Isabel junto a un plato de garbanzos.

Isabel junto a un plato de garbanzos. E.E.

Estilo de vida

Isabel, cocinera, sobre los garbanzos: "Lo que les da más sabor no es la carne, sino esta verdura"

Receta tradicional, barata y reconfortante: así prepara Isabel unos garbanzos viudos llenos de sabor solo con verduras, especias y buen aceite.

Más información: José Andrés (56), chef: "Para unos garbanzos perfectos, déjalos en remojo 12 horas en agua fría con bicarbonato"

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Los garbanzos viudos son una receta muy interesante para disfrutar en casa, especialmente para entrar en calor. Se trata de una receta de cuchara de las de toda la vida, que es sencilla, económica y reconfortante.

Es una receta que no lleva carnes ni embutidos, sino que solo lleva verduras, especias y un buen aceite de oliva, como lo cocinaban las madres y abuelas. A pesar de ser sencillo, el resultado es muy sabroso.

En este caso, podemos seguir las indicaciones de Isabel, quien, a través de su canal de YouTube, Cocinando con Isabel, ha explicado cómo preparar esta receta, en la que deja claro que "lo que les da más sabor no es la carne, sino esta verdura".

Ingredientes de los garbanzos viudos de Isabel

  • 500 g de garbanzos lechosos (en remojo 12 h con agua y sal)
  • 3 dientes de ajo
  • 1 zanahoria
  • 1 patata grande
  • 1 tomate
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento verde
  • 1 pimiento rojo
  • 1 hoja de laurel
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal (al gusto)
  • 1 cucharadita y media de pimentón dulce
  • Perejil fresco (opcional)
  • Pimienta recién molida (opcional)

Paso 1

Pon los garbanzos en remojo durante 12 horas con agua y sal. Escúrrelos bien antes de usarlos.

Paso 2

Coloca los garbanzos en una olla exprés y cúbrelos con agua caliente.

Paso 3

Cuando empiece a hervir, añade la patata, el tomate, la zanahoria, los pimientos, los ajos, la cebolla y el laurel, todo limpio y troceado en grande.

Paso 4

Retira la espuma que se forme en la superficie.

Paso 5

Añade el pimentón, la pimienta y un buen chorro de aceite. Deja la sal para el final.

Paso 6

Tapa la olla y cocina según el tipo: 20 minutos en exprés rápida, 30-35 minutos en exprés tradicional o unos 90 minutos en olla normal.

Paso 7

Apaga el fuego y deja salir el vapor antes de abrir.

Paso 8

Retira las verduras (menos el laurel), añade un poco de caldo y sal, y tritúralas hasta obtener una crema.

Paso 9

Devuelve los garbanzos a la olla e incorpora la verdura triturada. Ajusta con más caldo si quieres una textura más ligera.

Paso 10

Da un hervor suave durante 2 minutos, prueba y rectifica de sal.

Paso 11

Deja reposar unos minutos y sirve caliente con un chorrito de AOVE y perejil si lo deseas.

El origen de los garbanzos viudos

Los garbanzos viudos son uno de esos platos humildes que resumen perfectamente la esencia de la cocina tradicional española, en la que se reúne la sencillez con el aprovechamiento y el sabor. Aunque no llevan carne, tienen mucho sabor gracias al sofrito, las verduras y las especias utilizables.

Hoy en día, esta preparación ha vuelto a ganar protagonismo al tratarse de un plato saludable, económico y sostenible, especialmente en una era en la que dietas basadas en vegetales no dejan de ganar popularidad. Este guiso tradicional es una alternativa ideal.

Su origen está íntimamente relacionado con las tradiciones religiosas de la Península Ibérica, sobre todo con la Cuaresma y los días de vigilia. Durante estos períodos, el consumo de carnes estaba prohibido por la Iglesia católica, lo que llevó a las familias a adaptar sus recetas.

De esta manera, surgió este potaje viudo, es decir, que está despojado de su acompañante habitual, como la carne o el embutido. Además, su bajo coste y la disponibilidad para poder prepararlo durante todo el año lo convertían en el plato perfecto para las clases más humildes.

Con el paso del tiempo, esta receta se transmitió de generación en generación, manteniendo su esencia, aunque pueden variar los acompañamientos en función de la zona en la que se prepare.

El término "viudos" hace referencia a la ausencia de carne o embutidos en el guiso. En la gastronomía tradicional española, se suele hablar de un plato "viudo" cuando le falta alguno de sus ingredientes más caros o con mayor sustancia, especialmente los de origen animal.