Lekeitio y la isla de San Nicolás, Vizcaya.

Lekeitio y la isla de San Nicolás, Vizcaya.

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El pueblo ideal del norte de España para una escapada: una impresionante isla privada y poco masificado

Este destino, mezcla perfecta de naturaleza, cultura y tranquilidad, ha logrado enamorar no solo al turista, sino también a la prensa internacional.

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La prensa internacional suele fijarse en España como destino idílico para recomendar bien por su belleza, historia, cultura, gastronomía o todo ello a la vez. En esta ocasión, ha sido el diario inglés The Telegraph quien categorizaba como "el pueblo más bonito de Euskadi" a Lekeitio.

Este nombre aparece como uno de los principales de la lista de escapadas imprescindibles del norte de España. Ubicado en la provincia de Bizkaia, en pleno corazón del País Vasco, no es de extrañar que sea considerada una de las ciudades más bellas de la zona.

No solo por su arquitectura encantadora y su ambiente pesquero, sino también por sus playas de ensueño y su rica historia. Rodeado por las aguas del golfo de Vizcaya, Lekeitio se ha convertido en un lugar predilecto para turistas llegados de todas partes que buscan combinar cultura, naturaleza y tranquilidad.

Es un destino que lo tiene todo. Mientras que muchos pueblos costeros han sucumbido al turismo masivo, Lekeitio ha sabido mantener su esencia. Pasear por sus calles es un viaje al pasado, donde la tradición pesquera se entrelaza con una arquitectura cuidada y unas vistas capaces de dejarte sin aliento.

Por otro lado, y no menos importante, la hospitalidad de sus habitantes y la diversidad de actividades disponibles, convierten a Lekeitio en un destino perfecto para cualquier escapada, sea el mes del año que sea.

Alma marinera

El corazón de Lekeitio sigue latiendo junto al agua. Su puerto es uno de esos lugares donde el paisaje cambia con cada hora del día. Por la mañana, la actividad de las embarcaciones y el movimiento de la costa recuerdan el peso histórico de la pesca en la economía local.

Las fachadas de colores, los balcones orientados al mar y el ir y venir de vecinos y visitantes dibujan una de las imágenes más reconocibles de la costa vasca.

Desde allí comienza el casco histórico, uno de los mejor conservados de la zona. Sus calles invitan a caminar sin rumbo fijo, descubriendo pequeños rincones donde la arquitectura noble convive con antiguas casas marineras.

Entre las vías más conocidas está la calle Arranegi, donde todavía se aprecia el legado de siglos de actividad comercial y marítima. A pocos pasos aparece uno de los grandes monumentos del municipio: la Basílica de la Asunción de Santa María.

Puerto deportivo de Lekeitio, Vizcaya.

Puerto deportivo de Lekeitio, Vizcaya. null

Este templo gótico tardío se ha convertido en uno de los principales referentes patrimoniales de la localidad. En su interior conserva un gran retablo dorado que figura entre los más importantes de España.

Palacios históricos como los de Uriarte, Oxangoiti, Uribarri o Abaroa completan el paseo urbano y recuerdan la prosperidad que durante siglos trajo el mar.

La isla aparece y desaparece

Uno de los grandes tesoros de Lekeitio está frente a su costa. Se trata de la Isla de Garraitz, también conocida como isla de San Nicolás, un pequeño islote situado frente a la playa de Isuntza.

Lo que hace especial este lugar no es solo su belleza, sino la forma en que puede visitarse. Cuando la marea baja, una lengua natural de arena y piedra conecta la playa con la isla y permite llegar caminando. Durante unas horas, el paisaje cambia completamente y ofrece una de las estampas más singulares del litoral cantábrico.

Isla de Garraitz o San Nicolás, Lekeitio.

Isla de Garraitz o San Nicolás, Lekeitio.

Esa condición casi efímera es parte de su encanto. No siempre está accesible y precisamente por eso conserva un aire de refugio natural. Aunque popularmente muchas personas la describen como una "isla privada", en realidad se trata de un enclave natural muy vinculado a la historia local y protegido por su valor paisajístico y ambiental.

Desde la parte alta del islote se obtienen algunas de las mejores panorámicas de la costa vizcaína. Desde allí se contempla el perfil urbano de Lekeitio, el mar abierto, las montañas cercanas y la línea irregular del litoral.

Es también uno de los lugares favoritos para quienes buscan fotografía de paisaje, caminatas cortas o simplemente unos minutos de calma frente al Cantábrico.

La escapada perfecta

Lekeitio es famoso por sus playas, cada una con su propio encanto. La playa de Isuntza, situada junto al casco urbano, es la más popular entre los visitantes.

Sus aguas tranquilas la hacen perfecta para las familias, y su proximidad al pueblo la convierte en una opción cómoda para quienes quieren pasar un día relajado al sol.

A pocos minutos de Lekeitio, en el municipio vecino de Mendexa, se encuentra la playa de Karraspio. Esta playa, más extensa y menos concurrida que Isuntza, es ideal para los que buscan un espacio más amplio para disfrutar de su arena fina y dorada y el mar.

Patrimonio histórico

Este paraíso cuenta, además de sus espectaculares parajes naturales, con un importante patrimonio histórico y cultural. Un claro ejemplo es la Basílica de la Asunción de Santa María, un imponente ejemplo del gótico tardío, con un retablo, bañado en oro, siendo uno de los más grandes de España.

Sumado a la basílica, el casco antiguo de Lekeitio está lleno de joyas arquitectónicas, como los palacios de Uriarte, Oxangoiti, Uribarri y Abaroa. Estas construcciones, algunas de siglos pasados, muestran la riqueza y el poder histórico de este pueblo pesquero.

Llegar hasta Lekeitio, desde Bilbao, te costará poco más de una hora en coche. Tan solo tendrás que tomar la A-8 en dirección a Donostia-San Sebastián y a 30 kilómetros, tomar la salida 86 (Mundaka/Gernika-Lumo). Continúa por la carretera BI-635 hacia Gernika siguiendo las indicaciones por la BI-638 que lleva directamente a Lekeitio.