Lourdes Álvarez, madre de 11 hijos y el guiso de carne más tierno que encanta a su familia.

Lourdes Álvarez, madre de 11 hijos y el guiso de carne más tierno que encanta a su familia.

Estilo de vida

Lourdes Álvarez, madre de 11 hijos: "El guiso de carne más tierno y delicioso se consigue con un puñado de anacardos"

En su mesa se sientan a diario los 13 comensales más importantes para ella, por lo que sabe mejor que nadie cómo satisfacerlos.

Más información: Eva Arguiñano, chef: "Si quieres una tarta de queso cremosa y deliciosa, olvida la harina y añade 3 huevos y un poco de nata"

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El guiso de carne parece una receta básica de cualquier cocina de familia española, más en los días fríos que resulta ser un plato reconfortante, saciante y, sobre todo, exquisito.

Muchos se repiten una y otra vez cómo conseguir ese ansiado plato que tanto les recuerda al de su madre, cómo conseguir espesar el estofado o conocer el truco definitivo para que la carne quede tierna.

Lourdes Álvarez, madre de once hijos y referente en formación familiar, creadora del proyecto Solo somos 13, ha convertido este plato cotidiano en símbolo de organización y afecto consciente. En su casa, donde son 11 hijos, más su marido y ella a la mesa, cada detalle cuenta.

El objetivo de esta madre todoterreno de familia numerosa no es otro que conseguir una carne tierna, verduras melosas y un caldo "trabajado" que no quede aguado ni excesivamente pesado.

Lejos de sofisticaciones innecesarias, su versión apuesta por ingredientes sencillos y técnica heredada. El resultado es un guiso que cunde, reconforta y mejora incluso al día siguiente.

Qué marca la diferencia

La clave no está en añadir harina ni espesantes artificiales. Está en respetar los tiempos y entender cómo se comportan los ingredientes en la olla.

El fuego debe arrancar con energía y luego suavizarse. Como en la convivencia familiar, dice Lourdes, "primero ordenas, luego acompañas".

El primer gesto es aromatizar el aceite con ajo. No se trata de dorarlo en exceso, sino de perfumar la base. Después llega la ternera, cortada en trozos generosos.

Lourdes defiende que no conviene hacerlos demasiado pequeños. Si la carne es minúscula, pierde jugosidad y textura tras una cocción larga.

Guiso de carne con patatas tierno

Las zanahorias se cortan limpias, pero las patatas se "cascan". Es decir, se introduce el cuchillo y se hace palanca para romperlas en lugar de seccionarlas con un corte recto.

Ese gesto, aparentemente sin importancia, libera el almidón natural del tubérculo. Es el responsable de que el caldo espese de forma progresiva y natural.

Evitar el hervor agresivo es otro punto crítico. Si el guiso burbujea con violencia, la carne se endurece y el conjunto pierde equilibrio.

El vino se añade en un chorrito breve, solo para aportar aroma. Después se cubre con caldo de ave y se incorpora una hoja de laurel. La cocción lenta permite que los sabores se integren. No hay atajos si se busca profundidad.

El gesto final inesperado

Cuando el guiso está casi listo, llega el secreto más llamativo. Lourdes retira un poco de caldo con una patata ya cocida y lo tritura con un puñado de anacardos fritos.

Ese majado vuelve a la olla en el último hervor. El efecto es inmediato: la salsa gana cuerpo, brillo y una textura ligeramente untuosa. El truco lo aprendió de su suegra, que utilizaba cacahuetes. Ella optó por los anacardos por su sabor más suave y cremoso.

No es un recurso habitual en los estofados tradicionales. Y, sin embargo, encaja con naturalidad en el conjunto. Es, sin duda, un detalle que resume su filosofía vital: tradición, adaptación y sentido práctico.

Ingredientes

Guiso de carne

  • 1 pieza de ternera, no muy grande, para cortarla en dados
  • 2-3 zanahorias
  • 2-3 patatas
  • Caldo de pollo (el suficiente para cubrir los ingredientes)
  • Un chorrito de vino tinto (para dar aroma al guiso)
  • Un poquito de sal
  • Un poquito de pimienta
  • 1 hoja de laurel
  • Aceite de oliva (lo suficiente para el fondo de la olla)
  • Un puñadito de cacahuetes o anacardos fritos (para el majado)
  • *La cocinera insiste en que es una receta diseñada para echar en la olla lo que se tenga en la nevera. Todo vale.

Paso 1

Pon un poco de aceite de oliva en la olla y caliéntalo. Añade el ajo para que el aceite coja sabor.

Paso 2

Corta la ternera en dados. Hay un pequeño debate sobre el tamaño: el presentador sugiere trozos pequeños, pero Lourdes prefiere no hacerlos tan pequeños y dejarlos cocer bastante.

Paso 3

Pela y corta las zanahorias.

Paso 4

Pela las patatas. Lourdes utiliza la técnica de "cascar" la patata (romperla haciendo palanca con el cuchillo en lugar de un corte limpio) para que suelte el almidón y el guiso quede más trabado (espeso).

Paso 5

Añade sal y un poco de pimienta.

Paso 6

Agregar un chorrito de vino para darle aroma,.

Paso 7

Cubre con el caldo de pollo ("a tope") y añadir la hoja de laurel. Sube el fuego para que hierva y luego dejar cocinar hasta que la carne y la patata estén tiernas,.

Paso 8

El majado: Lourdes menciona un truco de su suegra que consiste en coger un poco de caldo con alguna patata cocida y añadir cacahuetes fritos (o anacardos, que prefiere Lourdes), triturarlo todo y añadirlo en el último hervor para espesar.

Paso 9

El presentador menciona una versión con un majado de pan frito, almendra y ajo. Un enfoque totalmente valenciano.

Más allá de la técnica, Lourdes sostiene que cocinar es una herramienta de cohesión. En familias numerosas, la mesa es espacio de reconciliación y escucha.

Su llamado "método apapacho" parte de priorizar a la persona. También en la cocina. No se trata solo de alimentar, sino de cuidar. El guiso, servido humeante, representa ese equilibrio entre estructura y afecto.