Sara Carbonero en la gala ELLE x Hope.

Sara Carbonero en la gala ELLE x Hope. Gtres.

Belleza

Sara Carbonero, 42 años, se sincera sobre su físico: "En mi casa no hay azúcar, cada vez menos lácteos, menos gluten y menos carne roja"

Mientras reducir el azúcar puede aportar beneficios, los especialistas insisten en que ni el gluten ni los lácteos deben eliminarse sin una justificación clínica.

Más información: David Deibis, maquillador: "Las bases muy cubrientes acentúan las arrugas, por eso recomiendo apostar por un sérum con color"

Publicada

Durante años, la imagen pública de Sara Carbonero ha estado asociada a la naturalidad, la cercanía y un estilo de vida aparentemente sencillo. Sin embargo, detrás de esa serenidad, la periodista ha atravesado uno de los momentos más difíciles de su vida tras ser diagnosticada en 2019 de un cáncer de ovario, una enfermedad que cambió por completo su escala de prioridades.

Desde entonces, la toledana ha hablado en distintas ocasiones de la importancia de escucharse, bajar el ritmo y cuidar la salud desde una perspectiva mucho más global. Su recuperación no solo implicó seguir un tratamiento médico, sino también replantearse muchos hábitos cotidianos relacionados con el descanso, el ejercicio físico, la gestión emocional y la alimentación.

Precisamente, uno de los cambios más significativos llegó a través de su forma de comer. Sara Carbonero decidió eliminar el azúcar refinado de su hogar, reducir el consumo de lácteos, gluten y carne roja, además de apostar por una alimentación basada en productos frescos, infusiones y batidos naturales.

Una alimentación más consciente

En una entrevista concedida a Official Press, Sara Carbonero compartió algunas de las claves que marcan actualmente su estilo de vida. La periodista explicó que presta especial atención a la alimentación y que, desde hace años, ha ido modificando progresivamente sus hábitos para incorporar opciones más naturales y menos procesadas en su día a día.

Lejos de seguir dietas restrictivas o de perseguir objetivos puramente estéticos, la toledana apuesta por una forma de comer basada en el equilibrio y la conciencia. Su enfoque pasa por priorizar ingredientes frescos, reducir determinados alimentos y entender la nutrición como una herramienta más para cuidar la salud a largo plazo.

Esta decisión está, de hecho, respaldada por numerosos especialistas que coinciden en que la alimentación desempeña un papel esencial en la salud a largo plazo.

Organismos como la Organización Mundial de la Salud señalan que una dieta rica en frutas, verduras, cereales integrales y proteínas de calidad contribuye a prevenir enfermedades crónicas y favorece un mejor funcionamiento del sistema inmunitario, mientras que el consumo excesivo de azúcar añadido se ha relacionado con un mayor riesgo de obesidad, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.

Precisamente uno de los cambios más radicales en la alimentación de Sara Carbonero ha sido la eliminación prácticamente total del azúcar refinado, es decir, la sustancia que se encuentra principalmente en alimentos ultraprocesados, bollería y bebidas azucaradas.

Además de prevenir enfermedades, eliminar el azúcar de la dieta supone una mayor estabilidad energética a lo largo del día, menos picos de hambre y una disminución de la necesidad constante de consumir productos dulces. También puede contribuir a mejorar la calidad del sueño y favorecer un mejor control del apetito.

Junto a esta medida, la periodista ha optado por disminuir la presencia de lácteos, gluten y carne roja en su alimentación. Conviene subrayar que Sara no habla de eliminarlos por completo, sino de reducir su consumo y reservarlos para ocasiones puntuales.

Esta estrategia puede aportar beneficios en determinadas personas. De hecho, muchas aseguran sentirse menos pesadas y tener digestiones más cómodas cuando reducen el consumo de ciertos lácteos o de productos elaborados con harinas refinadas.

Sara Carbonero.

Sara Carbonero.

Asimismo, reducir la presencia de carne roja y sustituirla por pescado o carnes blancas permite disminuir la ingesta de grasas saturadas y aumentar el aporte de nutrientes beneficiosos para la salud cardiovascular.

No obstante, los expertos recuerdan que ni el gluten ni los lácteos son perjudiciales para la población general si no existe una intolerancia, alergia o condición médica específica.

La clave reside, una vez más, en la calidad global de la dieta y en priorizar alimentos frescos frente a los ultraprocesados.

Precisamente, este es otro de los pilares fundamentales de la alimentación de Sara Carbonero. Su dieta se basa principalmente en verduras, frutas, cereales integrales, pescado y proteínas magras, alimentos que aportan vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes esenciales para el correcto funcionamiento del organismo.

Los beneficios de este patrón alimentario son numerosos. Un consumo elevado de frutas y verduras se asocia con una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares, ayuda a mantener una microbiota intestinal saludable y favorece el control del peso corporal gracias a su elevado poder saciante.

Además, los antioxidantes presentes en muchos vegetales ayudan a combatir el estrés oxidativo, un proceso relacionado con el envejecimiento celular.

Entre los imprescindibles de la periodista destacan también las infusiones y los batidos elaborados con ingredientes naturales. Uno de sus favoritos es el conocido como "zumo de Hulk", preparado con kale, pepino, cilantro, jengibre y manzana.

Aunque ningún batido por sí solo tiene propiedades milagrosas, sí puede convertirse en una forma práctica de incrementar el consumo diario de vegetales.

El kale aporta fibra, vitamina C y compuestos antioxidantes; el jengibre posee propiedades digestivas y antiinflamatorias; el pepino favorece la hidratación gracias a su alto contenido en agua, mientras que la manzana añade fibra y un sabor más agradable a la mezcla.

Consumidos dentro de una alimentación equilibrada, estos ingredientes pueden contribuir a mejorar el bienestar general.

Más allá de alimentos concretos, lo que realmente refleja la filosofía de Sara Carbonero es una nueva manera de relacionarse con la comida. Una visión alejada de las dietas restrictivas y centrada en el autocuidado, la prevención y la salud a largo plazo.

Porque, aunque no existe una única forma correcta de comer, sí parece haber algo en lo que cada vez coinciden más especialistas: cuidar lo que ponemos en nuestro plato es también una forma de cuidar de nosotros mismos.