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Belleza

Susana Marin, maquilladora: "El lápiz de ojos blanco en la línea de agua puede hacer que parezcas 10 años más joven"

Aunque el lápiz negro ha sido el gran protagonista del maquillaje de ojos, también puede endurecer la mirada y reducir visualmente.

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El maquillaje de ojos ha cambiado mucho en los últimos años. Las técnicas que antes dominaban las tendencias, como el delineado negro intenso en la línea de agua, han dado paso a acabados más suaves y luminosos que buscan rejuvenecer la mirada sin endurecer las facciones.

Con el paso del tiempo, la zona de los ojos pierde frescura de forma natural y cualquier detalle puede marcar la diferencia. Por eso, cada vez más maquilladores recomiendan pequeños trucos capaces de aportar luz y amplitud visual sin necesidad de recurrir a maquillajes recargados.

Uno de los más populares consiste en sustituir el clásico lápiz negro por tonos claros como el blanco o el beige. Según la maquilladora Susana Marín, este sencillo gesto consigue "abrir la mirada y hacer el ojo más grande", además de aportar un efecto mucho más descansado.

El efecto del lápiz blanco en los ojos

Durante años, el lápiz negro fue el gran protagonista del maquillaje de ojos. Sin embargo, aunque aporta intensidad y profundidad, también puede endurecer la mirada y reducir visualmente el tamaño del ojo, especialmente en pieles maduras.

Esto ocurre porque los tonos oscuros absorben la luz y crean un efecto óptico que hace que el ojo parezca más pequeño y más hundido. Además, en rostros con líneas de expresión o signos de cansancio, el negro puede acentuar sombras, ojeras y falta de luminosidad.

Frente a ello, los lápices blancos o beige generan el efecto contrario. Al tratarse de colores claros, reflejan la luz y neutralizan el tono rojizo natural de la línea de agua, consiguiendo una mirada más abierta, fresca y luminosa.

Según explica Susana Marín, esta técnica resulta especialmente favorecedora a partir de los 40 años, cuando los ojos tienden a perder amplitud visual debido a la pérdida de elasticidad y firmeza de la piel del contorno.

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El resultado no solo hace que el ojo parezca más grande, sino que también desvía la atención de los signos de fatiga. La mirada gana brillo y el rostro transmite un aspecto mucho más descansado sin necesidad de aplicar demasiado maquillaje.

Además, el efecto cambia ligeramente según el color de los ojos. En los marrones y verdes, el blanco crea contraste y hace que el iris destaque más, aportando profundidad y calidez.

En los ojos claros, en cambio, potencia los matices naturales y aporta un brillo muy llamativo.

Cómo usar el lápiz blanco de ojos

El lápiz blanco, además de sus ventajas, también destaca por su versatilidad. Aunque se puede usar en la línea de agua inferior, la realidad es que puede aplicarse en otras zonas estratégicas del rostro para potenciar la luminosidad.

Uno de los puntos más habituales es el lagrimal, donde ayuda a iluminar la mirada al instante. También puede colocarse bajo el arco de la ceja para crear un efecto de elevación visual y aportar más definición al maquillaje, eso sí, siempre difuminado.

Algunos de nuestros favoritos son tales como el Lápiz de ojos waterproof de Sephora en el tono Colorful Contour,El Fine Linez - Eyeliner Gel Waterproof de Fenty Beauty en el tono Wet T-Shirt o el delineador Kajal de Essence en el tono White.

Para potenciar todavía más el resultado, lo ideal es combinarlo con sombras suaves y luminosas. Los tonos beige, marrón claro, rosa empolvado, melocotón o champagne ayudan a mantener esa sensación de amplitud y frescura en los ojos.

En cambio, las sombras demasiado oscuras pueden endurecer las facciones y reducir parte del efecto rejuvenecedor que aporta el lápiz blanco. Por eso, los maquilladores suelen recomendar acabados más ligeros y difuminados, especialmente en maquillajes de día.

Otra ventaja es que puede combinarse fácilmente con otras técnicas, como el delineado clásico o las sombras satinadas. De esta manera, se consigue una mirada más luminosa y favorecedora sin renunciar a la intensidad del maquillaje.