Sopa de ajo con huevos fritos casera.

Sopa de ajo con huevos fritos casera. Imagen generada con IA

Estilo de vida

Paqui, cocinera: "La mejor sopa de ajo no se hace solo con pan, también con 100 gr de bacalao y 4 huevos"

Esta receta, muy típica de la cocina tradicional vasca, lleva el nombre de Zurrukutuna y es perfecta para los días más fríos.

Más información: Isabel, cocinera: "Las carrilleras en salsa más jugosas se hacen con maicena, Pedro Ximénez y 2 onzas de chocolate negro"

Publicada

0 votos

La Zurrukutuna no tiene el nombre tan popular como la sopa castellana, pero en el País Vasco es casi un símbolo de cocina de resistencia.

Se trata de una sopa humilde, nacida del aprovechamiento, que mezcla pan duro, ajo y bacalao para crear un plato reconfortante, intenso y perfecto para los días fríos.

Paqui, una cocinera de las de toda la vida y creadora del canal de YouTube, Recetas Tradicionales de Cocina, muestra cómo prepararla en apenas unos minutos, sin técnicas complicadas ni ingredientes difíciles de encontrar.

La Zurrukutuna es una especie de prima vasca de la sopa de ajo. Comparte el espíritu, pero introduce un elemento clave: las migas de bacalao, que aportan profundidad de sabor y un punto salino muy característico. No es un plato sofisticado, pero sí uno de esos que reconfortan desde la primera cucharada.

Lo primero que llama la atención es la velocidad. En poco más de un cuarto de hora se puede tener lista una sopa completa, caliente y nutritiva. En tiempos de prisas, no deja de ser un pequeño milagro culinario.

Una receta de siempre

La base de la receta sigue siendo la de siempre: pan del día anterior, ajos, un poco de pimiento verde, pimentón y laurel. La diferencia está en que, en lugar de hidratar pimientos choriceros secos, se utiliza directamente pasta de pimiento choricero de bote.

Este pequeño atajo ahorra tiempo y trabajo sin renunciar al sabor. Basta con añadir una cucharada a la cazuela para conseguir ese punto ligeramente dulce y profundo que define a la Zurrukutuna.

Sopa de ajo tradicional del País Vasco

En cuanto al pan, en vez de añadirlo al final, en esta receta se incorpora desde el principio, junto con los ajos y el pimiento verde, para que se dore en el aceite y se impregne bien de todos los aromas. Ese paso es clave para la textura final de la sopa.

El bacalao, ya desalado y en migas, se añade cuando esa base está dorada. No hace falta cocinarlo mucho, solo darle unas vueltas para que empiece a soltar su sabor antes de mojar con el agua.

Y entonces llega el momento más delicado de toda la receta. El pimentón se añade con el fuego bajo y se sofríe solo unos segundos. La advertencia es clara: si se quema, arruina el plato. Por eso, en cuanto toca el fondo de la cazuela, hay que añadir inmediatamente el agua caliente.

La mejor sopa de ajo

La Zurrukutuna es de esas recetas que no necesitan adornos. Es sencilla, económica y profundamente satisfactoria. El pan espesa ligeramente el caldo, el bacalao le da carácter y el ajo lo envuelve todo en un aroma inconfundible.

Ingredientes

Ingredientes para la sopa de ajo vasca

  • 3 dientes de ajo
  • 100 gramos de migas de bacalao
  • 60 gramos de pan del día anterior
  • 1 pimiento verde pequeño
  • 800 ml de agua o caldo
  • 4 huevos
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 hoja de laurel
  • Sal al gusto

Paso 1

En una cazuela con aceite caliente, echa los ajos, el pimiento verde y el pan al mismo tiempo. El objetivo es que el pan se dore junto con las verduras y coja sabor.

Paso 2

Cuando la mezcla anterior esté doradita, incorpora las migas de bacalao y dales unas vueltas.

Paso 3

Baja un poco el fuego y añade la hoja de laurel y la pasta de pimiento choricero.

Paso 4

Añade el pimentón y sofríelo muy brevemente. Inmediatamente después, vierte el agua caliente. Este paso es crítico: la cocinera advierte que si el pimentón se quema, hay que tirar la comida, por lo que ella prefiere sofreírlo "un poquito solo" antes de mojar con el agua.

Paso 5

Deja que la sopa hierva durante 10 minutos para que se integren los sabores.

Paso 6

Pasados los 10 minutos, añade los huevos directamente a la sopa y déjalos cocinar durante 3 minutos.

Paso 7

Prueba la sopa para ver si necesita un poco de sal (el bacalao ya aporta sal) y sirve caliente.

Quizá lo más sorprendente no sea su sabor, sino lo fácil que resulta prepararla. En un momento en el que muchas recetas tradicionales parecen reservadas para el fin de semana, esta sopa demuestra que también hay clásicos pensados para el día a día.

Servida bien caliente, es un recordatorio de que la mejor cocina no siempre es la más complicada, sino la que sabe aprovechar lo poco para convertirlo en algo memorable.