ese momento", recuerda.
"Por mi parte, experimenté ataques de ansiedad por primera vez en mi vida en el primer y segundo año tras haberme convertido en progenitor. Nos dimos cuenta de que había muy pocos recursos para nosotros en ese sentido", continúa.
De ahí surgió su pódcast, con la intención de "reunirnos con muchos expertos diferentes y profundizar en lo que significa tener la responsabilidad y el privilegio de criar un hijo".
Lawrence Price y Mathew Lewis-Carter durante la velada.
Con el tiempo, decidieron llevar esa conversación fuera del entorno digital: "Queríamos reunir a otros colegas en un espacio físico, mientras aprendíamos una actividad que honrara a nuestras niñas", afirma.
Comienza la aventura
Así lo hicieron y el título no podía ser otro que 'Pints & Ponytails' —cervezas y coletas—, pues reunió a un grupo de girl dads que querían mejorar en algo que no muchos suelen comentar en voz alta: peinar a sus hijas.
La masterclass fue impartida por las chicas de Braid Maidens, una academia fundada por Annis Waugh, que cuenta con lecciones presenciales y también modalidad online. De hecho, ella fue la pionera en hacerse viral por organizar este tipo de sesiones desde 2022 —Braids and Beers (TM)—.
"Desde el COVID, mucha gente trabaja en casa y eso se traduce en que los padres también llevan a sus hijos al colegio por la mañana. Naturalmente, quieren sentirse útiles y poder ejecutar la tarea de arreglar el pelo de sus niñas. Pero el impacto va mucho más allá de una trenza. Genera una conexión muy especial y nos encanta ser parte de ese viaje", cuenta Waugh.
La localización también jugó una parte importante para que el evento tuviera éxito. The Lucky Saint pub en Londres se convirtió deliberadamente en un espacio de tranquilidad y aprendizaje.
Cabe mencionar que las cervezas eran sin alcohol, insignia de la propia marca Lucky Saint.
El material de trabajo.
Las impresiones
Entre los participantes estaba Alex Trippier, fundador del pódcast Be a happier parent —'Sé un padre más feliz'— y coach de parejas.
El también educador quiso compartir su experiencia con Magas: "Al llegar, se notaba un ambiente de ligera tensión. Pero en cuanto comenzó la clase, todos se fueron relajando y poco a poco charlando de sus vidas".
"El solo hecho de peinar tiene un efecto calmante. De vez en cuando se escuchaba por ahí: 'Tío, tu trenza estilo Elsa está muy bien...' y entonces tenías tu momento de orgullo y motivación", sigue.
Shaun Greenaway fue otro de los invitados y publicó en su Instagram: "Este es el tipo de masculinidad que quiero ver. Fuerza, presencia y la voluntad para aprender. ¡Qué gran noche! Fue genial conversar con otros padres, compartir historias y perspectivas".
El evento se volvió viral en redes y ahora varios grupos en distintas ciudades de Gran Bretaña —y el mundo— muestran interés por organizar algo similar.
No hay que buscar mucho para encontrar la razón. 'Pints & Ponytails' es un evento pequeño, pero parte de una gran idea. El trabajo poco glamuroso del día a día que significa el cuidar de niños pequeños.
Esto, desde luego, incluye las apresuradas mañanas que todos los que son padres o madres conocen de sobra. Aquellas donde apenas hay tiempo suficiente para lavar los dientes y recoger el pelo, con suerte.
Es algo que, tradicionalmente, se asume como una labor femenina. En 2026, es definitivamente una actividad en la que también ellos pueden —y deben— formar parte. Una generación que buscan activamente estar ahí para sus hijos.
Craig Carey fue otro de los nombres en la lista de invitados. Se autodefine como coach transformacional y cuenta a Magas su opinión respecto al hecho de necesitar "normalizar" que ellos sepan peinar a sus hijas:
"Nosotros también vivimos bajo la presión de lo que la sociedad piensa que debemos ser. Ahora, estamos luchando para demostrar que 'ser un hombre' es más de lo que la historia y la tradición cuentan".
"Me ha gustado mucho compartir la velada con otros padres de niñas y conectar con ellos. Fue muy útil estar en un sitio donde todos dejaron caer sus barreras y se mostraron vulnerables al participar en una actividad que, generalmente, se percibe como 'no muy masculina'", añade.
Carey cuenta que, sin duda, lo recomendaría a cualquier colega que también esté cansado de estar limitado por lo que la gente piensa.
"La alegría que sé que veré en mi hija cuando la haga lucir como una 'demon hunter'", un mensaje en la clase.
Un futuro prometedor
Es fácil comprender por qué este proyecto sigue creciendo. "De hecho, a raíz del éxito del primer evento ya hubo una segunda y tercera cita en el mismo pub. Esta vez, con el aforo máximo permitido: 35 hombres ansiosos por aprender y compartir", comenta Lawrence Price.
Incluso con nuevas fechas en marcha y planes de expansión nacional e internacional, sus impulsores son prudentes. "Es muy pronto, pero sentimos una gran responsabilidad. Nos han llegado mensajes de sitios como Australia, Estados Unidos, Guatemala, Países Bajos y hasta de India con personas interesadas en un curso así", sigue.
Más allá del éxito, el mensaje es claro: "Cada padre tiene su manera de estar presente en la vida de sus hijos… no hay una única forma de hacerlo bien. Es una cuestión de ensayo y error; pero la clave es actuar con curiosidad genuina y el corazón abierto", añade.
"También, integrar la energía masculina y la femenina; y hacerlo con compasión. Invito a todos a explorar y experimentar en este maravilloso viaje que es la paternidad", concluye.